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    ¿Quién Vigila al Rey?

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    El Cuadrante Alfa · Ep. 254 · Jueves 29 de Octubre · INVITADA: DIPUTADA IVONNET TAPIA
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 256 · Entrevista
    Con Mónica O. y Andrés Balaguera
    ▸ La Asamblea de Cundinamarca, curul por curul ◂
    «Una sola golondrina no hace verano.»
    Coalición de gobierno · 14
    Centro Democrático, independiente · 2
    Pacto Histórico · 1
    16 curules de elección popular más la del Estatuto de la Oposición. Agrupación según lo descrito por la diputada en el programa.

    Entrevista · Cundinamarca · Control político

    ¿Quién Vigila al Rey?

    Cundinamarca tiene 116 municipios, 15 provincias y está pegada al centro del poder del país. Su gobernador, Jorge Emilio Rey, gobierna con una mayoría amplia en la Asamblea. En ese recinto, el Pacto Histórico tiene una sola curul. La ocupa Ivonnet Tapia, y vino al Cuadrante Alfa a contar qué se puede vigilar desde ahí, qué no, y qué le ha costado intentarlo.

    Con Mónica O. y Andrés BalagueraEl Cuadrante AlfaJueves 29 de octubre de 2026Episodio 254
    IT
    La invitadaIvonnet Tapia Gómez es diputada de la Asamblea de Cundinamarca por el Pacto Histórico. Socióloga de la Universidad Nacional, con maestría en política pública con enfoque de género, fue concejala de Mosquera durante tres periodos. Las afirmaciones de esta entrevista son suyas; el contexto verificado, las versiones de la Gobernación y del Gobierno nacional se señalan expresamente en los recuadros.

    1:24 El título del programa es un juego de palabras, pero la pregunta es seria. En Cundinamarca el gobernador se apellida Rey, y la institución encargada de vigilarlo —la Asamblea Departamental— es una de las corporaciones públicas de las que menos se habla en el país. Casi nadie sabe qué hace un diputado. Menos aún quién le hace control político al gobernador del departamento que rodea a la capital.

    Para responderlo, el Cuadrante Alfa invitó a la única diputada del Pacto Histórico en esa corporación. La conversación, conducida por Mónica O. y Andrés Balaguera, siguió cuatro ejes: quién es ella, qué hace una diputada, cómo le hace control político a Jorge Emilio Rey y qué balance hace del departamento. Y terminó con algo que no estaba en el guion: una autocrítica sobre la campaña presidencial de su propio partido que vale la pena leer completa.

    I

    ¿Quién es Ivonnet Tapia?

    ¿Qué nos puede contar sobre usted, cómo llegó a la política y qué representan sus inicios?

    «Soy una mujer mosqueruna, de la provincia de Sabana Occidente. Soy hija de la clase trabajadora. Mi madre trabajó durante muchos años como operaria en la agroindustria de las flores, una actividad que realizan muchas mujeres de la Sabana de Bogotá. Mi padre trabajaba como conductor en una de las industrias del municipio. Siempre crecí en ese mundo del trabajo, y por eso tengo una conciencia política frente a la realidad de la clase trabajadora.»

    «Soy también hija de la universidad pública: soy socióloga de la Universidad Nacional, siempre estudié en colegios públicos. Por eso nuestra reivindicación por el fortalecimiento de lo público.»

    Ivonnet Tapia · minuto 2:03

    4:09 Su recorrido partidista empezó en el movimiento estudiantil y luego en Mosquera, donde participó en la creación del Polo Democrático Alternativo a mediados de la década de 2000. En 2007 fue elegida concejala por primera vez. Repitió en un segundo periodo, y llegó a un tercero por el Estatuto de la Oposición: en 2019 se lanzó a la Alcaldía, quedó segunda y esa votación le dio de nuevo la curul. Tres periodos, siempre en minoría.

    6:41 El tema que la sacó de lo municipal fue la tierra. Desde el movimiento «Otra Mosquera es posible», su grupo fue de los primeros en denunciar el volteo de tierras: el cambio de uso del suelo rural a urbano mediante modificaciones a los planes de ordenamiento, que convirtió cultivos de papa y hortalizas de la Sabana en «grandes moles de cemento y banderas de colores de las constructoras». Ese trabajo se articuló con los debates que llevaron al Senado Gustavo Petro y Jorge Enrique Robledo, entre ellos el de la Zona Franca de Occidente, y con movimientos de otros municipios. De esa red salió la propuesta de aspirar a la Asamblea, con el respaldo de la coalición del Pacto Histórico.

    Ser mujer en la política

    9:21 Andrés le preguntó por el machismo y la discriminación en la política. La respuesta fue más fina que una denuncia general, porque incluyó a su propio sector.

    ¿Cuál ha sido su experiencia con el machismo y la discriminación hacia la mujer que ejerce la política?

    «Ser mujer, ser joven, de clase popular, frente a unas clases políticas dominantes con un arraigo de más de veinte años: los mismos concejales, los mismos gobernadores, los mismos políticos de siempre. Te dicen: es que usted es mujer, es que es joven, es que usted no tiene plata, es que no tiene padrinos políticos fuertes.»

    «La ley de cuotas se ha convertido también en una forma de utilizarnos. Nos inscriben en las listas, pero no nos dan el apoyo ni la financiación, solo para cumplir el requisito. Terminamos instrumentalizadas por nuestros propios partidos. Y es una autocrítica que hago como militante de un partido de izquierda: dentro de la misma izquierda se presentan esas dificultades y ese desconocimiento de las potencialidades de las mujeres.»

    Ivonnet Tapia · minutos 9:38 a 12:12

    Agregó una barrera que rara vez aparece en el debate: el doble y triple rol. Muchas mujeres que hacen política también trabajan por un ingreso, cuidan a sus hijos y a su familia, y además son lideresas sociales. El tiempo no alcanza para tres cosas a la vez, y eso también filtra quién llega a una lista y quién no.

    II

    Lo que hace una diputada, y por qué está sola

    13:52 Mónica planteó la pregunta que muchos lectores tendrán: de senadores, representantes y concejales se habla todo el tiempo, pero ¿qué hace un diputado?

    ¿Qué hace realmente una diputada y qué poder tiene la Asamblea frente al gobernador?

    «Las asambleas son corporaciones político-administrativas. Nosotros no legislamos: los únicos que legislan son el Senado y la Cámara. Somos el cuerpo colegiado que le hace control político al gobernador: verificar que se cumplan los planes, proyectos y programas del Plan Departamental de Desarrollo, que el presupuesto se invierta en lo que se debe invertir, que las secretarías y las entidades descentralizadas cumplan sus metas.»

    «Somos independientes del gobernador. No somos un apéndice de la gobernación, ni mucho menos el comité de aplausos.»

    Ivonnet Tapia · minuto 14:09

    16:29 Andrés aportó una tesis que repite en el programa cada vez que habla del departamento: por la forma en que está organizado el Estado, Cundinamarca es el departamento más relegado del país. Por encima de su gobernador están, en la práctica, el presidente, los ministros, el alcalde de Bogotá y sus secretarios. Todo lo que toca a Cundinamarca termina decidiéndose en otra parte.

    17:45 La diputada coincidió en parte. Durante muchos años, dijo, Cundinamarca fue «el patio trasero de Bogotá», que la miraba «de reojo», como a un hermano menor. Pero cree que eso empieza a cambiar, porque el departamento tiene 15 provincias, 116 municipios y la ventaja de estar al lado del principal centro económico del país. 18:49 Para ella, la integración con Bogotá tiene que cambiar hacia una relación más equitativa, aunque no comparte el modelo de Región Metropolitana tal como fue concebido.

    19:17 Este año está en la Comisión de Entidades Descentralizadas y Asuntos Especiales —en la Asamblea las comisiones rotan cada año—, desde donde ha hecho seguimiento a la Región Metropolitana. Y el problema del control político lo describió sin rodeos: la mayoría de los diputados pertenecen a la coalición del gobernador, y cuando alguien de la minoría pide un debate, el temor de los demás es que vaya «a dar madera, a dar palo». Ella insiste en que el control político también construye: sirve para revisar metas, programas e inversiones, no solo para que «rueden cabezas».

    Contexto verificado · composición de la AsambleaLa Asamblea de Cundinamarca 2024–2027 tiene 16 curules de elección popular más la que otorga el Estatuto de la Oposición a quien quedó segundo en la elección de gobernador. El reparto por partidos es: Cambio Radical 3, Liberal-MAIS 3, Demócrata-Colombia Justa Libres 3, Conservador 2, La U-MIRA 2, Alianza Verde 1, Centro Democrático-Salvación Nacional 1, y la curul de oposición, que correspondió al Centro Democrático con Nancy Patricia Gutiérrez. El Pacto Histórico tiene una curul: la de Ivonnet Tapia Gómez. Según la diputada, solo el Pacto y el Centro Democrático se declararon independientes, «pero ellos no son oposición». El gobernador Jorge Emilio Rey cumple su segundo mandato: ya había gobernado entre 2016 y 2019.

    21:38 En medio de esa minoría hay un dato que ella celebra: hoy son cinco mujeres en la corporación, una participación femenina que, según dijo, nunca se había alcanzado. 22:41 Pero en lo político la frase que eligió fue otra.

    Una sola golondrina no hace verano. Es frustrante querer sacar adelante una agenda y saber que te la van a bloquear porque no tienes los votos.
    Ivonnet Tapia · Diputada de Cundinamarca

    Su respuesta a esa frustración es de método: más de veinte años en cargos de elección popular, siempre en minoría, siempre en escenarios adversos. «Nadie podrá decir allá que Ivonne ha dicho algo solamente por figurar. Cada una de mis intervenciones ha sido sustentada, estudiada, documentada.» Y como lo que une a los diputados por encima de los partidos es vivir en el territorio, a veces se logran acuerdos.

    III

    El control político al gobernador

    25:13 ¿Cuál es el enfoque de ese control político, y qué tanto la escuchan el gobernador y sus secretarios? La diputada señaló dos líneas de trabajo. La primera es el ordenamiento territorial y la Región Metropolitana: ha planteado varios debates contra un modelo de integración que, según ella, viene impulsado desde Camacol y ProBogotá «con unos intereses gremiales bastante marcados».

    26:54 La segunda dio un resultado concreto. En la formulación de la política pública del agrocampesinado que prepara la Gobernación, insistió en que no se escuchara solo a los gremios, sino también a las organizaciones campesinas y de base, con mesas sectoriales para que tuvieran incidencia. Según ella, esa petición fue atendida.

    El catastro hecho con drones

    28:29 Mónica le preguntó por el debate que la diputada le hizo a la Agencia Catastral de Cundinamarca por el aumento desproporcionado de los avalúos. Es el mejor ejemplo del programa de lo que significa hacer control político con documentos.

    30:05 La explicación técnica es clara. La ley permite tres métodos para actualizar el catastro:

    Cómo se actualiza un catastro, según la explicación de la diputada
    Método Cómo funciona Lo que pasó en Cundinamarca
    Directo Un reconocedor catastral va al predio, mide, observa la construcción y levanta las fichas. Fue la excepción.
    Indirecto Se levanta la información a distancia, con drones e imágenes satelitales, sin visitar el predio. Fue la regla, según la diputada, y la causa de la mayoría de los errores.
    Colaborativo Se toma la base catastral anterior y se actualiza con la información que tienen los municipios. Se usó de forma complementaria.

    El resultado, según ella: predios avaluados por encima de su valor comercial, áreas que no coincidían con las medidas reales, cambios de nomenclatura y de propietarios, y construcciones ficticias. Un galpón de pollos, un invernadero o un cuarto de herramientas, vistos desde el aire, quedaron registrados como vivienda construida, y eso disparó la base gravable del impuesto predial.

    32:44 Y luego vino el problema humano. Para reclamar, la gente tenía que ir hasta la sede de la Agencia en Bogotá. La diputada lo dijo con un ejemplo que resume el departamento: ¿cómo se le pide a un campesino de la vereda Patevaca, en Yacopí —a más de tres horas del casco urbano, que a su vez está a cuatro horas de Bogotá—, que venga a poner una queja? A raíz del debate, dijo, se logró que la Agencia firmara convenios con los municipios para tener corresponsales catastrales en el territorio, que visiten los predios y den respuestas de fondo en lugar de formatos de «copiar y pegar».

    Contexto verificado · la versión de la GobernaciónLa Agencia Catastral de Cundinamarca actuó como gestora en 25 municipios, donde la actualización se hizo entre 2022 y 2023. De unos 220.000 predios, cerca de 20.000 presentaron reclamaciones, la mayoría por diferencias en el área del terreno o de lo construido. Hubo casos de aumentos del predial del 200 % y el 300 %. En su momento, el gobernador Jorge Emilio Rey informó que 16.500 reclamaciones habían sido atendidas, abrió ventanillas en 24 municipios y sostuvo que reversar el catastro multipropósito no es posible. El director de la Agencia, William Rozo, señaló que son los municipios los que fijan qué porcentaje del valor comercial se usa para liquidar el impuesto —entre el 60 % y el 100 %— y que algunos no aplicaron los topes que la ley permite.

    33:53 La diputada reconoció que se ha avanzado en resolver las peticiones, pero insistió en que el proceso se hizo mal y que corregirlo costará tiempo y recursos. Según sus cifras, la actualización costó cerca de 53.000 millones de pesos, pagados a operadores como Catastro Bogotá y la Inmobiliaria de Cundinamarca, que en su opinión no tenía la capacidad técnica para hacerlo. Su reclamo es que, antes de liquidar esos contratos, la interventoría debió exigir que se corrigiera todo lo que quedó mal.

    Lo que no pudimos verificarEl costo de 53.000 millones de pesos, el número de 21.000 peticiones y la identificación de los operadores son datos de la diputada que no contrastamos con documentos de la Gobernación. Las cifras públicas disponibles hablan de unas 20.000 reclamaciones en los 25 municipios, un orden de magnitud consistente con el que ella dio.

    34:47 Lo más interesante de su postura es que no está en contra del catastro. Lo defiende: el catastro multipropósito es necesario para saber quién tiene la tierra, sobre todo en lo rural, en qué proporción y con qué dimensiones. Lo que pide es que se haga de manera técnica, rigurosa y justa, sin que el costo de los errores recaiga sobre los pequeños propietarios rurales, que fueron los más afectados.

    IV

    El diagnóstico: cemento sobre la Sabana

    36:23 Andrés le pidió el gran diagnóstico del departamento. ¿El problema es la Región Metropolitana, el agua, el precio de la tierra, la inseguridad, el desempleo? Su respuesta empezó por la raíz.

    El principal problema de Cundinamarca es el ordenamiento territorial: planes pensados en intereses particulares, políticos y gremiales, que llevaron a la Sabana a un crecimiento desbordado que superó la capacidad de las instituciones.
    Ivonnet Tapia · Diputada de Cundinamarca

    37:47 Lo que pasó en la Sabana, dijo, se está repitiendo en otras provincias cercanas a Bogotá, como Tequendama y Sumapaz: la parcelación de predios rurales para vivienda campestre y condominios de veraneo, en zonas sin agua, sin alcantarillado y sin infraestructura de salud. 38:47 Y con un cambio cultural que la inquieta: «Dejamos de ver campesinos y empezamos a ver pequeños empresarios turísticos». El que antes sembraba su parcela ahora arrienda cuartos o vende almuerzos a los turistas. Para ella es «una economía inflada», que a veces no es real.

    39:46 El costo productivo también es visible. La Sabana, que después de Ubaté era una de las provincias que más leche producía, ya no lo es. El campo envejece porque los jóvenes no lo ven como opción y se van a las cabeceras o a Bogotá. Y con eso se pierde algo más que empleo: se pierde soberanía alimentaria.

    40:41 En salud fue equilibrada. Reconoció que la Gobernación y su Secretaría de Salud han invertido en infraestructura hospitalaria, pero señaló que la red de hospitales de primer y segundo nivel sufre por el manejo de los recursos de la salud por parte de las EPS, y que hay puestos de salud rurales que no funcionan. El reto, dijo, es que Cundinamarca no dependa siempre de los hospitales de Bogotá.

    42:38 El último punto fue el agua y el saneamiento básico, sobre todo en los municipios de cuarta, quinta y sexta categoría. Denunció plantas de tratamiento de aguas residuales financiadas por la CAR que nunca funcionaron o se quedaron cortas —un debate que, aclaró, no le corresponde a la Asamblea porque no puede hacerle control político a la CAR, y que trasladó a congresistas—. 43:15 Y dejó un dato que habla bien de la gente y mal del Estado: comunidades rurales que construyeron sus propios acueductos comunitarios, con sus propios recursos, trayendo mangueras desde el nacedero, y que aún no reciben recursos del Plan Departamental de Aguas aunque la ley ya permite girarlos a estas organizaciones.

    V

    Cundinamarca bajo el nuevo gobierno

    45:07 Mónica abrió el último bloque con la pregunta por el impacto del gobierno de Abelardo de la Espriella sobre el departamento. La diputada lo caracterizó como un gobierno «autoritario y regresivo», y bajó esa caracterización a tres decisiones concretas.

    El Regiotram del Norte

    46:46 La primera fue la designación de Clara Lucía Sandoval como gerente para Bogotá. La diputada cuestionó el perfil de la designada y advirtió que se está usando la fe de las personas como instrumento político y electoral, una crítica que coincide con la que este programa ha hecho sobre el uso del púlpito en las elecciones. 47:20 Y afirmó que la nueva gerencia empezó a cuestionar la pertinencia técnica del Regiotram del Norte, un proyecto que Bogotá y Cundinamarca venían trabajando y que el gobierno anterior dejó financiado. También responsabilizó al alcalde de Bogotá de ponerle trabas.

    Contexto verificado · el Regiotram del NorteEl Regiotram del Norte es un tren eléctrico de 49 kilómetros que conectaría Bogotá con Chía, Cajicá y Zipaquirá. Su costo se estima en unos 17,36 billones de pesos. El documento Conpes 4190, firmado en mayo de 2026 por el gobierno Petro y que modifica los Conpes 4171 y 4172, dejó a la Nación con 14,17 billones, el 81,6 % del total, y a Cundinamarca y la Empresa Férrea Regional con el resto. Bogotá, que había planteado aportar unos 2,3 billones, quedó por fuera: el gobernador Rey dijo que el Distrito seguía pidiendo revisiones técnicas que atrasaban el cronograma. La Alcaldía calificó la decisión de «inconsulta» y sostiene que su interés «no es detener el proyecto», sino resolver la integración con Lagos de Torca, varias intersecciones, la integración tarifaria y el manejo del espacio bajo los viaductos. La operación se espera para 2034.

    Sobre la gerente para Bogotá: Clara Lucía Sandoval fue concejal de Bogotá por tres periodos. La Silla Vacía la describe como parte del ala cristiana del nuevo gobierno, con su base electoral en la iglesia Misión Carismática Internacional. No encontramos una declaración pública suya cuestionando el Regiotram; esa afirmación queda como de la diputada.

    Las áreas de protección de alimentos, derogadas en la Gobernación

    48:47 La segunda decisión es la que más le duele, y Mónica la introdujo con un dato: los suelos de la Sabana de Bogotá están entre los mejores para producir alimentos, y se están llenando de cemento. La anterior ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, había declarado cinco Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) en la Sabana Centro, unas 15.000 hectáreas, tras un proceso técnico de concertación con la UPRA, los alcaldes y las comunidades. 49:46 De la Espriella anunció su derogatoria antes de posesionarse, en lo que llamó un «empalme con las regiones», con el argumento de proteger la propiedad privada.

    Sobre la derogatoria de las áreas de protección para la producción de alimentos.

    «Aquí nadie había vuelto públicas esas áreas. Seguían siendo de sus dueños. Nadie las había expropiado, nadie se las había quitado a nadie. Pero en ese discurso poco técnico dice una serie de cosas inexactas, y efectivamente lo hicieron, mediante una resolución que se firmó además en la Gobernación de Cundinamarca.»

    «Yo le decía hace poco al secretario de Agricultura cuando nos hablaba de política pública: ¿cómo creer en el espíritu de una política pública cuando uno ve al secretario de Agrocampesinado del departamento aplaudiendo porque están derogando las áreas de protección para la producción de alimentos? Es algo surrealista.»

    Ivonnet Tapia · minutos 49:46 a 50:38

    Contexto verificado · la versión del GobiernoLa derogatoria fue firmada por el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, en la sede de la Gobernación de Cundinamarca y con representantes de los municipios. Cubre cerca de 16.000 hectáreas en cinco municipios de la Sabana, entre ellos Sopó, Nemocón, Cogua y Tabio. El Gobierno la justificó en que la UPRA encontró inconsistencias en los mapas que sustentaban las áreas («esos cinco mapas no estaban bien hechos», dijo su vocero) y en que limitaban las competencias de alcaldes y concejos. El Gobierno aclaró que la derogatoria no autoriza por sí sola a urbanizar, porque las normas ambientales y los planes de ordenamiento siguen vigentes. La afirmación de la diputada es correcta en un punto clave: las APPA eran determinantes de ordenamiento territorial y no expropiaban la tierra, que seguía siendo de sus dueños.

    51:04 Contó que presentaron una tutela, que fue negada, y que el caso sigue en apelación, con el objetivo de que se frene la derogatoria o, al menos, que se abran procesos de concertación con las comunidades.

    Soacha y la seguridad militarizada

    51:47 La tercera es la seguridad. En ese mismo «empalme con las regiones», el entonces presidente electo prometió: «Voy a enamorar a Soacha, y lo voy a hacer empezando por la seguridad». Lo que anunció fue más pie de fuerza y militarización. Y lo que hoy se ve en Soacha, para la diputada, es preocupante.

    Contexto verificadoLucero Ramírez Molina, de 74 años, histórica lideresa comunitaria de Soacha, fue asesinada a tiros la noche del viernes 16 de octubre de 2026 en el barrio Villa Sandra, comuna 4 (Cazucá). La Alcaldía ofreció hasta 50 millones de pesos de recompensa. Las autoridades no han establecido el móvil ni si el crimen tiene relación con su liderazgo. La diputada lo vinculó con las denuncias que la lideresa hacía tras la inundación que afectó a la comuna; ese vínculo no aparece en los reportes de prensa consultados.

    El 28 de octubre, tras un consejo de seguridad, el presidente propuso «control militar» en Sumapaz y en el corredor Usme–Sumapaz, en Bogotá, y anunció mayor presencia de autoridades en Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar. Los reportes no mencionan provincias de Cundinamarca.

    52:44 La diputada usó el espacio para hacer una denuncia pública: desde ese crimen, varios líderes sociales de Soacha, entre ellos ediles y lideresas del Pacto Histórico, han sido amenazados. Dijo que ya oficiaron a la Defensoría del Pueblo para pedir protección. Y conectó la militarización anunciada con el decreto que modificó las reglas de actuación de la fuerza pública frente a la protesta —el Decreto 1525 de 2026, del que hablamos en La Contrarrevolución—, porque teme un perfilamiento de los líderes sociales. Esa es su lectura y su temor; la denuncia de las amenazas queda registrada aquí como la hizo.

    VI

    La audiencia pregunta

    54:14 El cierre se abrió a las preguntas del público, y por una vez fue la parte más reveladora del programa. Las respuestas fueron cortas, francas y, en un caso, incómodas para la propia diputada.

    Preguntas de la audiencia

    Pregunta de la audiencia · 54:14
    Si Cundinamarca tiene 15 provincias, ¿por qué hay municipios tan atrasados en alcantarillado, acueducto, vías, salud y transporte?

    «Te lo respondo de manera más simple: son cálculos políticos. Las provincias donde más votos hay y donde más poder político se canaliza son la Sabana y Soacha, y por eso ahí se hacen las inversiones más grandes. Es un cálculo injusto. La mayoría de los recursos deberían ir a las provincias con más rezago.»

    Pregunta de la audiencia · 55:31
    ¿Qué le dirías a las personas de izquierda que se sintieron decepcionadas con el Pacto Histórico en la campaña presidencial?

    «Les diría que comparto su tristeza. Iván Cepeda es un líder extraordinario, pero creo que la campaña la manejamos mal. La dirigencia no supo interpretar el sentir de la gente, y fueron las bases las que se echaron la campaña al hombro. Debemos hacer una profunda reflexión.» Su invitación fue a afiliarse y a pedir, desde las bases, que el partido «se oxigene» en el congreso fundacional del Pacto, que según dijo está previsto para el 13, 14 y 15 de marzo.

    Pregunta de la audiencia · 56:46
    ¿Qué se está haciendo frente al aumento de las temperaturas en Girardot y sus alrededores? ¿Se dialoga con la Gobernación del Tolima?

    «Con el Tolima hubo mesas de trabajo por los incendios, pero sobre el aumento de las temperaturas, créeme que no. Me siento corchada, porque tienes la razón y no se ha hecho nada. Pero la tendré en cuenta.» Mónica añadió que la respuesta pasa por reforestar y cuidar el arbolado urbano, y en el estudio se recordó que Cundinamarca tiene uno de los municipios más calientes del país: Jerusalén, seguido de cerca por Agua de Dios.

    Comentario de la audiencia · 59:10
    En Albán hicieron un puesto de salud mal hecho, se entregó casi a escondidas, y si alguien se accidenta en una vereda lo tienen que llevar a Facatativá porque allí no pueden ni suturarlo.

    La diputada reconoció que es una constante en los puestos de salud rurales, recordó que la Secretaría de Salud del departamento ha recibido reconocimientos por una estrategia para tener médico permanente en el territorio, y se comprometió a revisar el caso: «De nada sirve tener una infraestructura si un viernes en la noche alguien sufre un accidente y no hay quien haga una sutura».

    1:00:49 La última pregunta fue la de fondo: Cundinamarca lleva veinticinco años gobernada por la derecha y la izquierda casi no tiene presencia en la mayoría de sus municipios. ¿Cómo se invierte esa tendencia? 1:01:30 Su respuesta: corregir lo que se hizo mal, ser autocríticos e innovadores, y «tomar el ejemplo de Brasil» para repensar la forma de hacer campaña. 1:01:37 Concretamente: construir poder local, con listas a los concejos, candidaturas a las alcaldías, una lista fuerte a la Asamblea que lleve «cuatro o cinco diputados» de los sectores alternativos y una candidatura a la Gobernación en alianza con otros sectores democráticos. «Ya son más de veinticinco años de lo mismo, y creo que es el momento del cambio».

    Línea editorial · El Cuadrante Alfa

    Una golondrina no hace verano, y Cundinamarca necesita verano

    La pregunta del título tiene una respuesta incómoda. En el departamento que rodea a la capital del país, con 116 municipios y 15 provincias, la corporación encargada de vigilar al gobernador tiene 17 curules, y la inmensa mayoría pertenece a la coalición que lo respalda. Quien vigila al Rey, en la práctica, es una sola diputada. Y su caso más sólido —el del catastro— demuestra que el control político sí sirve cuando se hace con documentos: 25 municipios afectados, unas 20.000 reclamaciones y, como resultado de los debates, funcionarios atendiendo en el territorio en lugar de obligar a un campesino de Yacopí a viajar siete horas para poner una queja en Bogotá. Eso no lo logró una mayoría. Lo logró una voz que se preparó.

    Pero el diagnóstico que dejó la entrevista es más grande que una voz. La diputada lo dijo sin adornos cuando un oyente le preguntó por qué hay municipios tan atrasados: la inversión sigue a los votos. La Sabana y Soacha reciben más porque ahí está el poder electoral, y las provincias con más rezago reciben menos porque pesan menos en la urna. Es la misma lógica que convirtió los cultivos de la Sabana en conjuntos residenciales, que hoy parcela Tequendama y Sumapaz para casas de veraneo sin agua ni alcantarillado, y que transforma a los campesinos en pequeños empresarios turísticos de una economía que ella misma llamó inflada. El ordenamiento del territorio se decidió durante dos décadas desde los intereses de quienes tienen con qué financiar campañas, y Cundinamarca lo está pagando en agua, en leche y en suelo fértil.

    Y ahora esa lógica tiene un aliado en la Casa de Nariño. Las áreas de protección para la producción de alimentos de la Sabana Centro se derogaron con una resolución firmada en la propia sede de la Gobernación, con el ministro de Agricultura presente y, según la diputada, con el secretario departamental de Agrocampesinado aplaudiendo. El Gobierno tiene sus argumentos técnicos y hay que reconocerlos: mapas con vacíos y autonomía municipal. Pero cuando el gobierno nacional y el departamental se alinean para quitar una protección a la tierra cultivable que más rinde en el centro del país, y la Asamblea que debería vigilar al gobernador está compuesta casi entera por su coalición, la pregunta de este programa deja de ser retórica. ¿Quién vigila al Rey cuando el Rey y el Presidente están de acuerdo?

    La respuesta está en octubre de 2027, y la diputada la dio con una franqueza que este programa llevaba meses reclamando a su partido: «la campaña la manejamos mal, la dirigencia no supo interpretar el sentir de la gente». Es la primera vez que una figura del Pacto Histórico lo dice así en estos micrófonos, y no es un detalle menor. Si el Pacto quiere disputar Cundinamarca no basta con la convicción de una diputada en Mosquera: necesita listas en los 116 concejos, candidatos que vayan a Yacopí y a Albán y no solo a la Sabana, y una alianza que le hable al campesino que perdió su tierra y al que todavía la siembra. Una golondrina no hace verano. Cundinamarca lleva veinticinco años esperando el suyo.

    Adendas

    Cinco datos de este programa

    1 de 17
    Curules del Pacto Histórico en la Asamblea de Cundinamarca 2024–2027. Según la diputada, solo su partido y el Centro Democrático se declararon independientes del gobernador.
    25 municipios
    Los que actualizó la Agencia Catastral de Cundinamarca entre 2022 y 2023. Cerca de 20.000 de unos 220.000 predios presentaron reclamaciones.
    81,6 %
    Participación de la Nación en la financiación del Regiotram del Norte, unos 14,17 billones de pesos de un costo de 17,36 billones, según el Conpes 4190 de mayo de 2026.
    ~16.000 ha
    Áreas de protección para la producción de alimentos derogadas en cinco municipios de la Sabana, con resolución firmada en la sede de la Gobernación.
    13–15 de marzo
    Fechas que la diputada dio para el congreso fundacional del Pacto Histórico, donde invitó a las bases a pedir que el partido «se oxigene».

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · cuadrantealfa.com
    Episodio 254 · Jueves 29 de octubre de 2026 · Las opiniones expresadas corresponden a sus autores

     

    Bogotá Cagótica

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    >_ Audiocolumna · Ivendetta · Temporada 2026 · Programa No. 255

    Bogotá Cagótica

    Vías cada vez más angostas, un metro que la capital pudo tener hace casi tres décadas y un Concejo que aplaude. Ivendetta recorre la ciudad que todos padecemos y explica por qué el caos de Bogotá no es un accidente.

    Tres claves de esta audiocolumna

    1. El metro, otra vez en la mira. El Gobierno de Abelardo de la Espriella propuso al Congreso reprogramar $750.000 millones de la calle 13 y de la primera línea del metro para atender la crisis eléctrica.
    2. El Campín ya no es de Bogotá. El estadio donado para el fútbol lo administra Sencia, que prioriza los conciertos. Hoy el IDRD le abrió un proceso por el estado de la grama.
    3. Un Concejo sin control político. Para Ivendetta, la mayoría de concejales aplaude al alcalde de turno, y eso explica buena parte del deterioro de la ciudad.

    Una ciudad diseñada para desesperar

    Ivendetta arranca por lo que cualquier bogotano vive a diario. La ciudad que en tres meses iba a recuperar la seguridad sigue siendo insegura, y la que prometió moverse mejor está cada vez más trancada. Su diagnóstico es directo: Bogotá no se atascó sola. Se fue estrechando a punta de decisiones. ▶ 06:00

    Taches, maletines, obstáculos, semáforos y cámaras de velocidad sobre vías que ya eran pequeñas. Carriles exclusivos de TransMilenio que le quitan espacio al tráfico mixto. Andenes que en algunos sectores, como El Tintal, crecieron tanto que no dejan bahías para los buses. El resultado, dice, lo pagan todos: no solo quien se mueve en carro, sino los niños que madrugan cada vez más para llegar al colegio.

    “¿Bogotá está diseñada para qué? Para ser una ciudad desesperante.”— Ivendetta, minuto 06:55

    El metro que Bogotá pudo tener

    El bloque central de la audiocolumna es una historia que, según Ivendetta, muchos bogotanos desconocen: la ciudad sí tuvo con qué hacer un metro, y más de una vez. ▶ 07:24

    En los noventa existió un documento de política pública que le daba piso a la Primera Línea del Metro: el CONPES 2999 de 1998, que la planteaba como la primera fase de un sistema de tres líneas. Dos años después, el CONPES 3093 de 2000 concluyó que el metro no podía presionar las finanzas de la Nación, lo aplazó y se volcó hacia TransMilenio como alternativa.

    Para Ivendetta, ese giro no fue técnico sino político. Sostiene que los nuevos estudios inflaron el costo por kilómetro del metro para declararlo inviable, mientras se vendía TransMilenio con un costo de unos 5 millones de dólares por kilómetro, cifra que, en su lectura, solo se cumplió en la troncal Caracas. “Ahí Bogotá se fue al carajo”, resume.

    CONPES 2999 · 1998Planteó la Primera Línea del Metro como primera fase de un sistema de tres líneas.
    CONPES 3093 · 2000Aplazó el metro por la situación fiscal y adoptó TransMilenio como alternativa.
    +10 millonesHabitantes que, según Ivendetta, tiene hoy la región de Bogotá, todavía sin metro en operación.

    También desarma un mito que se repite cada vez que se habla de un metro subterráneo: que el suelo de Bogotá, antigua laguna, no lo permite. Ivendetta recuerda que Ciudad de México opera metros en suelos más difíciles y que en la propia Bogotá ya se usó una tuneladora para el túnel de la PTAR Canoas sin mayores problemas. Y anota la ironía: para la segunda línea del metro, ahora sí se habla de tramos subterráneos.

    Su tesis urbanística es sencilla: el metro subterráneo funciona mejor en los centros urbanos, y el elevado, en las periferias, conectado con trenes de cercanías. Por eso no le disgusta la idea de un viaducto por la Autopista Norte, que tiene el ancho suficiente para que la sombra y el ruido no sean un problema, siempre que el metro llegue hasta la calle 185 y conecte con la Sabana.

    Peñalosa y el modelo de los buses

    Ivendetta dedica un tramo a Enrique Peñalosa, a quien considera el gran promotor de los buses articulados como reemplazo del metro. Cuestiona que se le siga presentando como experto en movilidad y lo vincula con el ITDP, una organización que promueve los sistemas BRT, y con la industria de los buses. Invita a la audiencia a buscar por su cuenta el término “BRT Boys”. ▶ 14:44

    Recuerda además que el modelo nació en Curitiba, una ciudad mediana, y que en Europa los BRT se usaban como complemento del metro, no como su sustituto. El costo de esa decisión, para él, se mide en horas: horas de sueño, de tiempo libre y de familia que los bogotanos dejan en el transporte cada día.

    “El tiempo libre es oro. Es una conquista del trabajador.”— Ivendetta, minuto 18:12

    El recorte al metro

    Con ese contexto llega la noticia que motivó la audiocolumna: el Gobierno nacional quiere mover recursos del metro de Bogotá. Ivendetta lo dice sin rodeos: una de las pocas obras que avanza a tiempo en la ciudad se queda con menos plata, y los bogotanos no reaccionan. ▶ 18:50

    ⚠ Las cifras verificadas

    En el audio se mencionan un recorte del 44,9% y unos $700.000 millones, cifras que el propio Ivendetta pone en duda mientras busca fuentes en vivo. Lo que reportan los medios es esto: el Gobierno de Abelardo de la Espriella pidió al Congreso reprogramar $750.000 millones, de los cuales $437.000 millones corresponden a la calle 13 y $313.000 millones a la primera línea del metro, para atender la crisis del sector eléctrico. Nación y Distrito discuten si se trata de un recorte o de un aplazamiento de giros, y la propuesta sigue en trámite.

    Ivendetta contrasta la reacción del alcalde Carlos Fernando Galán con la que tuvo durante el gobierno anterior, cuando acusaba a Gustavo Petro de ser enemigo del metro por proponer que fuera subterráneo. Ahora, con recursos en riesgo y un gerente para Bogotá nombrado desde la Casa de Nariño, el alcalde “está calladito”. Y propone alternativas: una reforma tributaria que grave a las casas de apuestas, combata la evasión y cierre la puerta a los paraísos fiscales, en lugar de quitarle recursos a la obra.

    >_ La fórmula de Ivendetta

    Que el viaducto siga por la Autopista Norte hasta la calle 185, donde llegan las flotas, y conecte con un tren de cercanías hacia Chía y la Sabana. “No hay que ser un genio para decirlo”, insiste.

    El Campín: un estadio para todo menos el fútbol

    El otro gran tema es El Campín. Ivendetta recuerda que la familia de Nemesio Camacho donó el estadio para el fútbol, y que hoy funciona como escenario multiusos para conciertos y eventos de todo tipo bajo la administración privada de Sencia. Atribuye esa decisión a la alcaldía de Claudia López, y señala que el POT dejó amarrada la posibilidad de construir estadios a la zona de El Campín y El Campincito. ▶ 00:40

    El debate está vivo. Tras los conciertos de BTS, el concejal Juan David Quintero preguntó a Sencia y al IDRD dónde quedaron cerca de $2.852 millones que el grupo habría aportado para recuperar la grama, y se conoció que parte del césped se trajo del parque La Florida. Este 23 de octubre, el IDRD abrió un proceso sancionatorio contra Sencia por un posible incumplimiento relacionado con el estado de la cancha.

    Para Ivendetta, el problema de fondo es el modelo. En una alianza público-privada, el “velo corporativo” impide saber con claridad cuánto entra y en qué se gasta, y el control político llega tarde, cuando el daño ya está hecho. Si el estadio fuera público, argumenta, esa información sería abierta. Y si se va a usar para conciertos, que al menos se amplíe a 80.000 espectadores, para evitar las dobles y triples fechas que destrozan la grama. ▶ 26:02

    “Lo público siempre va a ser mejor que lo privado, desde que se tenga el personal y la capacidad técnica.”— Ivendetta, minuto 26:58

    Un Concejo que aplaude

    La audiocolumna vuelve una y otra vez al Concejo de Bogotá, al que Ivendetta compara en importancia con el Congreso. Su crítica es que la mayoría de concejales no hace control político real y se alinea con el alcalde de turno. Pone como excepción la alcaldía de Antanas Mockus, que, sin repartir puestos, enfrentó una oposición efectiva y tuvo que apostarle a la cultura ciudadana. Destaca también a la concejal Diana Diago como una de las pocas voces de la derecha que ejerce control. ▶ 02:46

    De cara a las próximas elecciones locales, Ivendetta no esconde su posición: pide votar por la izquierda para el Concejo y la alcaldía, menciona a Carlos Carrillo y Heidy Sánchez como quienes, a su juicio, mejor conocen la ciudad, y advierte contra las candidaturas que se presentan como de centro. Para él, “el centro no existe”. ▶ 30:00

    Adendas

    Minerales y soberanía

    Ivendetta critica el entendimiento con Estados Unidos sobre minerales estratégicos tras el hallazgo de tungsteno en Caldas, que interpreta como una nueva forma de dependencia. ▶ 23:27

    Lula como referente

    En un paréntesis regional, señala a Luiz Inácio Lula da Silva como el mejor presidente de América Latina por sus resultados en reducción de la pobreza, en contraste con otros gobiernos de la región.

    Escucha la audiocolumna completa y cuéntanos en los comentarios: ¿Bogotá tiene arreglo?▶ VER EN YOUTUBE
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    Las opiniones expresadas en esta audiocolumna son responsabilidad de su autor. · El Cuadrante Alfa · Podcast de opinión

    El Diésel Manda

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    El Cuadrante Alfa · Ep. 254 · Viernes 23 de Octubre · GEOPOLÍTICA DE LA ENERGÍA
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 254 · Transmisión en vivo
    Con Mónica O. y Andrés Balaguera
    ▸ El tablero de la semana ◂
    ▲
    Diésel ruso hacia EE. UU.Primer cargamento tras el pacto Trump–Putin
    40.000 t
    ▼
    Sanciones al diésel rusoSuspendidas por licencia del Tesoro hasta
    ABR 2027
    ■
    Lo que Zelensky pidió a la UEPara 2027 · sin compromiso firme
    €70.000 M
    ■
    Embajada de Colombia en JerusalénInaugurada contra el consenso internacional
    14 OCT
    ▲
    Colombianos muertos en UcraniaCifra de la Cancillería, con subregistro
    173

    Programa 253 · Europa, Rusia, Estados Unidos y Colombia

    El Diésel Manda

    El mismo presidente que encabeza el bloque occidental suspendió las sanciones al diésel ruso para que no le suba la gasolina antes de las elecciones. Esa misma semana, Europa protestaba en las calles contra los recortes, Zelensky le pedía 70.000 millones de euros a un continente sin caja y Colombia abría su embajada en Jerusalén a contramano de casi todo el mundo. Las alianzas son discurso. El combustible es la regla.

    Con Mónica O. y Andrés BalagueraEl Cuadrante AlfaViernes 23 de octubre de 2026Episodio 253

    La frase que le da título a este programa salió casi al final, mientras se comentaba una noticia compartida por la audiencia: 34:07 «el nombre del juego es diésel, el nombre del juego es gas, el nombre del juego son los combustibles fósiles». Y funciona como clave para leer todo lo demás, porque cada uno de los temas de la noche —las protestas en Europa, el acercamiento entre Trump y Putin, la petición de Zelensky, los mercenarios colombianos y la embajada en Jerusalén— termina en la misma pregunta: quién paga la energía y quién se queda con la diferencia.

    Este programa, además, es un tema en el que el Cuadrante Alfa tiene una posición marcada y crítica de la política europea hacia Rusia. Por eso este artículo hace dos cosas a la vez: recoge con fidelidad lo que se argumentó en la transmisión y, donde las afirmaciones son verificables, las contrasta punto por punto con el registro. Lo que se confirma va confirmado; lo que hay que matizar va matizado; y lo que no se sostiene va corregido. Es la única forma de que un argumento fuerte resista.

    I

    Europa en la calle

    2:57 La lectura de Mónica sobre las protestas europeas es de fondo, no de coyuntura. Lo que se está desmontando, dice, es el Estado de bienestar que los europeos construyeron después de la Segunda Guerra Mundial: educación, salud y salarios dignos que le dieron al continente una paz interna que nunca había tenido. Y recuerda de dónde salió buena parte de esa riqueza: de quinientos años de tradición colonial en la que sus élites vivieron de expoliar a otros continentes. Ese desmonte viene de tiempo atrás, pero según el programa se aceleró en los últimos tres años, con la guerra en Ucrania absorbiendo recursos.

    4:38 Los ejemplos que se pusieron sobre la mesa son concretos, y vale la pena revisarlos uno por uno porque varios son noticia de esta misma semana.

    Contexto noticioso · verificadoEspaña. El detonante fue el desahucio de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años sacada por la fuerza de su casa en el barrio de Retiro, en Madrid. La reacción vecinal terminó en un acampe en la Puerta del Sol, con activistas de una veintena de países sumándose. La presión social logró devolverla a su domicilio y el Gobierno anunció un decreto de emergencia habitacional que se conoció como «decreto Maricarmen». A comienzos de octubre se convocaron nuevas marchas con llamados a huelga general. Maricarmen Abascal falleció días después.

    Francia. Un movimiento estudiantil que arrancó el 17 de septiembre se convirtió en protesta nacional contra los recortes del proyecto de presupuesto 2027 del primer ministro Sébastien Lecornu, con apoyo sindical desde el 6 de octubre. Las cifras de asistencia chocan: 256.000 según el Ministerio del Interior, 450.000 según los organizadores. El Gobierno justifica los recortes por una deuda pública cercana al 120 % del PIB.

    Albania. Desde finales de mayo, miles de personas protestan contra un complejo turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Trump, en la costa de Zvërnec y la isla de Sazan, junto a un humedal protegido. Es una de las movilizaciones más grandes y sostenidas desde comienzos de los años noventa. La construcción cerca de Zvërnec se detuvo, según activistas, pero el proyecto no está cancelado: la empresa dice que sigue en fase de diseño y el primer ministro Edi Rama ha dicho que no lo frenará mientras gobierne.

    El vínculo entre recortes y guerra, con precisiónEl programa sostiene que el Estado de bienestar se recorta para financiar la guerra en Ucrania. Ningún gobierno europeo lo plantea así: Francia, por ejemplo, justifica sus recortes por la deuda. Pero el presupuesto es uno solo y el dinero compite. Hay dos datos que le dan sustento al argumento del programa: la Unión Europea ha comprometido unos 227.400 millones de euros en apoyo a Ucrania desde 2022, y los aliados de la OTAN acordaron en junio de 2025 elevar su gasto en defensa hacia el 5 % del PIB para 2035. Cada euro que va a defensa es un euro que no va a un hospital. La relación no es tan directa como se dijo al aire, pero tampoco es un invento.

    6:21 El último punto de Mónica en este bloque fue el más grave: que los líderes europeos, viendo que Ucrania no resiste la guerra de desgaste, planean enviar tropas propias, y que después de quitarle garantías sociales a la población ahora la quieren como carne de cañón.

    Qué es lo que se ha propuestoLo que existe es la llamada «coalición de voluntarios», más de 30 países que coordinan garantías de seguridad para Ucrania. Reino Unido y Francia anunciaron en febrero de 2026 el envío de unos 5.000 efectivos cada uno, pero para después de un alto el fuego, no para combatir a Rusia en el frente actual. El riesgo de escalada que señala el programa es real y legítimo de discutir; la idea de que Europa está a punto de mandar soldados a pelear, no corresponde a lo anunciado.

    II

    El nombre del juego es diésel

    1:20 El programa abrió con la noticia que mejor resume la semana. Mientras Europa sostiene la guerra y discute cómo financiarla, Trump cerró un acuerdo con Putin sobre combustibles rusos. Y Zelensky, en paralelo, salió a pedirle a Europa decenas de miles de millones para seguir. La tesis de Andrés es que Europa, «experta en pegarse tiros en los pies», es la que paga la cuenta de las dos cosas.

    6:58 El argumento energético es el más sólido de todo el programa. Europa decía que iba a derrotar a Rusia con sanciones. Para eso renunció a comprarle gas al vecino que tenía al lado, con el gasoducto ya construido. Y el resultado, según el programa, es que hoy compra gas licuado estadounidense, mucho más caro, y cada invierno enfrenta el riesgo de pasar frío. A eso se suma el abandono de la energía nuclear —Alemania cerró sus últimos reactores en abril de 2023—, una decisión que muchos críticos consideran un error estratégico.

    8:55 Andrés hizo la pregunta que cualquier ciudadano europeo debería hacerse: ¿el europeo de a pie se estará dando cuenta de que podría comprar gas y diésel más baratos al vecino, en lugar de pagarlos más caros a través de Estados Unidos? La respuesta de Mónica: muchos no, porque han caído en lo que ella llama la propaganda de la rusofobia. Y agregó que las sanciones no detuvieron el flujo de energía rusa: lo encarecieron, porque el mismo combustible sigue llegando por intermediarios que cobran su peaje.

    Contexto noticioso · verificadoEl pacto del diésel. Tras una llamada entre Trump y Putin el 9 de octubre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia temporal que suspende las sanciones al diésel ruso —vigentes desde abril de 2022— hasta abril de 2027. Según el viceprimer ministro ruso Alexander Novak, el primer cargamento de 40.000 toneladas zarparía hacia el 22 de octubre, con una escala prevista de 300.000 toneladas en octubre, 500.000 en noviembre y un millón en diciembre, hasta llegar a tres millones mensuales. La prensa internacional atribuye la medida al objetivo de contener el precio del combustible antes de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre. Zelensky la calificó de «injusta» e «impropia de un aliado»; Macron y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, la criticaron.

    La petición de Zelensky. El 16 de octubre, en la cumbre de líderes de la UE en Bruselas, Zelensky pidió unos 70.000 millones de euros (alrededor de 78.000 millones de dólares) para sostener la guerra durante 2027, sobre todo en drones. Los líderes europeos dijeron que lo estudiarán, sin compromiso firme, en medio de una negociación difícil del próximo presupuesto plurianual. Desde el regreso de Trump, Estados Unidos cortó la ayuda financiera a Kiev y Europa quedó como su principal financiador. Esa misma semana, Trump le exigió a Zelensky negociar un acuerdo de paz con Putin.

    El líder del bloque occidental le compra diésel al adversario cuando el precio en la bomba amenaza su mayoría. No es una traición: es la regla.
    El Cuadrante Alfa · Programa 253
    Energía y Europa: lo que se dijo y lo que muestra el registro
    Lo que se dijo en el programa Lo que muestran los registros
    «Trump hace negocios con Putin para que los combustibles rusos lleguen a Estados Unidos.» Confirmado
    Licencia del Tesoro hasta abril de 2027 y primer cargamento de 40.000 toneladas de diésel, con escala prevista hasta tres millones mensuales.
    «…y Estados Unidos se los vende más caros a Europa.» Sin confirmar
    Las fuentes no describen una reventa del diésel ruso a Europa; el objetivo que se le atribuye es el precio interno en Estados Unidos. Lo que sí está documentado es que, tras 2022, Estados Unidos se convirtió en el principal proveedor de gas natural licuado de Europa, a un precio mayor que el del gas por tubería.
    «Zelensky salió a pedirle a Europa más de 70.000 millones de dólares.» Matizado
    Pidió unos 70.000 millones de euros (≈ 78.000 millones de dólares) el 16 de octubre en Bruselas. La cifra del programa se queda corta.
    «El Nord Stream fue un sabotaje, no fueron los rusos.» Confirmado
    La fiscalía alemana identificó como sospechosos a ciudadanos ucranianos, emitió órdenes de captura, hubo detenciones en Italia y Croacia, y presentó su primera acusación formal en julio de 2026. Los investigadores señalan que los sospechosos viajaron con pasaportes auténticos bajo nombres falsos, lo que apunta a apoyo de altos funcionarios ucranianos. Kiev ha negado su participación.
    «…fue esa misma gente», en referencia a las élites europeas. Corregido
    La investigación no señala a gobiernos europeos sino a un grupo de ciudadanos ucranianos.
    «El Nord Stream I creo que pasaba por Ucrania.» Corregido
    Los dos Nord Stream van por el fondo del Báltico, de Rusia a Alemania. La ruta por Ucrania era el sistema de tránsito de la era soviética, cuyo contrato expiró el 1 de enero de 2025 sin renovación.
    «Úrsula von der Leyen no se elige democráticamente.» Matizado
    La elección es indirecta: la propone el Consejo Europeo, integrado por los jefes de Estado o de Gobierno, y la elige por mayoría absoluta el Parlamento Europeo, que sí es de voto directo. Fue reelegida en julio de 2024 con 401 votos. Es un mecanismo parecido al de un primer ministro en un sistema parlamentario.

    Confirmado: coincide con el registro · Matizado: correcto en lo esencial, con precisiones · Corregido: no coincide · Sin confirmar: no hallamos respaldo · En disputa: interpretaciones legítimamente enfrentadas

    Sobre los intermediarios, el argumento del programa tiene un respaldo claro aunque no en los nombres que se insinuaron al aire: las sanciones no hicieron desaparecer el petróleo ruso del mercado, sino que lo desviaron. India, por ejemplo, se convirtió en uno de los grandes compradores de crudo ruso y en exportador de diésel refinado hacia Europa, una ruta que la propia Unión Europea terminó cerrando. Ese es el peaje del que habló Mónica: el mismo combustible, más caro, con un intermediario en la mitad.

    11:12 Mónica cerró este bloque con una nota histórica que explica el tono del programa: Rusia siempre quiso ser europea. Gazprom patrocinaba equipos de fútbol en Europa y la Champions League, Rusia participaba en Eurovisión, y Pedro el Grande diseñó San Petersburgo a imagen de las ciudades europeas. 12:23 Su lectura es que la hostilidad europea hacia Rusia es vieja —de Napoleón en adelante— y que las élites del continente sueñan con repetir con Rusia lo que Bismarck hizo con África en la Conferencia de Berlín: sentarse a repartírsela.

    III

    La otra cara de la moneda

    13:14 Aquí está el núcleo de la posición del programa, y vale exponerla completa porque es la que más incomoda. Andrés la planteó como una invitación a mirar la moneda por el otro lado: se dice que los rusos invadieron y que son los malos, pero nunca se pregunta cuál fue su razón.

    13:38 La razón, según el programa, es la expansión de la OTAN. Al disolverse la Unión Soviética, Occidente se habría comprometido a no extender la alianza hacia el este. Dijeron que sí, y la OTAN siguió sumando países hasta llegar a la puerta de Ucrania. Para Andrés, Ucrania no se acercó a la OTAN por voluntad de su población —con una parte importante prorrusa— sino porque se terminó colocando un presidente funcional a Washington, «una figura muy similar a lo que tenemos en Colombia».

    14:27 Desde ahí, 2014: Crimea y la reacción rusa, que el programa lee como un «hasta aquí» frente a una alianza militar que se acercaba. 14:52 Mónica aportó el argumento geográfico —Kiev y Moscú están a unos 750 kilómetros, menos de dos horas de vuelo— y el político: un golpe de Estado contra un presidente prorruso en 2014, la masacre en la Casa de los Sindicatos de Odesa y, desde entonces, el ascenso de la extrema derecha ucraniana. Agregó que Ucrania ilegalizó partidos de izquierda, que hay una condena internacional en su contra por derechos humanos y que antes de la guerra era señalada como uno de los países más corruptos. 32:31 Y más adelante en el programa, la conclusión: Rusia solo se está defendiendo; si quisiera invadir Europa, ya lo habría hecho con todo su armamento, en lugar de una guerra de desgaste.

    Es una posición que tiene defensores serios —la escuela realista de las relaciones internacionales lleva décadas advirtiendo que la expansión de la OTAN iba a provocar una reacción de Moscú— y también críticos igual de serios. Por eso, aquí va el contraste con los registros, uno por uno.

    Rusia y Ucrania: lo que se dijo y lo que muestra el registro
    Lo que se dijo en el programa Lo que muestran los registros
    «La OTAN se comprometió a no expandirse hacia el este.» En disputa
    Documentos desclasificados muestran garantías verbales de líderes occidentales a Gorbachov en 1990, como el «ni una pulgada hacia el este» de James Baker, en el contexto de la reunificación alemana. No existe un compromiso escrito en ningún tratado, y su alcance sigue siendo materia de debate entre historiadores.
    «En 2014 le hicieron un golpe de Estado a un presidente prorruso.» En disputa
    Víktor Yanukóvich huyó tras meses de protestas del Euromaidán, en las que murieron cerca de un centenar de manifestantes, y el Parlamento lo destituyó. Rusia lo llama golpe de Estado; Ucrania y la Unión Europea, Revolución de la Dignidad.
    «En la Casa de los Sindicatos de Odesa quemaron vivas a más de cien personas.» Corregido
    El 2 de mayo de 2014 murieron 48 personas en Odesa; 42 de ellas en el incendio de la Casa de los Sindicatos. Una tragedia de esa magnitud no necesita cifras infladas.
    «Hay una condena de la corte internacional de derechos humanos contra Ucrania.» Confirmado
    En marzo de 2025, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Ucrania por esos hechos: la policía no evitó la violencia pese a las alertas, los bomberos tardaron unos 40 minutos en llegar y no se ayudó a evacuar el edificio. Ordenó indemnizar a las familias. El tribunal añadió que la desinformación rusa jugó un papel importante, pero que eso no exime a Ucrania.
    «Ucrania ilegalizó los partidos de izquierda.» Matizado
    El Partido Comunista fue prohibido en 2015, una medida que Amnistía Internacional calificó de «golpe decisivo a la libertad de expresión». En 2022 se suspendieron y luego prohibieron once partidos acusados de vínculos con Rusia, entre ellos el Partido Socialista. Es cierto en lo sustancial, aunque el criterio oficial fue el vínculo con Rusia y no la ideología.
    «Ucrania era el país más corrupto del mundo, o de Europa.» Corregido
    En el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, Ucrania estuvo históricamente entre los peor calificados de Europa, pero nunca fue el último: Rusia aparece por debajo en las mismas mediciones.
    «La extrema derecha ucraniana masacraba a los rusoparlantes.» Matizado
    La ONU documentó abusos tanto de batallones voluntarios ucranianos como de grupos armados apoyados por Rusia en el Donbás entre 2014 y 2022, con unos 3.400 civiles muertos en ese periodo. Ningún organismo internacional lo ha calificado como una masacre sistemática de rusoparlantes.
    «Rusia solo se está defendiendo; no le interesa invadir Ucrania.» En disputa
    El motivo es materia de interpretación. Los hechos no: el 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó una invasión a gran escala; en septiembre de ese año anexó cuatro regiones ucranianas, sumadas a Crimea en 2014, en procesos que casi ningún país reconoce. La Asamblea General de la ONU exigió su retirada con 141 votos a favor, y la Corte Penal Internacional emitió en 2023 una orden de captura contra Putin por la deportación de niños ucranianos.

    Confirmado: coincide con el registro · Matizado: correcto en lo esencial, con precisiones · Corregido: no coincide · En disputa: interpretaciones legítimamente enfrentadas

    16:50 Como fuente, Mónica recomendó el documental Ucrania en llamas (2016). Vale la ficha completa: lo dirigió Igor Lopatonok, con Oliver Stone como productor ejecutivo y entrevistador, y ha sido ampliamente criticado por presentar la versión del Kremlin sobre el conflicto. Es útil para entender ese punto de vista; no es una fuente neutral.

    El balance de esta sección es el que este programa defiende siempre: entender las razones que invoca una de las partes no es lo mismo que justificar sus actos, y señalar la hipocresía europea no convierte en legítimas unas anexiones. Las dos cosas se pueden decir a la vez, y decirlas a la vez es lo que vuelve el argumento difícil de rebatir.

    IV

    Mercenarios: el producto de exportación

    17:32 Aquí el programa aterrizó la guerra en Colombia, y lo hizo con una frase que se queda: «no quieren que produzcamos arroz, pero sí que sigamos produciendo mercenarios». 18:48

    El argumento de Andrés es preciso. El Estado colombiano forma a esos hombres durante años, les da entrenamiento táctico, acceso a información de inteligencia y una pensión al retirarse. Y aun así, terminan contratados para pelear guerras ajenas. No en nombre de Colombia, pero con la formación que pagó Colombia.

    Contexto noticioso · verificadoUcrania. Según la Cancillería, a junio de 2026 había 173 colombianos muertos y 670 desaparecidos por la guerra, con un subregistro reconocido. El Atlantic Council ubica a los colombianos como la nacionalidad extranjera con más bajas en las filas ucranianas. Los intermediarios ofrecen hasta 10.000 dólares mensuales, sobre todo a exmilitares y jóvenes de sectores populares. La embajada de Rusia en Bogotá ha advertido públicamente a los colombianos que combaten del lado ucraniano, y la Cancillería les pidió a Rusia y a Ucrania frenar el reclutamiento. Colombia aprobó la ley que ratifica la Convención de la ONU contra el mercenarismo de 1989, que permitiría tipificar el delito y facilitar extradiciones.

    Haití. El 6 de octubre, el presidente De la Espriella ordenó a los ministerios de Defensa y de Justicia dar asistencia jurídica a 17 exmilitares colombianos procesados en Miami por el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, y apoyo económico a sus familias: «No soy la clase de presidente que abandona a sus héroes cuando enfrentan dificultades». Estuvieron cerca de cinco años presos en Haití sin juicio y el FBI los trasladó a Estados Unidos el 21 de septiembre, lo que generó una protesta de Haití. Enfrentan cargos de conspiración para asesinar o secuestrar fuera de Estados Unidos, con posibles penas de cadena perpetua. En mayo de 2026, un jurado de Miami declaró culpables a cuatro hombres de la empresa CTU que organizó la operación; sobre los 17 colombianos no hay veredicto.

    20:09 La lectura del programa sobre la decisión del presidente es jurídica: al llamarlos héroes y defenderlos con dinero del Estado, Colombia estaría reconociendo que conoce, maneja y envía a esas personas, y abriendo la puerta a una condena internacional. 20:29 Y recordó un punto técnico correcto: aunque Colombia se retire de la Corte Penal Internacional, la Corte conserva competencia sobre los hechos ocurridos mientras el país estuvo bajo su jurisdicción.

    Dos precisiones necesariasPrimera: los 17 exmilitares están procesados, no condenados. Algunos han sostenido que se les dijo que la misión era una captura y no un asesinato. Rige la presunción de inocencia, y el programa no la discute: lo que critica es la postura del Estado.

    Segunda: la asistencia consular y jurídica a ciudadanos detenidos en el exterior es una obligación de cualquier Estado bajo la Convención de Viena, y no implica por sí sola respaldar sus actos. Lo que vuelve polémica la decisión es la palabra «héroes» aplicada a procesados por un magnicidio. Que eso equivalga a un reconocimiento de responsabilidad estatal es la interpretación del programa, no una consecuencia jurídica automática.

    18:29 Mónica sumó un tercer frente: colombianos combatiendo del lado de Arabia Saudí en la guerra contra los hutíes de Yemen, según una entrevista que vio en un pódcast. No es nuevo: en 2015, The New York Times reveló que Emiratos Árabes Unidos había enviado en secreto a cientos de exmilitares colombianos a combatir en Yemen. Tres guerras distintas, el mismo producto de exportación.

    V

    Jerusalén y el Golán: nos estamos quedando solos

    20:43 El último tema geopolítico de la noche fue el que más aislamiento le ha costado a Colombia en menos tiempo. El país trasladó su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, una decisión que muy pocos países han tomado, precisamente porque el estatus de la ciudad está en disputa entre israelíes y palestinos.

    Contexto noticioso · verificadoJerusalén. De la Espriella anunció el traslado en julio y la embajada se inauguró el 14 de octubre de 2026, con la presencia del canciller Omar Bula. Hasta ahora solo tenían embajada en Jerusalén Estados Unidos, Paraguay, Guatemala, Honduras, Kosovo, Fiyi, Nauru y Papúa Nueva Guinea. La Organización para la Cooperación Islámica calificó la medida de «ilegal» y pidió revertirla; Palestina, Jordania y Arabia Saudí la condenaron. La resolución 478 de 1980 del Consejo de Seguridad de la ONU pidió a los Estados retirar sus misiones diplomáticas de Jerusalén.

    Altos del Golán. El 10 de agosto de 2026, el Gobierno reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel desde 1967. Colombia se convirtió en el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, en hacerlo. Siria envió una carta de protesta al secretario general de la ONU y al Consejo de Seguridad, en la que habló de una «flagrante violación» de la Carta de las Naciones Unidas. La Liga Árabe, que agrupa a 22 Estados, rechazó la decisión. La resolución 497 de 1981 del Consejo de Seguridad declaró la anexión israelí «nula y sin efecto jurídico internacional».

    21:57 Mónica añadió el dato que explica por qué el Golán importa más allá de la diplomacia: es un territorio con un valor hídrico estratégico, porque alimenta buena parte de la cuenca del mar de Galilea. Y subrayó lo más llamativo: ni siquiera los países árabes aliados de Estados Unidos habían dado ese paso.

    La crítica del programa es a una decisión de política exterior de un gobierno, y conviene dejarlo claro porque el tema se presta a confusiones: no se cuestiona a ningún pueblo ni a ninguna fe, sino el alineamiento de Colombia con una posición que contradice resoluciones del Consejo de Seguridad que el país había respetado durante décadas. Y el costo es concreto: un país que necesita mercados, aliados y votos en los organismos multilaterales acaba de enemistarse con 22 Estados árabes y con la Organización para la Cooperación Islámica.

    Nos estamos quedando solos. Y mientras tanto, Trump hace negocios con Putin y deja solo a un aliado.
    Andrés Balaguera · El Cuadrante Alfa

    Esa frase de Andrés une los dos extremos del programa. Colombia hace la apuesta de alineamiento más fuerte de su historia reciente con Estados Unidos, justo en la semana en que Estados Unidos demuestra que, cuando el precio del diésel amenaza su política interna, negocia con el adversario y le exige a su aliado que se siente a negociar.

    VI

    El peaje: Shein, Temu y los intermediarios

    22:35 El programa trasladó la lógica de la intermediación energética a la economía cotidiana. Si Estados Unidos no quiere que Europa le compre directamente a Rusia, sino a través suyo y más caro, en Colombia está pasando algo parecido con las compras en plataformas como Shein, Temu y Amazon.

    Contexto noticioso · verificadoEl 15 de octubre, el empresario Arturo Calle les dijo a los congresistas de la Comisión Tercera de la Cámara que el auge de Shein y Temu le costó a su empresa más de 2.000 empleos: unos 1.200 en sus plantas de Pereira, 600 en tiendas y el resto en oficinas. Sostuvo que el régimen de compras internacionales de bajo valor favorece «el contrabando y la suplantación de marcas». El representante John Jairo Berrío propuso aplicar IVA a esas compras y eliminar el beneficio para envíos menores a 200 dólares.

    23:23 La explicación del programa sobre por qué el colombiano compra afuera es estructural, y es probablemente lo más útil del bloque. Colombia no tiene infraestructura férrea para mover la carga. Lo que llega por Buenaventura o por Cartagena sube al interior en tractomula, y en el camino se le cargan peajes, salario del conductor, fletes, márgenes de cada intermediario y, sobre todo, diésel. Todo eso lo termina pagando el comprador final. Cuando aparece una plataforma que entrega directamente, sin esa cadena, el colombiano compra ahí. No por patriotismo ni por falta de él: por precio.

    27:31 De ahí la crítica: en lugar de ponerle impuesto al chupo, al cargador o a la camiseta que se compra por internet, el Estado debería estimular la industria nacional, capacitar mano de obra y atraer producción. 27:56 Mónica fue más allá y lo leyó como parte de la agenda del secretario de Estado Marco Rubio: que Colombia no comercie directamente con China y que la mercancía china siga entrando, pero a través de intermediarios que la venden más cara. Es su interpretación geopolítica, no una política declarada.

    La otra parte del debateLos empleos que dice haber perdido Arturo Calle son reales según sus cifras, y la preocupación de la industria textil formal tiene un argumento atendible: compite pagando IVA, aranceles y nómina contra productos que entran sin esas cargas. La discusión no es entre industria nacional y consumidor, sino sobre cómo igualar las condiciones sin que el costo recaiga entero sobre el comprador de menores ingresos. El programa apunta a la segunda mitad de esa ecuación —la logística y la falta de política industrial—, que es la que menos se discute en el Congreso.

    El vino y el monopolio de los licores

    29:17 Andrés puso un segundo ejemplo de la misma lógica, más doméstico. Hace unos años los colombianos descubrieron que podían conseguir buen vino a buen precio y empezó a formarse una cultura de consumo que atravesaba estratos. 31:21 Según el programa, los cambios tributarios encarecieron el vino y empujaron al consumidor de vuelta al aguardiente y la cerveza. Detrás está una figura constitucional poco discutida: el monopolio rentístico de licores que la Constitución, en su artículo 336, les reconoce a los departamentos. Cada licorera protege su mercado y restringe la entrada de los productos de otros departamentos, al punto de que rones colombianos de calidad, como los de Barranquilla, se consiguen a mejor precio en el exterior que en el propio país.

    VII

    El dólar como arma y la guerra cultural

    34:07 El cierre tejió los hilos. Mónica explicó que el control de los hidrocarburos y del dólar es lo que le permite a Estados Unidos dominar el sistema financiero y, a través de él, la política interna de otros países: si un presidente le incomoda, lo sanciona. 35:32 Su ejemplo fue Cuba, que no puede venderle azúcar a una empresa europea sin que esa empresa quede expuesta a sanciones estadounidenses. Para ella, el fracaso cubano no se explica por el socialismo sino por el bloqueo, que llamó 36:37 «un arma de destrucción masiva».

    Para completar el cuadroEl efecto del embargo es real y el rechazo internacional también: desde hace más de tres décadas, la Asamblea General de la ONU vota casi por unanimidad pidiendo su levantamiento. Dicho eso, economistas, incluidos algunos cubanos, señalan también factores de gestión interna en la crisis de la isla. Las dos explicaciones no se excluyen.

    37:32 La última reflexión fue sobre propaganda. Mónica reconoció que Estados Unidos construyó durante la Guerra Fría una de las campañas culturales más exitosas de la historia, y que la música y el cine de los ochenta —de Michael Jackson y Madonna a Rambo— fueron parte de esa disputa con el bloque soviético. Andrés recordó un detalle que lo dice todo: en Volver al futuro, cuando Marty llega a 1955 y cuenta que el presidente es Ronald Reagan, Doc Brown no lo puede creer: «¿Ronald Reagan? ¿El actor?». 39:04 La tesis con la que cerraron es que esa máquina cultural se agotó, que hoy produce mucho menos y de peor calidad, y que por eso a Estados Unidos ya solo le queda la imposición, las sanciones y los bots. Ellos hablan de guerra cultural, dijo Mónica, pero esa guerra la están perdiendo.

    Línea editorial · El Cuadrante Alfa

    El diésel manda; Colombia obedece

    La noticia que mejor retrata esta época no la dio un analista sino el Departamento del Tesoro de Estados Unidos: una licencia temporal que suspende hasta abril de 2027 las sanciones al diésel ruso. El primer cargamento, de 40.000 toneladas, está zarpando. La explicación que circula en la prensa internacional es simple: contener el precio del combustible antes de las legislativas de noviembre. El presidente que encabeza el bloque occidental le compra diésel al adversario cuando el surtidor amenaza su mayoría en el Congreso, y esa misma semana le exige a Zelensky que se siente a negociar. No hace falta llamarlo traición. Es la regla de siempre, solo que ahora sin disimulo: el diésel manda.

    La factura la está pagando Europa, y no solo en dinero. Más de 227.000 millones de euros comprometidos con Ucrania desde 2022, un compromiso de llevar el gasto militar hacia el 5 % del PIB, gas licuado estadounidense en lugar del gas por tubería y reactores nucleares apagados. Y en las calles, la otra cara: una jubilada de 87 años sacada de su casa en Madrid, estudiantes franceses contra el presupuesto de 2027, albaneses contra un hotel del yerno de Trump en una zona protegida. Los gobiernos dicen que es la deuda, y en parte lo es. Pero el presupuesto es uno solo, y cuando cada euro compite, el que va a defensa no llega al hospital. La tesis del programa —que la ciudadanía europea está pagando decisiones que no tomó— tiene más evidencia de la que admiten sus críticos, aunque el vínculo no sea tan lineal como se dijo al aire.

    Y Colombia, en medio de todo eso, eligió exactamente lo contrario de la prudencia. Abrió su embajada en Jerusalén contra la resolución 478 del Consejo de Seguridad, se convirtió en el segundo país del mundo en reconocer el Golán como israelí, contra la resolución 497, y en pocas semanas se ganó el rechazo de la Liga Árabe, de la Organización para la Cooperación Islámica y una carta de protesta de Siria ante la ONU. Su presidente llamó «héroes» a 17 exmilitares procesados por un magnicidio, mientras la Cancillería cuenta 173 colombianos muertos y 670 desaparecidos en una guerra ajena. Un país que exporta soldados entrenados y materias primas, que grava las compras pequeñas de su propia gente y que se alinea sin condiciones con una potencia que cambia de socio según el precio del galón.

    Entender las razones de seguridad que invoca Moscú no obliga a negar lo que está en el registro: hubo una invasión en 2022 y hay regiones anexadas que casi nadie reconoce. Y criticar la hipocresía europea no vuelve legítimas esas anexiones. Precisamente por eso, la pregunta útil para Colombia no es quién es el bueno en Ucrania, sino qué obtiene el país a cambio de cada alineamiento. Trump acaba de mostrar que deja solo a un aliado cuando le conviene. Una política exterior seria se mide en lo que asegura —mercados, energía, agua, la vida de sus ciudadanos—, no en las fotos que se toma. «Nos estamos quedando solos», dijo Mónica. Hoy Colombia tiene la foto. Otros tienen el diésel.

    Adendas

    Cinco datos de este programa

    Abril de 2027
    Fecha hasta la que la licencia del Tesoro de Estados Unidos suspende las sanciones al diésel ruso, vigentes desde abril de 2022. La escala prevista llega a tres millones de toneladas mensuales.
    €70.000 millones
    Lo que Zelensky pidió a la Unión Europea el 16 de octubre para sostener la guerra en 2027. Europa ya ha comprometido unos 227.400 millones de euros desde 2022.
    Segundo país
    Colombia es el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, en reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. La Liga Árabe, con 22 Estados, rechazó la decisión.
    42 y 48
    Las víctimas del 2 de mayo de 2014 en Odesa: 42 en el incendio de la Casa de los Sindicatos y 48 en total ese día. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Ucrania en 2025.
    2.000 empleos
    Los que Arturo Calle dice haber perdido por el auge de Shein y Temu. El Congreso discute eliminar el beneficio para compras internacionales menores a 200 dólares.

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · cuadrantealfa.com
    Episodio 253 · Viernes 23 de octubre de 2026 · Las opiniones expresadas corresponden a sus autores

     

    ¿Qué pasó con los techos solares?

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    El Cuadrante Alfa · Programa especial · Miércoles 21 de Octubre · INVITADO: EXMINISTRO ANDRÉS CAMACHO
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 252 · Programa especial
    Con Mónica O. y Andrés Balaguera
    ▸ La transición energética en cuatro cifras ◂
    2 GW
    La meta de energía limpia del Plan de Desarrollo
    4.580 MW
    Capacidad solar registrada hoy ante la UPME
    $4,2 bill.
    Comprometidos para techos solares hasta 2030
    EN REVISIÓN
    Estado actual del programa Colombia Solar

    Programa especial · Transición energética · Entrevista

    ¿Qué pasó con los techos solares?

    Colombia multiplicó varias veces su capacidad solar en cuatro años y hoy tiene más de doscientas granjas operando. Pero el programa que iba a poner paneles sobre los techos de los estratos 1, 2 y 3 —con 4,2 billones de pesos ya comprometidos— está detenido, justo cuando la ministra actual anuncia que las tarifas tienen que subir. El exministro de Minas y Energía vino a explicar qué quedó hecho, qué quedó a medias y qué se está perdiendo.

    Con Mónica O. y Andrés BalagueraEl Cuadrante AlfaMiércoles 21 de octubre de 2026Episodio 252
    AC
    El invitadoOmar Andrés Camacho Morales es ingeniero eléctrico, licenciado en física y magíster en administración de la energía y sus fuentes renovables. Fue ministro de Minas y Energía entre el 4 de agosto de 2023 y el 27 de febrero de 2025. Las afirmaciones de esta entrevista son suyas; el contexto verificado y los contrapesos se señalan expresamente en los recuadros.

    Hay una pregunta que uno escucha en el Tolima, en el Atlántico y en media Colombia, y que resume el problema de toda la transición energética: si hay paneles solares por todas partes, ¿por qué sigo pagando lo mismo en el recibo de la luz? Esa pregunta se le hizo de frente al exministro de Minas y Energía, y su respuesta —que es técnica, verificable y bastante incómoda para el momento político— es el eje de este programa especial.

    Durante cuarenta minutos, con Mónica O. en la conducción, Andrés Camacho hizo un balance de sus diecinueve meses en la cartera: lo que se cumplió, lo que se quedó a mitad de camino y lo que, según él, se está desmontando ahora. Este artículo organiza ese balance tema por tema, con los datos contrastados donde fue posible y con los contrapesos donde el relato tiene otra versión.

    I

    El salto solar

    1:47 La primera pregunta fue la más directa: ¿cuáles eran las metas concretas y medibles que le pusieron al llegar?

    ¿Cuáles eran las metas concretas y medibles que le exigían sobre transición energética cuando llegó al ministerio en agosto de 2023?

    «Nos habíamos trazado una meta en el Plan de Desarrollo de llegar a dos gigavatios de energía renovable, energía limpia, en la matriz energética. Y puedo decir hoy orgullosamente que duplicamos y casi triplicamos esa meta. Hoy llegamos casi a cinco gigavatios. Eso implica que multiplicamos casi por diecisiete la capacidad que existía en la matriz energética colombiana.»

    Andrés Camacho · minuto 2:55

    Él mismo dio la ruta para verificarlo, lo cual ya dice algo: la página de la UPME, la Unidad de Planeación Minero Energética, que llamó «el cerebro del sistema energético colombiano». Fuimos a mirar.

    Contexto noticioso · verificadoSegún el tablero del programa 6GW+ de la UPME, Colombia registra 4.580,89 MW de capacidad fotovoltaica: 3.386,22 MW en operación y 1.194,67 MW todavía en pruebas. En agosto de 2022, el país tenía alrededor de 200 MW entre solar y eólica, según cifras del propio Ministerio. El Plan 6GW+ buscaba al menos 6 GW de solar, eólica y pequeñas centrales hidroeléctricas entre agosto de 2022 y agosto de 2026: con lo registrado, faltan unos 1,35 GW para esa meta de gobierno. En marzo de 2026, la energía solar superó por primera vez al carbón en la generación anual de electricidad del país. El complejo solar más grande está en el Atlántico.

    La precisión que conviene hacerLos números del exministro cuadran, pero hay que leerlos con cuidado y él no lo aclaró: de los casi 4,6 GW registrados, una cuarta parte sigue en pruebas, no en operación plena. «Casi cinco gigavatios» es capacidad registrada, no capacidad entregando energía todos los días. Y la meta del Plan de Desarrollo (2 GW) sí se superó con holgura, pero la meta de gobierno —el Plan 6G que él mismo menciona— se quedó corta. Las dos cosas son ciertas a la vez, y decir solo la primera es contar media historia.

    5:13 ¿De dónde sale esa capacidad? Más de doscientas granjas solares operando en el país, concentradas sobre todo en el Caribe por el potencial de radiación. El parque más grande que mencionó es Guayepo, en el Atlántico: unos quinientos mil paneles instalados.

    6:17 Y una explicación básica que mucha gente no tiene y que vale repetir: Colombia genera su electricidad mayoritariamente con agua, desde las hidroeléctricas, complementada con generación térmica —que es la que quema combustible: carbón, gas o diésel—. Lo nuevo es que a ese esquema hidrotérmico se le sumó una tercera pata, la solar. Eso no es un detalle técnico: como se verá más adelante, es lo que está sosteniendo el sistema en plena sequía.

    II

    «Veo los paneles y sigo pagando lo mismo»

    6:53 Este fue el mejor momento del programa, y vino de una foto. Una fotografía tomada desde un avión aterrizando en Ibagué, con las granjas de paneles extendidas abajo. Las mismas que se ven llegando a Honda y por la vía de Cambao, bordeando el río Magdalena.

    La gente de Honda y del Tolima dice: «Esos paneles están instalados ahí, pero a nosotros no nos llega la energía, seguimos pagando el mismo recibo de luz». Lo han visto con sus propios ojos y no han sentido el beneficio. ¿Qué les explica usted?

    «Esto tiene que ver con el diseño del sistema en general. Nosotros tenemos un sistema interconectado nacional y la energía no se entrega regionalmente: se entrega a través de un sistema nacional. Todos estos grandes proyectos entregan la energía al sistema nacional, y el sistema nacional se distribuye.»

    «Yo estoy de acuerdo con la gente: necesitaríamos que los proyectos que se construyen en Honda, en Ibagué, pudieran ayudar a esas propias regiones. Hasta el momento, cuando es centralizado, es difícil.»

    Andrés Camacho · minuto 7:42

    Esa respuesta es honesta y es la clave de todo el asunto: el problema no es de generación, es de diseño. Una granja solar en el Tolima no abarata la factura del tolimense, porque sus kilovatios entran a una bolsa nacional. El vecino ve el panel desde la carretera y no ve nada en el recibo. Y mientras ese circuito no se cierre, cada nueva granja va a producir el mismo desencanto.

    Yo estoy de acuerdo con la gente: necesitaríamos que los proyectos que se construyen en Honda, en Ibagué, pudieran ayudar a esas propias regiones.
    Andrés Camacho · Exministro de Minas y Energía

    8:17 La salida que planteó tiene nombre técnico: generación distribuida. Es decir, que no todo sea grandes extensiones de paneles conectadas al sistema central, sino que una casa, una tienda, un hospital o una alcaldía puedan generar su propia energía. De ahí salieron dos programas: territorios energéticos, con municipios generando lo que consumen, y la política de comunidades energéticas. Mencionó proyectos concretos en el Tolima, incluido un hospital en Chaparral.

    En comunidades energéticas la meta del Plan de Desarrollo eran 60.000 usuarios y, según él, la última cifra superó los 120.000. Es la cifra más alta que dio en todo el programa y, si se confirma, la más relevante: ahí sí el beneficio llega a la factura de quien lo genera.

    III

    ¿Qué pasó con los techos solares?

    10:20 Mónica fue directo al grano: ¿cuál fue el nivel de avance real del proyecto de techos solares? Y aquí la respuesta tiene una parte que es un logro regulatorio importante y otra que es un conflicto abierto con el gobierno actual.

    La idea: convertir el subsidio en energía

    El programa se llamó Colombia Solar, y su mecanismo es más ingenioso de lo que suena. Hoy los hogares de estratos bajos reciben un subsidio económico sobre la tarifa de energía: el Estado paga una parte del recibo, mes tras mes, para siempre. La idea era usar esos mismos recursos para otra cosa: entregar el subsidio como energía, instalando paneles en el techo de la casa, para que el hogar deje de necesitar el subsidio.

    10:52 Para hacerlo había que tocar la ley: tomar la ley de energías renovables y desarrollar toda la reglamentación que lo permitiera. Eso tomó casi todo el gobierno. La fase de implementación empezó al final.

    Contexto noticioso · verificadoEl convenio entre MinEnergía y Gecelca, formalizado el 29 de diciembre de 2025, compromete 4,2 billones de pesos para instalar sistemas fotovoltaicos a 563.057 usuarios de estratos 1, 2 y 3 en 13 departamentos, con plazo hasta diciembre de 2030. En julio de 2026, el ministro de Minas de entonces reveló que el equipo de empalme del gobierno entrante había pedido frenar el programa. Desde septiembre de 2026, el programa está bajo revisión de la ministra María Nohemí Arboleda, que examina recursos, contratos y avances. La revisión no equivale a una cancelación ni a una terminación formal del convenio.

    11:36 La figura que el exministro subrayó es vigencias futuras: que los recursos quedaran comprometidos por contrato para poder ejecutarse en los años siguientes, más allá del cambio de gobierno. Eso es, en la práctica, un candado presupuestal. Y según él quedaron contratos, convenios y los 4,2 billones amarrados.

    12:22 Sobre lo ya instalado afirmó que arrancaron con dos pilotos y que hay más de diez mil usuarios funcionando con techos solares de este tipo. El proyecto más grande, dijo, está en el Valle del Cauca —en Siloé y en el distrito de Aguablanca—, con beneficiarios que están recibiendo facturas en cero por efecto de la autogeneración.

    Aquí hay dos versiones y hay que poner las dosLa cifra de «más de diez mil usuarios funcionando» choca con la del gobierno actual: la ministra Arboleda ha señalado cero usuarios conectados. Las dos afirmaciones pueden no ser contradictorias si miden cosas distintas —el convenio con Gecelca, firmado en diciembre de 2025, es posterior y separado de los pilotos y de las comunidades energéticas que el exministro menciona—, pero ninguna de las dos está auditada públicamente. El Ministerio no ha publicado un estado de ejecución del convenio. Hasta que eso ocurra, lo honesto es decir que no se sabe cuántos hogares tienen hoy un techo solar financiado con subsidio, y que esa cifra debería ser información pública y verificable. Es, de hecho, la pregunta que este programa deja pendiente.

    La discusión de la tarifa

    14:07 El argumento económico del exministro es que detener el programa no solo pierde tiempo: encarece la luz. Si un hogar autogenera, su factura baja; si el proceso se frena, esa baja no ocurre nunca. Y lo contrastó con el anuncio de la ministra actual sobre el alza de tarifas, señalando que este mecanismo se había diseñado para lo contrario.

    Lo que dijo la ministra, textualmenteEl 8 de septiembre de 2026, la ministra María Nohemí Arboleda afirmó que «la tarifa tiene que subir» y que «ya los recursos no son los hídricos los que van a atender toda la demanda». Las razones que dio fueron El Niño —menos agua, más dependencia de plantas térmicas— y el alza del precio internacional del gas. El Gobierno destinó 1,5 billones de pesos para aliviar la situación financiera de las térmicas y ella advirtió que no alcanzará para todo el periodo. No mencionó Colombia Solar ni la energía solar entre las causas. Es decir: la conexión entre frenar los techos solares y el alza de tarifas es el argumento del exministro, no la explicación oficial. Que su argumento sea razonable no lo convierte en la causa declarada.

    Un punto que sí es indiscutible y que vale subrayar, porque es el activo natural del país: 13:03 por su posición sobre la línea ecuatorial, Colombia tiene cerca de doce horas de luz solar todo el año. No hay estaciones que acorten los días en invierno. Es una ventaja que países con mucha más capacidad instalada simplemente no tienen.

    IV

    El fantasma del apagón y el cuento del fracking

    15:21 «Cada rato la prensa anuncia un apagón. ¿Qué tan real es esa amenaza?» La respuesta fue la parte más valiosa de toda la entrevista, y empieza con una confesión.

    ¿Qué tan real es la amenaza del apagón?

    «Me atrevería a decir que a todos los ministros, cuando pasamos por esa cartera, nos persigue el fantasma del apagón, porque tenemos que recordar siempre lo que fue el apagón del 91 y 92, el gran apagón de Colombia. Desde ese momento no hemos tenido ninguna situación de ese tipo.»

    «Existen razones para preocuparse, pero no tienen que ver necesariamente con una crisis energética. La realidad es que enfrentamos una crisis climática. Cuando yo estaba en el Ministerio tuvimos las mayores temperaturas de la historia desde que hay registros. Y eso lleva a que el sistema se estrese: si generamos mayoritariamente con agua y hay altas temperaturas y sequía, disminuyen los niveles de los embalses. Tuvimos hasta racionamiento de agua potable en Bogotá.»

    Andrés Camacho · minutos 16:10 a 16:51

    Y de ahí salió la frase que mejor resume el momento que vive el país, dicha sin dramatismo:

    En 2024 me tocaron las mayores temperaturas de la historia. En 2026 rompimos ese récord. Este año será el más fresco de los siguientes.
    Andrés Camacho · Exministro de Minas y Energía

    17:38 Pero hay una paradoja que juega a favor, y es el hallazgo más interesante del programa: si hay sequía, hay sol. Cuando bajan los embalses, sube la radiación. Y eso es precisamente lo que está compensando el déficit hídrico. En palabras del exministro, la mayor diferencia entre la sequía de este año y la de 2024 es que ahora hay mucha más generación solar. Es decir: las granjas que el vecino ve desde la carretera sin sentir el beneficio en su recibo son, paradójicamente, lo que está evitando que se le vaya la luz.

    «Colombia no necesita fracking»

    31:52 Sobre el fracking ofreció un argumento que no es el ambiental de siempre, y por eso vale más: el argumento del cronograma.

    ¿Cómo combatir la narrativa del «fracking a lo que dé»?

    «Yo he dicho: Colombia no necesita fracking. La idea que le han vendido a la gente es que con el fracking vamos a resolver el gas inmediato. No hay ningún proyecto de hidrocarburos que tarde menos de seis años; un proyecto de exploración y explotación va entre seis y diez años. Si llegáramos a desarrollar fracking en Colombia, nos tardaríamos entre seis y ocho años. Y entre seis y ocho años ya tenemos que estar operando el gas costa afuera, que sí nos daría abastecimiento más o menos hasta 2040 o 2050.»

    «Entonces la pregunta es: ¿por qué le voy a invertir recursos a unos proyectos de fracking que son costosos ambientalmente, socialmente y económicamente, mientras tengo la posibilidad de desarrollar unos proyectos costa afuera, donde ya hay tres grandes yacimientos encontrados en el mar?»

    Andrés Camacho · minutos 32:36 a 33:04

    Ese es el punto fuerte: incluso aceptando toda la lógica de quien defiende los hidrocarburos, el fracking no llega a tiempo para resolver el problema que dice resolver. Cuando entrara en producción, el gas del mar ya estaría operando. Sobre lo ambiental fue más breve y más gráfico: desarrollarlo es «echarle combustible al incendio».

    31:17 Y nombró lo que, en su lectura, está realmente detrás de la discusión: no la negación del cambio climático, que en Colombia casi nadie sostiene en público, sino una estrategia distinta y más eficaz, que es retardar la transición.

    V

    Petróleo, gas y el cuatro por ciento

    25:59 Mónica le hizo la pregunta más incómoda del programa, y bien planteada: en agosto de 2023, recién posesionado, usted dijo que se mantendría la exploración petrolera y que «la transición es con la industria». En octubre de 2024 cerró la puerta a nuevos contratos. ¿Qué pasó en el medio?

    ¿Qué pasó entre «la transición es con la industria» y cerrar la puerta a nuevos contratos con las petroleras?

    «Hay que distinguir dos cosas. Que se hayan cerrado contratos no quiere decir que se haya acabado la exploración. Y les tengo unas cifras que a muchos les van a sorprender: tuvimos más hallazgos durante los últimos cuatro años que durante los últimos dieciséis. Fueron unos veinte hallazgos de gas. No se paró la exploración de hidrocarburos en Colombia.»

    «Lo que hicimos fue cerrar la frontera extractiva, porque tenemos más de trescientos contratos de exploración vigentes y cerca de veinte millones de hectáreas en exploración. ¿Y saben cuántas hectáreas hay en agricultura desarrollada en el país? Entre cuatro y cinco millones.»

    Andrés Camacho · minutos 26:46 a 26:59

    Ese contraste —veinte millones de hectáreas para explorar hidrocarburos contra cuatro o cinco millones sembradas— es el dato más revelador del bloque, y conecta directo con la discusión del arroz y de las áreas de protección agrícola que hemos tratado en programas anteriores. No es que falte tierra: es que está asignada a otra cosa.

    Lo que no pudimos verificarLa afirmación de que «hubo más hallazgos en los últimos cuatro años que en los últimos dieciséis» y la cifra de veinte hallazgos de gas son datos del exministro que no contrastamos contra las series oficiales de la ANH. Quedan atribuidas a él. Los más de 300 contratos vigentes y la magnitud del área en exploración sí corresponden al orden de lo reportado por el sector.

    El gas importado y la especulación

    34:25 Aquí vino el dato que más debería discutirse y que nadie está discutiendo. Colombia importa gas desde 2016 a través de una regasificadora, y ese gas se ha destinado casi en su totalidad a las termoeléctricas. La pregunta es cuánto se necesita realmente.

    ¿Cuánto gas se importa en Colombia?

    «Nosotros más o menos consumimos unos mil giga BTU diarios de gas. Y lo que estamos necesitando más o menos son sesenta. Deberíamos estar apenas en un cuatro por ciento de importación. En términos del déficit real, las necesidades que debemos cubrir son del cuatro o cinco por ciento.»

    «Pero hay unos temas de mercado. Si tú tienes un gas importado más costoso, puedes artificialmente subir el precio del gas nacional. Entonces aquí hay unos problemas de especulación con los precios del gas, y por eso algunos tienen el interés de involucrar más gas importado del que realmente se necesita.»

    Andrés Camacho · minutos 35:25 a 36:16

    Esa es una acusación grande y conviene enunciarla con precisión: el exministro no señala a ninguna empresa, y él mismo dijo «no lo voy a generalizar». Lo que describe es un incentivo de mercado: cuando el precio de referencia lo fija el insumo más caro, importar más de lo necesario puede resultar rentable para quien vende el barato. No afirma que esté ocurriendo de manera probada ni hay investigación conocida al respecto. Pero el mecanismo que describe es verificable en abstracto, y si el déficit real es del 4 % y se está importando más, la diferencia la paga el usuario en la factura. Eso es exactamente lo que debería estar auditando un regulador.

    VI

    La minería, las tierras raras y la puerta abierta

    19:02 Sobre minería, la pregunta fue si la palabra «informal» ya condena de entrada a la pequeña minería. Su respuesta fue que no está de acuerdo con esa denominación, y el argumento tiene historia.

    El Código de Minas —la Ley 685 de 2001— trazó por ley una línea divisoria que dejó del lado equivocado actividades que son ancestrales. Y lo ilustró con un dato que vale más que cualquier estadística: hay minas en Colombia de las cuales se sacó el oro que financió las campañas libertadoras de Simón Bolívar. Esa minería lleva siglos y de un plumazo quedó catalogada como si fuera otra cosa.

    21:04 El punto central es institucional, no sentimental: si el Estado no acompaña a la minería de subsistencia, esa minería no desaparece: pasa a la ilegalidad. Y dio un ejemplo contundente. Antes, quien compraba el oro a cualquier minero era el Banco de la República. Al desaparecer esa cadena de comercialización, el pequeño minero se quedó sin a quién venderle legalmente. El resultado era predecible.

    Sobre la maquinaria amarilla y los bombardeos a esos equipos, pidió diferenciar escalas: no es lo mismo una retroexcavadora que un dragón, esas máquinas de gran envergadura que remueven volúmenes enormes y afectan las riberas de los ríos. Y su conclusión fue que la persecución debería ir a los circuitos comerciales —de dónde salen los recursos, quién consigue esas máquinas— antes que al minero que está en el hueco.

    22:44 En formalización dio una cifra: alrededor de treinta mil mineros formalizados por distintos mecanismos, a través de la Agencia Nacional de Minería, con énfasis en la asociatividad para que puedan acceder a crédito y tecnificarse. Y fue él mismo quien puso el límite: «eso es aún marginal frente a todo el reto». Un objetivo técnico concreto que dejó planteado: sacar el mercurio del tratamiento del oro, obligación que Colombia tiene por tratados firmados.

    Lo que el Servicio Geológico ya sabe

    37:25 El cierre fue sobre tierras raras y minerales estratégicos, un tema que hemos venido siguiendo aquí desde el programa sobre el Tolima. La pregunta fue si el gobierno anterior tenía inventario de lo que Colombia posee.

    La respuesta es que sí. El Servicio Geológico Colombiano recibió el encargo de un plan geocientífico y alcanzó a identificar potenciales de cobre, tierras raras y arenas silíceas. El propósito declarado era desarrollar mecanismos de protección para no entregar esos recursos antes de tener una política estable sobre cómo aprovecharlos. Y esos mecanismos tenían nombre: distritos mineros para diversificación productiva, áreas de protección para la producción de alimentos y zonas de protección ambiental, figuras que se traslapan sobre el mapa para decidir qué pesa más en cada territorio: el agua, la comida o el mineral.

    Contexto noticioso · verificadoEl gobierno actual está derogando esas figuras. Las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) —determinantes de ordenamiento territorial creadas en el gobierno Petro— se levantaron sobre cerca de 80.000 hectáreas en ocho municipios del sur de La Guajira a comienzos de octubre de 2026, y sobre 15.839 hectáreas en cinco municipios de la Sabana Centro de Cundinamarca (Sopó, Nemocón, Cogua, Tenjo y Tabio) el 5 de octubre. Quedan pendientes decisiones en Antioquia, Santander, Tolima y Cundinamarca. El gobierno también eliminó los distritos mineros, con el argumento de que «se usaron para sustituir la minería y frenar la inversión». El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, justificó el desmonte de las APPA en la autonomía territorial: «No podemos permitir que desde Bogotá se les diga a los productores rurales qué cultivar». En diciembre de 2025, unos 1.100 campesinos del norte del Tolima habían presentado una tutela contra el Ministerio de Agricultura por estas zonas.

    Sobre el anuncio del vicepresidente de ir a Estados Unidos a ofrecer los minerales, la valoración del exministro fue de dos palabras: «feriar nuestros recursos». Y la caracterización de fondo, de una sola:

    Eso se llama desorden. Nosotros necesitamos un ordenamiento minero-ambiental que permita decir dónde se hace, cómo se hace, dónde no se hace y por qué no.
    Andrés Camacho · Exministro de Minas y Energía

    39:46 Y aquí está la confesión que cierra el balance. El instrumento que habría dado estabilidad a todo esto era una nueva ley minera para la transición energética. Se construyó, se radicó en el Congreso y no avanzó: «no tuvimos mayorías para lograrlo». Es decir, el ordenamiento que él reclama hoy quedó sin piso legal, y lo que sostenía esas protecciones eran resoluciones y figuras administrativas. Exactamente las que un gobierno siguiente puede derogar con otra resolución. Y es lo que está pasando.

    VII

    «Expertos fósiles»: la batalla que el gobierno perdió

    28:28 Este bloque nació de una crítica que este programa ha hecho muchas veces y que se le planteó de frente: la gran falencia del gobierno Petro fue comunicacional. Hoy mucha gente cree que el progreso del país es sacar más petróleo y que Colombia es un país esencialmente petrolero. ¿Cómo se intentó combatir esa narrativa?

    Lo primero que hizo fue aceptarla: «siempre nos dicen que falta comunicar muchas más cosas», y reconoció que «por más esfuerzos que desarrollamos, faltaron muchas cosas». Pero añadió un dato que explica parte del problema y que es el hallazgo más citable de la entrevista.

    Siempre que se habla de transición energética, los medios citan expertos. Y el noventa y cinco por ciento de las veces esos expertos consultados tienen que ver con la industria de los hidrocarburos.
    Andrés Camacho, citando una investigación mencionada en el programa
    De dónde sale ese 95 %El exministro atribuyó la cifra a «una investigación de una organización» sin nombrarla, y no la precisó. No pudimos identificar el estudio ni verificar el porcentaje, así que queda como una cita suya y no como un dato establecido. Dicho eso, el fenómeno que describe —que la experticia disponible para los medios en materia energética está concentrada en quienes trabajan en el sector— es una observación razonable y fácil de constatar leyendo cualquier semana de prensa económica. Lo que faltaría es el estudio.

    30:34 Recordó también el ambiente que encontró al llegar: una discusión pública muy álgida tras la ofensiva contra su antecesora, la exministra Irene Vélez, que él describió como un hostigamiento. Y asumió que parte de su trabajo fue bajar el tono y explicar lo básico: que nadie va a «cerrar la llave» del petróleo y el gas de un día para otro, porque por eso se llama transición.

    Su término para el adversario es «expertos fósiles», y su tesis es que hay intereses fósiles en los medios, en el Congreso y en los gremios. Es una afirmación fuerte y es, por supuesto, su posición de parte. Pero vale notar algo sobre el método: a lo largo de toda la entrevista, él remitió a fuentes consultables —la UPME, el Servicio Geológico, el archivo de la Presidencia— y aceptó los límites de su gestión cuando se le señalaron. Eso es más de lo que suele traer un exfuncionario a un balance de su propia obra.

    Línea editorial · El Cuadrante Alfa

    Lo que se construyó con resolución, se desmonta con resolución

    De esta conversación se sale con una certeza y con una pregunta. La certeza es que el salto solar ocurrió y es verificable: Colombia pasó de unos 200 megavatios entre solar y eólica en 2022 a más de 4.500 megavatios de capacidad fotovoltaica registrada hoy ante la UPME, con más de doscientas granjas operando y con la energía solar superando por primera vez al carbón en generación anual. Hay que decirlo con la precisión que el exministro omitió —una cuarta parte de esa capacidad sigue en pruebas, y la meta de gobierno de 6 gigavatios se quedó corta por 1,35—, pero el orden de magnitud no está en discusión. En un país donde cada gobierno promete y casi nada se mide, esa cifra se puede ir a mirar a una página pública. Él mismo dio la dirección.

    La pregunta es la del título, y sigue sin respuesta pública. Hay 4,2 billones de pesos comprometidos por convenio hasta 2030 para poner paneles sobre 563.057 techos de estratos 1, 2 y 3. El exministro dice que hay más de diez mil usuarios funcionando; la ministra actual dice que hay cero conectados. Puede que estén midiendo cosas distintas —el convenio con Gecelca es posterior a los pilotos—, pero el Ministerio no ha publicado un estado de ejecución, y sin ese dato ninguna de las dos versiones se puede sostener. Son 4,2 billones de pesos de dinero público. Cuántos hogares tienen hoy un techo solar financiado con su propio subsidio no debería ser materia de debate entre dos funcionarios: debería ser una cifra en una página web.

    Pero el hallazgo que más incomoda de esta entrevista es otro, y es casi una lección de derecho administrativo. La idea de Colombia Solar es buena de verdad: en vez de subsidiar el recibo de la luz para siempre, usar ese mismo dinero una sola vez para que el hogar deje de necesitar el subsidio. Para montarla hubo que reglamentar durante casi todo el gobierno y blindarla con vigencias futuras. Y aun así quedó en el aire. Lo mismo pasó con el ordenamiento minero-ambiental: los distritos mineros, las áreas de protección de alimentos y las zonas protegidas se hicieron por resolución, porque la ley minera que les habría dado piso se radicó en el Congreso y no tuvo mayorías. Lo que se construye con resolución se desmonta con resolución, y eso es exactamente lo que está ocurriendo: 80.000 hectáreas levantadas en La Guajira, 15.839 en la Sabana Centro, los distritos mineros eliminados y el vicepresidente ofreciendo minerales en Washington.

    Ahí está la autocrítica que el exministro no hizo del todo, aunque la dejó dicha sin darse cuenta: la transición energética no se perdió en el Ministerio de Minas, se perdió en el Congreso y se perdió en la conversación pública. Un gobierno que multiplicó la capacidad solar por más de veinte y no logró que el ciudadano del Tolima entendiera que esos paneles son lo que hoy le está evitando el apagón, tiene un problema que no es técnico. Y mientras eso no se resuelva, cada gobierno va a seguir reescribiendo el mapa con resoluciones y el vecino va a seguir viendo paneles desde la carretera, preguntándose por qué paga lo mismo.

    Adendas

    Cinco datos de este programa

    4.580 MW
    Capacidad fotovoltaica registrada ante la UPME: 3.386 MW en operación y 1.195 MW aún en pruebas. En agosto de 2022 el país tenía unos 200 MW entre solar y eólica.
    $4,2 billones
    Comprometidos por el convenio MinEnergía–Gecelca del 29 de diciembre de 2025 para instalar paneles a 563.057 usuarios de estratos 1, 2 y 3 en 13 departamentos, con plazo a diciembre de 2030. Hoy bajo revisión.
    20 millones de ha
    Área en exploración de hidrocarburos en Colombia, frente a entre cuatro y cinco millones de hectáreas en agricultura desarrollada.
    4 %
    Importación de gas que, según el exministro, correspondería al déficit real: unos 60 giga BTU diarios sobre un consumo cercano a los 1.000.
    95.621 hectáreas
    Suma de las áreas de protección para la producción de alimentos ya derogadas: 79.782 en ocho municipios del sur de La Guajira y 15.839 en cinco municipios de la Sabana Centro de Cundinamarca.

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · cuadrantealfa.com
    Episodio 252 · Miércoles 21 de octubre de 2026 · Las opiniones expresadas corresponden a sus autores

     

    Latinoamérica vs. el Tecnofascismo

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    El Cuadrante Alfa · Audiocolumna · POR IVENDETTA
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Audiocolumna · Programa 250
    Por Ivendetta
    ▸ La cadena de producción del voto ◂
    PLATAFORMA
    Decide qué se ve, qué se recomienda y qué anuncio se puede pagar.

    ▶

    BOTS
    Una industria con nombre propio que fabrica tendencias y silencia críticos.

    ▶

    PÚLPITO
    El voto evangélico organizado y direccionado desde la congregación.

    ▶

    URNA
    Un resultado que los indicadores sociales ya no alcanzan a explicar.

    Audiocolumna · Brasil, el algoritmo y la región

    Latinoamérica vs. el Tecnofascismo

    Lula ya no está peleando solo contra Flávio Bolsonaro. Está peleando contra una infraestructura: la plataforma que decide qué se ve, la industria de bots que fabrica la conversación y el púlpito que organiza el voto. Esta semana dejó de ser una sospecha y pasó a tener expediente judicial.

    Audiocolumna de IvendettaEl Cuadrante AlfaSábado 17 de octubre de 2026
    IV
    Quién firmaIvendetta es columnista del Cuadrante Alfa. En sus audiocolumnas analiza el cruce entre poder, tecnología y política regional. Las opiniones expresadas en esta pieza son suyas; el contexto noticioso verificado se señala expresamente en los recuadros.

    La pregunta con la que arranca esta audiocolumna es la que organiza todo lo demás: 0:19 ¿esto todavía es Lula contra Flávio Bolsonaro? Y la respuesta es que no. Un candidato se enfrenta a otro candidato. Lo que se está enfrentando en Brasil es otra cosa: una infraestructura que opera por encima de los dos y que ninguna autoridad electoral de la región sabe todavía cómo regular.

    Lo notable es que, entre el momento en que se grabó esta columna y hoy, la tesis dejó de ser interpretación. Hay mensajes internos publicados, un reconocimiento de la empresa, una orden judicial con multa y una denuncia en camino a un organismo internacional.

    I

    El algoritmo tiene dueño

    2:01 El señalamiento central de la columna es que a Lula le bloquearon la posibilidad de publicar y de crear anuncios en pleno tramo final de campaña, mientras la inteligencia artificial de Meta sí permitía a los usuarios generar piezas a favor de Bolsonaro y no a favor de Lula. Eso no quedó en denuncia de campaña: en los días siguientes se confirmó buena parte, con matices que conviene leer completos.

    Contexto noticioso · verificado23 de septiembre: Meta desactivó por error la cuenta publicitaria de Lula durante poco más de una hora mientras revisaba un anuncio por posibles señales de fraude. 9 de octubre: la cuenta no pudo pautar publicaciones de Instagram durante cerca de 24 horas; la campaña calcula 1,3 millones de impresiones perdidas, una cifra propia y no medida de forma independiente. 15 de octubre: un magistrado del Tribunal Superior Electoral ordenó a Meta dar trato igualitario a ambas candidaturas, sin restricciones injustificadas a la propaganda electoral, bajo multa de 500.000 reales diarios; la orden cubre también a Meta AI. 16 de octubre: Folha de S.Paulo publicó mensajes internos en los que empleados admiten que la cuenta de Lula tuvo fallas —incluso de búsqueda: no siempre aparecía al escribir su nombre— mientras el perfil de Flávio Bolsonaro figuraba en las recomendaciones de Instagram. Meta atribuyó el episodio del 9 de octubre a una actualización de código que afectó a miles de anunciantes en varios países, dijo haberlo corregido el 10, reconoció una falla en los filtros de su IA que permitió generar algunas imágenes electorales, y negó que sus sistemas estén diseñados para favorecer a un partido. La campaña de Lula anunció denuncia ante la OEA.

    Vale detenerse en lo que esos hechos sí prueban y en lo que no. No prueban que exista una orden deliberada de perjudicar a Lula: ni los mensajes internos ni la orden judicial afirman tal cosa, y así lo consignan los propios medios que los publicaron. Lo que sí está establecido es que las fallas ocurrieron, que afectaron a una sola de las dos campañas en el tramo decisivo, y que un tribunal electoral consideró necesario ordenar bajo multa algo que debería ser obvio: trato igual a los dos candidatos.

    Que no haya una orden escrita no vuelve inofensivo el resultado. Una plataforma que falla siempre para el mismo lado produce el mismo efecto que una que lo decide.
    El Cuadrante Alfa · Audiocolumna de Ivendetta

    3:04 Y la columna aporta algo que ninguna investigación recoge y que, sin embargo, mucha gente reconocerá: la experiencia de denunciar publicaciones de odio contra la izquierda durante la campaña colombiana y recibir, una y otra vez, la misma respuesta automática de que no se encontró ninguna violación a las políticas de la plataforma. No es una prueba judicial. Es la evidencia cotidiana de que las reglas existen pero no se aplican igual para todos, y eso también es una decisión.

    Una precisión sobre el episodio en Estados UnidosLa columna menciona de pasada una interferencia de Meta en la elección Biden–Trump. Conviene ser exacto: no existe una conclusión establecida de que Meta haya inclinado esa elección. Lo documentado es otra cosa y sirve igual al argumento: en agosto de 2024 Zuckerberg escribió al Congreso estadounidense sobre las presiones del gobierno de Biden en moderación de contenidos, y en enero de 2025 la empresa eliminó su programa de verificación con terceros en Estados Unidos y relajó sus reglas de discurso, un giro que coincidió con el regreso de Trump. El punto no es que la plataforma haya votado: es que cambia de criterio según quién manda, y eso la convierte en un actor político.

    II

    La máquina detrás de la máquina

    2:38 La columna trae a la conversación un nombre que explica cómo se opera todo esto en la práctica: Fernando Cerimedo. Y es el eslabón que faltaba, porque permite ver que detrás del algoritmo hay una industria con facturación, clientes y campañas.

    Contexto noticioso · verificadoFernando Cerimedo es un consultor político argentino, estratega digital de Javier Milei y de campañas de la derecha regional. Trabajó en la campaña de Jair Bolsonaro en 2018; fue imputado y absuelto en el caso brasileño de las milicias digitales; participó en la campaña contra la nueva Constitución en Chile en 2022; y asesoró a Rodrigo Paz en Bolivia, vínculo que el presidente boliviano negó. Es socio en América Latina de Brad Parscale, exjefe de campaña digital de Trump. Fue detenido el 17 de agosto de 2026 en el aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz. La fiscalía boliviana abrió cuatro investigaciones en su contra. No ha sido condenado por ninguna de ellas.

    Sobre el vínculo con Meta, la columna recoge lo declarado por Nadia Beller —expareja de Cerimedo y víctima del atentado que originó su detención—, quien sostiene que él tenía muy buenas relaciones dentro de la empresa y capacidad para lograr que una página fuera eliminada o restablecida.

    Dónde está el límite de lo que se puede afirmarLas declaraciones de Beller son un testimonio, no una prueba verificada. Ningún medio ha documentado esa relación con la empresa; Meta no ha respondido a esa acusación concreta; y las cuatro investigaciones contra Cerimedo están en curso, sin condena. Rige la presunción de inocencia. Lo que sí está acreditado y basta para el argumento de esta columna es lo otro: que existe una industria regional de operación digital, que tiene nombres propios, que trabaja para campañas concretas y que se mueve entre varios países. Eso no requiere ninguna conspiración para ser preocupante.

    4:25 El tercer ingrediente del cóctel es el púlpito. En Brasil, las iglesias evangélicas llevan dos décadas siendo un factor organizado de voto, y direccionan el apoyo hacia la candidatura de Bolsonaro. Lula, por su parte, no ha renunciado a disputar ese terreno y ha incorporado el lenguaje religioso a su campaña en vez de cederlo entero.

    Plataforma, bots y congregación no son tres fenómenos separados: son tres capas de la misma cadena. La plataforma define el campo de juego, la industria de bots llena ese campo de contenido fabricado, y la congregación convierte ese clima en voto organizado el domingo. Ninguna de las tres aparece en la ley electoral de ningún país de la región.

    III

    Los números que ya no convencen

    10:02 Y aquí está la parte más desesperante de la columna, la que no tiene que ver con tecnología sino con algo más difícil de arreglar: ya no basta con gobernar bien. Los indicadores dejaron de ser argumento.

    Dos gobiernos, los mismos indicadores
    Indicador Lula (tercer mandato) Jair Bolsonaro
    Hambre Brasil salió del Mapa del Hambre de la FAO: la subalimentación bajó a 2,4 % en el trienio 2022–2024, por debajo del umbral de 2,5 %. 33,1 millones de brasileños en situación de hambre, según la encuesta de la Rede PENSSAN publicada en 2022.
    Pobreza Reducción sostenida; la columna cita 8,7 millones de personas salidas de la pobreza. Retroceso en los indicadores de pobreza durante el mandato.
    Inflación general La más baja en vísperas de elección desde el Plan Real, según el registro histórico del IPCA. La columna la cifra en 19,73 % acumulada. Más alta en el mismo periodo comparable. La columna la cifra en 26,94 % acumulada.
    Inflación de alimentos Menor. La columna la cifra en 12 %. Mayor. La columna la cifra en 27 %.
    Pandemia — Gestión del covid ampliamente cuestionada, con investigación parlamentaria de por medio.
    Resultado electoral 45,16 % en primera vuelta Su hijo Flávio: 47,03 %
    Nota sobre estas cifrasLa dirección de la comparación está verificada: Brasil salió del Mapa del Hambre de la FAO con el informe SOFI 2025; la cifra de 33,1 millones en situación de hambre corresponde a la Rede PENSSAN; y el registro del IPCA confirma que la inflación acumulada bajo el tercer mandato de Lula es la menor en vísperas de elección desde el Plan Real, así como que los alimentos subieron más durante el gobierno anterior. Los porcentajes exactos que cita la columna no fueron contrastados uno por uno contra la serie oficial del IBGE y se presentan como lo que son: las cifras que maneja el columnista.

    El peso de la primera vuelta

    6:10 La columna hace un ejercicio que vale oro para dimensionar lo que está en juego el 25 de octubre: comparar los márgenes con los que Lula ha ganado sus segundas vueltas.

    Las segundas vueltas de Lula
    Diferencia en puntos porcentuales frente al rival

    2002 · Serra

    +22,5

    2006 · Alckmin

    +21,7

    2022 · J. Bolsonaro

    +1,8

    2026 · 1.ª vuelta

    −1,87

    En 2002 y 2006 Lula ganó por más de veinte puntos. En 2022 ganó por 1,8. En 2026 va abajo por 1,87 y afronta el balotaje desde el segundo lugar: en Brasil, quien gana la primera vuelta suele ganar la segunda, y esta vez esa estadística juega en su contra.

    Dicho de otro modo: la tendencia no es que Lula pierda apoyo de golpe, sino que el margen se ha venido comprimiendo elección tras elección hasta desaparecer. Veinte puntos, veinte puntos, dos puntos, menos dos. Esa curva es, precisamente, el fenómeno que esta columna intenta explicar.

    5:06 Hay además una comparación que toca de cerca a Colombia. Lula sí está haciendo campaña: confronta de frente, con argumentos, todo lo que hace su rival. Mientras acá, dice la columna, el candidato se durmió pensando que el nivel intelectual bastaba. Y no basta, porque el votante promedio decide por emoción antes que por argumento, y eso fue exactamente lo que trabajó la campaña ganadora en Colombia.

    IV

    Presidentes de papel

    0:27 La tesis regional de la columna es dura y conviene enunciarla con precisión, porque el riesgo de caricaturizarla es alto: no se trata de que los presidentes latinoamericanos sean marionetas, sino de que la autonomía real para decidir sobre los recursos del propio país se ha reducido tanto que el cargo pesa menos que la presión externa que lo rodea.

    Los ejemplos que enumera son de política exterior y de recursos naturales: tierras raras y minerales críticos comprometidos en varios países de la región, concesiones firmadas con rapidez, y gobiernos que ajustan su agenda judicial y económica a lo que conviene en Washington. En Colombia y Ecuador la columna añade un elemento singular: dos presidentes en ejercicio con nacionalidad estadounidense, lo que plantea una pregunta legítima sobre a qué jurisdicción responden el día que dejen el cargo.

    Para leer esto con cuidadoVarias afirmaciones de esta sección son la lectura política del columnista, no hechos verificados uno a uno: la caracterización de gobiernos concretos como subordinados, el señalamiento sobre detenciones de fiscales en Bolivia y la insinuación de complicidad de agencias estadounidenses con el narcotráfico. Esta última, en particular, se apoya en testimonios que no han sido corroborados judicialmente y debe tomarse como sospecha, no como hecho. El argumento de fondo —que la soberanía sobre los recursos estratégicos se está cediendo con poco debate público y menos control parlamentario— sí es verificable caso por caso, y es el que vale la pena sostener.

    Ecuador: el caso que la columna usa como espejo

    10:55 Ecuador aparece como el ejemplo más claro de que los indicadores ya no mandan: un gobierno con apagones, inseguridad y malos resultados fue reelegido en 2025 frente a Luisa González, la candidata del correísmo, en una elección marcada por estados de excepción decretados en vísperas del balotaje y por una denuncia de fraude de la perdedora.

    El contrapeso que esta pieza debe incluirLa denuncia de fraude de Luisa González no prosperó: las autoridades electorales ecuatorianas y los observadores internacionales no la respaldaron. Y la afirmación de que Rafael Correa fue el mejor presidente de la historia de Ecuador es una valoración del columnista, no un dato: Correa tiene una condena en firme por cohecho dictada en 2020 —que él denuncia como persecución política— y reside fuera del país. Mencionar lo uno sin lo otro sería exactamente el tipo de relato selectivo que esta misma columna critica.

    V

    Dos luces al final del túnel

    19:34 La columna no cierra en la resignación. Plantea dos escenarios que podrían cambiar la inercia: que Lula resista y gane el balotaje del 25 de octubre, y que los demócratas recuperen el Congreso estadounidense en las elecciones de medio término. Sobre lo segundo el columnista es explícito y no se hace ilusiones: los demócratas no son ninguna paloma de la caridad, pero la diferencia entre una derecha convencional y una ultraderecha que persigue derechos es una diferencia que se nota en la vida de la gente.

    La discusión de los datos

    18:02 El tramo final deja una pregunta grande sobre la mesa: dónde viven nuestros datos y quién los administra. La columna señala la paradoja de que Estados Unidos acuse a otros de hacer lo que su propio historial de espionaje tiene documentado, y de que les prohíba a otros países lo que él mismo practica.

    Aquí hay que matizar, y el argumento sale fortalecidoLa columna expresa más confianza en los operadores chinos que en los estadounidenses. Conviene ser rigurosos: el espionaje estatal chino también está ampliamente documentado, con imputaciones y campañas de intrusión atribuidas por varios gobiernos. Cambiar de dependencia no es recuperar soberanía. La conclusión robusta no es «confiemos en el otro bloque», sino la que esta misma columna sugiere sin nombrarla: que América Latina necesita regulación propia, alojamiento de datos bajo jurisdicción nacional y reglas electorales que alcancen a las plataformas, sin importar su bandera. Ese sí es un proyecto político, y es el que está ausente.

    20:14 Y queda un argumento que la columna pone por encima de la disputa partidista: el Amazonas. Lo que se decide el 25 de octubre tiene consecuencias sobre el pulmón del continente que no van a distinguir entre quién votó qué. En Colombia la pieza señala el mismo riesgo con el levantamiento de restricciones ambientales y el impulso al fracking en zonas sensibles como Santurbán.

    Esto no es de hinchas. El planeta no distingue entre quién votó por quién, y la factura llega igual para todos.
    Ivendetta · Audiocolumna

    20:48 El cierre es el más interesante, porque desarma la discusión de bandos desde adentro. Quienes trollean en redes defendiendo este modelo no son dueños del capital: son trabajadores. Gente que vive de su salario y que, si deja de trabajar, se vuelve inviable en un mes. Ahí está la contradicción que nadie resuelve. La columna la ilustra con un caso concreto: pequeños comerciantes cuya clientela son los estratos 1, 2 y 3, votando por un proyecto que propone reducir el poder adquisitivo de esos mismos clientes. Menos capacidad de compra en la base no es una abstracción ideológica: es menos gente entrando a su tienda.

    Línea editorial · El Cuadrante Alfa

    Lo que se rompió no fue el algoritmo: fue el arbitraje

    Esta semana dejó de ser necesario creerle a nadie. Hay mensajes internos publicados por Folha de S.Paulo en los que empleados de Meta admiten que la cuenta de Lula tuvo fallas —hasta de búsqueda, no aparecía al escribir su nombre— mientras el perfil de su rival figuraba en las recomendaciones. Hay un reconocimiento público de la empresa sobre dos episodios y sobre una falla en los filtros de su inteligencia artificial. Hay una orden del Tribunal Superior Electoral obligándola a tratar igual a los dos candidatos, con multa de 500.000 reales por día. Y hay una denuncia en camino a la OEA. Eso ya no es una teoría sobre el algoritmo: es un expediente.

    Conviene no exagerar, porque exagerar es la forma más rápida de perder el argumento. Nada de lo publicado demuestra una instrucción deliberada de perjudicar a Lula, y los propios medios que revelaron los mensajes lo advierten. Pero esa aclaración, que es justa, no resuelve el problema de fondo: una plataforma cuyos errores caen siempre del mismo lado produce exactamente el mismo efecto que una que decide, y no responde ante nadie por ello. Cuando un canal de televisión le quita señal a un candidato en campaña, hay un regulador el lunes. Cuando una plataforma lo hace, hubo que esperar a que un magistrado la obligara bajo multa a hacer lo mínimo.

    El verdadero hallazgo de esta audiocolumna no es la denuncia contra una empresa, sino la descripción de una cadena completa. Arriba la plataforma, que fija qué se ve. En el medio una industria regional de operación digital con nombres propios, facturación y clientes en media docena de países, que llena ese espacio de contenido fabricado. Abajo el púlpito, que convierte el clima en voto organizado. Las tres capas funcionan juntas y ninguna aparece en la ley electoral de ningún país de la región. No hay tope de gasto para una granja de bots, no hay registro para un consultor digital extranjero, no hay obligación de explicar por qué una cuenta dejó de pautar durante veinticuatro horas.

    Y queda la parte más incómoda, que no tiene culpable externo. Lula sacó gente del hambre y Brasil salió del Mapa del Hambre de la FAO; su rival dejó 33 millones de brasileños en esa condición. Y la diferencia en primera vuelta fue de 1,87 puntos en contra. Eso significa que los indicadores dejaron de bastar, y quien pierda el tiempo lamentándolo va a seguir perdiendo. Si la emoción organiza el voto y la infraestructura organiza la emoción, entonces la tarea pendiente no es publicar mejores cifras: es disputar ese terreno con reglas propias —regulación electoral que alcance a las plataformas, datos bajo jurisdicción nacional— y con campañas que peleen. Lula está peleando. El 25 de octubre sabremos si alcanza.

    Adendas

    Cinco datos de esta audiocolumna

    500.000 reales
    Multa diaria fijada por el Tribunal Superior Electoral de Brasil el 15 de octubre si Meta no garantiza trato igualitario a ambas candidaturas, incluida su inteligencia artificial.
    1,87 puntos
    Diferencia de la primera vuelta del 4 de octubre: Flávio Bolsonaro 47,03 % y Lula 45,16 %. Balotaje el 25 de octubre.
    De 22,5 a −1,87
    Recorrido de los márgenes de Lula: +22,5 puntos en 2002, +21,7 en 2006, +1,8 en 2022 y hoy abajo por 1,87 en primera vuelta.
    33,1 millones
    Brasileños en situación de hambre según la encuesta de la Rede PENSSAN publicada en 2022. Con el informe SOFI 2025, Brasil volvió a salir del Mapa del Hambre de la FAO.
    4 investigaciones
    Las abiertas por la fiscalía boliviana contra el consultor Fernando Cerimedo tras su detención en agosto de 2026. No ha sido condenado por ninguna.

     

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    Audiocolumna de Ivendetta · Sábado 17 de octubre de 2026 · Las opiniones expresadas corresponden a sus autores

     

    La Contrarrevolución

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    El Cuadrante Alfa · Ep. 251 · Viernes 16 de Octubre · DOS MESES DE GOBIERNO
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 251 · Transmisión en vivo
    Con Andrés Balaguera
    ▸ Tres cosas que se desandaron esta semana ◂
    La calle
    Decreto 003 de 2021 · protocolo de protesta
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    Decreto 1525 de 2026, firmado la víspera de las marchas
    El campo
    Soberanía alimentaria · producción nacional de arroz
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    «No siembren arroz, no es rentable»
    La cultura
    Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes
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    Ministerio de Cultura y Patrimonio y 30 obras descolgadas

    Programa 251 · Marchas, arroz y batalla cultural

    La Contrarrevolución

    Dos meses de gobierno bastaron para que la gente saliera a la calle en más de diez ciudades. En la misma semana, el presidente firmó un decreto que endurece la respuesta a la protesta, su ministro de Agricultura le recomendó a los arroceros sembrar marañón y su Ministerio de Cultura ordenó descolgar más de treinta obras del Museo Nacional. Tres frentes distintos, una sola dirección.

    Por Andrés BalagueraEl Cuadrante AlfaViernes 16 de octubre de 2026Episodio 251

    Hay semanas en las que un gobierno se retrata entero. Esta fue una de ellas. No por un escándalo, ni por una declaración desafortunada, sino por tres decisiones tomadas en días consecutivos en tres ministerios distintos que, puestas una al lado de la otra, dicen lo mismo: lo que había se desanda. El protocolo de la protesta, la política agrícola del arroz y el guion del Museo Nacional no tienen nada que ver entre sí, salvo que los tres cambiaron en la misma semana y los tres cambiaron hacia atrás.

    1:14 Y la fecha importa: este gobierno lleva dos meses. Dos meses y la gente ya salió a marchar en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Ibagué, Manizales, Montería, Santa Marta, Cúcuta, Tunja, Pasto y Armenia. Eso no pasa por casualidad, y tampoco pasa porque alguien lo haya ordenado desde un escritorio.

    I

    La calle: un decreto firmado la víspera

    1:45 La chispa no fue solo el descontento acumulado. Fue el decreto. El gobierno sacó una norma que endurece la actuación de la fuerza pública frente a la protesta, y la sacó justo antes de la jornada de movilización. Lo que logró fue previsible: más gente molesta y más gente en la calle.

    Contexto noticioso · verificadoDecreto 1525 de 2026, expedido por el Ministerio del Interior (Rodrigo Lara) y firmado el martes 13 de octubre, un día antes de las marchas. Modifica el Decreto 003 de 2021, el llamado estatuto de la protesta, que el gobierno de Iván Duque expidió tras los cuestionamientos a la actuación de la fuerza pública en 2019. El nuevo texto define cómo actúan las autoridades cuando una manifestación tiene hechos violentos desde el inicio, establece cuándo se entiende agotado el diálogo, crea «corredores solidarios» para evitar bloqueos permanentes y fija cinco niveles de reacción. Permite intervenir contra quienes cometan actos violentos sin esperar a que termine el diálogo con el resto de manifestantes.

    2:26 Aquí está el punto jurídico del programa, y conviene entenderlo bien porque no es un detalle de forma. La protesta es un derecho fundamental consagrado en la Constitución. Los derechos no son absolutos: tienen límites, porque sin ellos se convierten en abuso del derecho y terminan pisando los derechos de los demás. Hasta ahí, nadie discute.

    El problema es quién pone esos límites. La Constitución es clara: solo la ley —es decir, el Congreso de la República— puede regular el núcleo de un derecho fundamental. No un decreto presidencial. Cuando el Ejecutivo lo hace por decreto, está usurpando funciones de un Congreso que está en pleno funcionamiento y con agenda legislativa abierta. De ahí que el programa sostenga que esa norma debe ir a revisión de la Corte Constitucional y del Congreso.

    Lo más revelador no es el contenido del decreto. Es que este gobierno tiene mayorías de sobra en el Congreso y aun así prefirió no pasar por ahí.
    El Cuadrante Alfa · Programa 251

    5:01 Porque esa es la paradoja. El gobierno no habría tenido problema para tramitar esto como proyecto de ley: las mayorías están construidas, empezando por la bancada del Centro Democrático. Lo que no tenía eran los tiempos. Necesitaba algo ya, para el día siguiente. Y lo sacó por decreto.

    «Las marchas están politizadas»

    6:49 Revisando la prensa del día de las marchas aparecía, una y otra vez, la misma frase en boca de congresistas del Centro Democrático, del Partido Conservador, de Salvación Nacional y de Cambio Radical: que las marchas «estaban politizadas», que tenían «tintes revanchistas», que afectaban la vida en sociedad.

    Y la respuesta del programa es de manual: toda marcha es política. Toda expresión ciudadana lo es. Una marcha es, por definición, gente que no está de acuerdo con una postura política del gobierno de turno y sale a decirlo. Cuando estos mismos partidos marcharon contra Gustavo Petro, también lo hacían bajo un enfoque político, y nadie lo presentó como una tara.

    Que un partido decida no marchar y apoyar al gobierno es su pleno derecho; eso no se discute. Lo que no cabe es criticar que haya líderes del Pacto Histórico caminando en las marchas cuando ellos hicieron exactamente lo mismo dos años atrás. La pregunta que deja el programa es incómoda y no tiene respuesta decente: ¿la libertad de protesta, de expresión y de libre desarrollo de la personalidad se les aplica solo a los votantes de un candidato y se les niega a los demás?

    La prensa y una obligación que casi nadie conoce

    10:01 La otra crítica del programa va a los medios. No por tener línea editorial —todo medio la tiene, este incluido—, sino por un dato constitucional que mucha gente desconoce: la Constitución establece que cualquiera puede fundar medios de comunicación, pero también que la prensa tiene una responsabilidad social y que debe brindar información veraz e imparcial. No es una recomendación: es una obligación exigible, y los ciudadanos tenemos derecho a reclamarla.

    El reproche concreto es la asimetría. Hay un celo por el trato a la actual primera dama que no existió cuando los insultos iban dirigidos a la esposa del presidente anterior o a la entonces vicepresidenta Francia Márquez; en esos casos el improperio se toleró y a veces se celebró. Esa doble vara no es libertad de prensa: es, en los términos del programa, un abuso del mismo derecho que invocan. Y en vez de investigar por qué miles de personas salieron a marchar contra un gobierno de dos meses, la discusión se desvía hacia quién dijo qué sobre quién.

    Lo que el programa denunció y lo que está documentadoEn el programa se señaló un despliegue de fuerza pública desproporcionado, más propio de una movilización tratada como amenaza que de una manifestación ciudadana. Lo verificable: en Cali se reportaron 1.200 policías y 600 militares desplegados; la senadora Jennifer Pedraza criticó la presencia de militares armados en los puntos de marcha y anunció demanda contra el decreto ante el Consejo de Estado; la oposición denunció «intimidación». Hasta la tarde del 14 no se reportaron enfrentamientos mayores y la principal afectación en Bogotá fueron los cierres: TransMilenio reportó 270.690 usuarios afectados. El programa menciona además la presencia de tiradores en posición elevada: esa es una observación de la emisión, no un hecho confirmado por fuente oficial o periodística, y así debe leerse.

    II

    El campo: «no siembren arroz»

    23:26 Aquí el programa hace una pregunta que vale más que todo el análisis electoral: ¿dónde estuvo el Pacto Histórico reuniéndose con los gremios? Con los arroceros, por ejemplo. Porque el gremio arrocero votó en bloque por Abelardo de la Espriella, le hizo campaña, le creyó. Y hoy está contra la pared.

    Contexto noticioso · verificadoEl 4 de octubre de 2026, en un encuentro con campesinos de La Guajira y Cesar en Urumita, el ministro de Agricultura Indalecio Dangond les recomendó a los productores del norte cambiar el cultivo: «No siembren arroz, no es rentable», «siembren marañón», con el argumento de que el marañón rinde por encima del 24 % y se adapta mejor al clima del Caribe. Días después, el Ministerio ordenó una revisión forense de los recursos parafiscales del gremio. Fedearroz respondió que no tiene nada que ocultar y recordó que la Contraloría audita esos recursos todos los años. El gerente de Fedearroz, Rafael Hernández, había pedido medidas urgentes el 29 de septiembre y reportó una caída cercana al 30 % en las siembras en zonas de riego. El 13 de octubre, voceros del sector advirtieron que están cerca de convocar movilización nacional, sin fecha confirmada. De fondo: el TLC con Estados Unidos lleva el arancel al arroz estadounidense a 0 % en 2030.

    23:51 Un ministro de Agricultura diciéndole al gremio que su cultivo «no es negocio» no es un consejo técnico: es una política. Y la consecuencia ya se está viendo en el terreno.

    24:51 En el Tolima, sobre todo en los alrededores de Ibagué, hay tierras que estaban delimitadas y preparadas para producción agrícola y que hoy se están entregando a proyectos de vivienda. Torres, conjuntos, concreto donde antes había arrozales. Y una pregunta que nadie en el gobierno ha contestado: ¿de dónde va a salir el agua para tanta gente en una zona que ya tiene problemas de abastecimiento?

    Colombia consume tanto arroz que hasta lo importa del Perú. Y en vez de ampliar el área sembrada, el ministerio dice que el negocio es comprárselo a Estados Unidos.
    El Cuadrante Alfa · Programa 251

    26:31 El resultado es que un gremio que votó por este gobierno hoy habla de paro nacional. En palabras del programa: les cambiaron las reglas del negocio sin avisarles. Y entonces viene la segunda pregunta, que es la del título de este artículo: ¿dónde está el partido que dice ser oposición? Ni una reunión con los productores, ni un debate de control político sobre soberanía alimentaria, ni un representante a la Cámara del Tolima sentado con la gente de su propia región.

    Tolima: del incendio a la minería

    29:18 Y hay una capa más. El Tolima fue uno de los departamentos más golpeados por los incendios, un tema que ya trabajamos en un programa anterior con Mónica revisando los focos satelitales. Ahora, el vicepresidente Restrepo anunció que los minerales críticos y las tierras raras del Tolima entran en la prioridad del gobierno y se ofrecerán a inversión estadounidense. Varias de esas zonas tenían figura de protección ambiental.

    Dónde está el límite de lo que se puede afirmarQue el Tolima sufrió incendios severos es un hecho. Que el gobierno priorizará allí proyectos de minerales críticos y tierras raras es un anuncio público del vicepresidente. Lo que no está demostrado es que una cosa haya causado la otra. La coincidencia geográfica es llamativa y amerita investigación de las autoridades ambientales y de control, pero una coincidencia no es una prueba y este programa no la presenta como tal. Lo que sí es verificable y grave por sí solo: el mismo departamento pierde vocación agrícola, pierde cobertura protegida y gana destinación minera, todo en el mismo semestre.

    El punto en común que nadie quiere ver

    31:58 Aquí está la propuesta más concreta del programa, y va dirigida justamente a la oposición. Sí, los arroceros son un gremio de derecha. Sí, votaron por Abelardo. Y precisamente por eso hay que hablarles, no a pesar de eso.

    Porque hay un punto que une a las dos orillas y se llama soberanía alimentaria: producir en Colombia los alimentos que los colombianos consumen. Sobre ese terreno común se pueden construir proyectos de ley para proteger la tierra con vocación agrícola frente a la presión inmobiliaria, para blindar la producción nacional frente a la desgravación de 2030, para refinanciar deudas. Eso es hacer oposición. Lo otro —esperar a que el gremio se canse solo— no es estrategia, es ausencia.

    40:23 Hay además un detalle de lenguaje que el programa rastreó y que vale la pena guardar. El ministro de Agricultura dijo que en Colombia ya no hay campesinos, sino «pequeños empresarios del campo». Esa expresión no es nueva: es textualmente la que usó el comunicado de Presidencia del 14 de marzo de 2007 cuando el Congreso aprobó la ley de Agro Ingreso Seguro, que hablaba de atender «a los pequeños empresarios del campo colombiano». Está en el archivo de la Presidencia y cualquiera puede buscarlo. Cambiar la palabra «campesino» por «empresario» no es un gesto de estilo: es la antesala de a quién se le giran los subsidios.

    III

    La cultura: el museo descolgado

    41:20 El tercer frente se abrió el mismo día de este programa. El presidente visitó el Ministerio de Cultura y anunció «una lucha abierta, total, decidida y patriótica contra el wokismo», al que llamó «uno de los grandes cánceres que amenazan la unidad nacional». Dijo también que no habrá ambigüedad en la materia y que no se la permitirá a ningún funcionario.

    Contexto noticioso · verificado15 de octubre: el presidente ordena retirar de espacios públicos las imágenes de Carlos Pizarro Leongómez, al calificarlas de apología del terrorismo. 16 de octubre: por orden del Ministerio de Cultura se retiran al menos 30 piezas de tres salas del Museo Nacional. La ministra Paola Holguín justificó la medida diciendo que el museo no puede ser «adoctrinamiento político», ni difundir versiones sesgadas de la historia, ni ser «un espacio de apología al delito o revictimización», e invocó el artículo 44 de la Constitución para proteger a los niños de «material sensible». El mismo día, el presidente anunció que la cartera volverá a llamarse Ministerio de Cultura y Patrimonio —en reemplazo de Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes— y que los espacios culturales deberán reforzar «el patrimonio nacional, la tradición familiar, la libertad individual y los valores religiosos». El guion de una de las salas intervenidas había sido revisado en 2019, durante el gobierno de Iván Duque.

    Inventario de lo descolgado
    Algunas de las piezas retiradas del Museo Nacional, según el reporte de prensa

    • La bandera del orgullo que perteneció a Elizabeth CastilloSala «Hacer sociedad»
    • La campaña de la marcha LGBT de 2006 y una edición de La Ventana GaySala «Hacer sociedad»
    • Un impreso de la Fundación Sí Mujer sobre derechos reproductivosSala «Hacer sociedad»
    • Los afiches de campaña de Bernardo Jaramillo Ossa y de Carlos PizarroSala «Hacer sociedad»
    • El balígrafo con el que se firmó el acuerdo de pazPared 1991–2016
    • El tarjetón de la Séptima PapeletaPared 1991–2016
    • La mayoría de las imágenes del «muro de la diversidad»Sala «Memoria y Nación»

    Vale detenerse un segundo en ese inventario, porque lo que se descolgó no es un panfleto de partido. La Séptima Papeleta es el origen directo de la Constitución de 1991. El balígrafo es el objeto con el que se firmó un acuerdo de Estado. Son piezas de historia constitucional, no consignas.

    El argumento jurídico: esto no es cultura, es religión

    43:35 Y aquí viene la parte más sólida del programa. Cuando se sostiene que el Estado debe proteger la religión cristiana porque «ser cristianos es una manifestación cultural de Colombia», se está haciendo una operación que la Constitución no permite. Colombia es un Estado laico con libertad de culto garantizada, y hay una línea jurisprudencial larga de la Corte Constitucional que le prohíbe al Estado tomar partido en asuntos religiosos.

    Al Estado colombiano le es indiferente si usted celebra la Navidad, si come carne en Viernes Santo, si celebra la Pascua judía o la cristiana, o si no celebra ninguna. No porque le dé igual la gente, sino porque su razón de existir es servir a todos los ciudadanos sin distinción de raza, origen o credo. Por eso quienes trabajan allí se llaman servidores públicos. Y si alguien elige creer en otra cosa, o elige no creer, no hay nada que corregir.

    El programa recuerda además un detalle que desmonta el argumento desde adentro: el diálogo del Estado con las creencias religiosas ya tiene casa, y no es el Ministerio de Cultura. Es la oficina de asuntos religiosos del Ministerio del Interior, cuyo mandato es precisamente tender puentes con todas las confesiones del país. Llevar ese asunto a la cartera de cultura no corrige un vacío: cambia de naturaleza un tema que ya estaba resuelto.

    Una distinción que el programa sostiene y conviene subrayarNada de esto es una crítica a los creyentes ni a ninguna confesión. La libertad de culto es un derecho fundamental y la fe de cada quien no está en discusión en este programa ni en este artículo. Lo que se cuestiona es el uso de una entidad del Estado —financiada por todos los contribuyentes, creyentes y no creyentes— para privilegiar una creencia sobre las demás. Son dos cosas distintas, y confundirlas es lo que impide dar la discusión con seriedad.

    45:21 Sobre el fondo, el programa va más lejos y plantea dos calificaciones jurídicas: que destinar una entidad pública a fines que no le competen configuraría peculado por destinación oficial diferente, y que descolgar obras por su contenido constituye censura y discriminación, con rasgos xenófobos, aporófobos y homófobos.

    Para precisarEsas dos calificaciones son el análisis jurídico que sostiene este programa, no un hecho establecido. No existe investigación penal conocida por peculado contra la ministra de Cultura ni contra el presidente por estos hechos, ni decisión judicial alguna sobre la retirada de las obras. Son argumentos que corresponde evaluar a la Procuraduría, a la Fiscalía y, llegado el caso, a los jueces. Lo que sí está documentado y no requiere interpretación: las piezas fueron retiradas por orden ministerial, algunas instancias curatoriales del museo no fueron consultadas, y dos trabajadores de la entidad señalaron que estos cambios deben pasar por esas instancias.

    IV

    La oposición que no está

    13:18 Queda la parte más dura del programa, y no va dirigida al gobierno. Iván Cepeda apareció esta semana convocando a las marchas y anunciando un paro más grande. Y el programa lo dice sin rodeos: ese liderazgo no le corresponde.

    No por su posición política, sino por su hoja de servicio reciente. Cepeda no hizo campaña presidencial. No dio entrevistas, no fue a debates, se encerró y presentó eso como virtud: una campaña «austera, con fotocopias». Mucha gente votó por él no porque creyera en su proyecto, sino porque le temía al otro. Y aun así perdió.

    15:34 Hay un dato que la oposición tiene en la mano y no ha convertido en relato político: Abelardo de la Espriella se eligió sin superar el 50 %. La Constitución no lo exige —gana quien obtenga más votos—, pero el peso político de ese margen es enorme, y es exactamente lo que se está viendo en la calle. Un país partido en dos eligió un presidente que no representa a la mitad más uno, y a los dos meses esa mitad salió a marchar.

    Sobre el fraudeEl programa no desconoce ni ha desconocido nunca las denuncias de fraude, y las ha sostenido en emisiones anteriores. Pero insiste en que no son la única explicación de la derrota. Y conviene repetir la precisión de siempre: ninguna autoridad judicial ha declarado fraude en las presidenciales de 2026; la demanda de nulidad sigue su curso.

    17:10 Las preguntas que el programa deja sobre la mesa son verificables y nadie las ha respondido. ¿Cuál ha sido el gran debate de control político liderado desde la curul de oposición en estos dos meses? ¿Cuáles son los primeros resultados del ejercicio de esa curul? ¿Qué ha hecho Aída Quilcué, que fue su fórmula vicepresidencial y a quien él mismo escogió?

    Lo que una oposición hace y lo que se hizo
    Herramienta Estado en estos dos meses
    Control político Sin un debate de fondo contra las decisiones del nuevo gobierno.
    Demanda al decreto La anunció Jennifer Pedraza, de Dignidad y Compromiso, no el Pacto Histórico.
    Gremios productivos Sin reuniones con los arroceros ni con el sector agropecuario en crisis.
    Soberanía alimentaria Sin proyectos de ley ni debate, pese a ser terreno común con el gremio.
    Relato del 50 % Un argumento de legitimidad disponible y sin usar.
    Lo que sí se hizo Convocar a marchar y anunciar un paro mayor.

    19:59 Lo más estructurado que ha producido ese sector es la escuela de formación política de Gustavo Bolívar, con Ángela María Robledo y el propio Cepeda. Es decir: convencer a los convencidos. No es un espacio para la persona que votó por Abelardo y hoy sabe que se equivocó. Para esa persona no hay nada: ni una mano tendida, ni una explicación sin regaño, ni una propuesta.

    El diagnóstico del programa sobre ese liderazgo es el sectarismo, y hay un ejemplo concreto. Varios gremios invitaron a Cepeda durante la campaña y no fue. Después de la primera vuelta quiso ir y ya no lo recibieron. Un dirigente que repite que siempre está abierto al diálogo y a la concertación no puede, al mismo tiempo, elegir con quién se sienta según cómo votó.

    El problema no son las bases del Pacto Histórico. Es un grupo de dirigentes que necesita al electorado para ganar curules y repartir avales, pero no responde ante él.
    El Cuadrante Alfa · Programa 251

    47:30 Y de ahí la acusación más seria del programa, que no es moral sino estratégica: convocar marchas sin construir nada alrededor es usar a la gente. El estallido social de 2021 les funcionó electoralmente en 2022 y se apalancaron en él. La sospecha, con las regionales de octubre de 2027 a un año exacto, es que se esté buscando repetir la fórmula sin haber hecho el trabajo que la justifica. Si quien convoca no lleva proyectos de ley, ni debates, ni acuerdos con los gremios, lo único que le está pidiendo al ciudadano es que ponga el cuerpo.

    Línea editorial · El Cuadrante Alfa

    La contrarrevolución no encontró resistencia

    Tres decisiones en una semana, en tres ministerios que no se hablan entre sí, apuntando todas hacia atrás. Interior endurece por decreto la respuesta a la protesta y lo hace la víspera de las marchas, evitando un Congreso donde tiene mayorías de sobra. Agricultura le dice al gremio arrocero que su cultivo no es rentable mientras el arancel al arroz estadounidense corre hacia el 0 % en 2030 y la tierra arrocera del Tolima se llena de torres. Cultura descuelga treinta piezas del Museo Nacional, entre ellas la Séptima Papeleta y el balígrafo del acuerdo de paz, y anuncia que los espacios culturales reforzarán los valores religiosos. Eso no es una agenda de gobierno: es una restauración.

    Lo que vuelve grave cada una de las tres no es su contenido, que es discutible y legítimamente opinable, sino el método. En los tres casos se usó una vía administrativa para decidir algo que correspondía a otra instancia. Un derecho fundamental se regula por ley, no por decreto, y para eso existe un Congreso. Un guion museográfico se modifica por instancias curatoriales, no por orden ministerial. Una política agrícola se discute con el gremio, no se le anuncia desde una tarima. Cuando el atajo administrativo se vuelve el procedimiento habitual, el problema deja de ser qué se decidió y pasa a ser quién puede decidir, que es la pregunta que organiza cualquier democracia.

    Y del otro lado hay un vacío que ya no se puede seguir explicando con el fraude. El gremio arrocero votó por este gobierno, hoy habla de paro y nadie de la oposición se ha sentado con ellos, aunque comparten un punto que no es de derecha ni de izquierda y se llama soberanía alimentaria. La demanda contra el decreto la anunció una congresista que no es del Pacto Histórico. El argumento del presidente elegido sin el 50 % lleva dos meses disponible y sin usar. Lo que sí hubo fue una convocatoria a marchar y el anuncio de un paro más grande. Eso no es oposición: es esperar a que el malestar ajeno haga el trabajo propio.

    Hay una ironía final en todo esto. El gobierno sacó un decreto para contener la protesta y lo firmó el día antes de la movilización, logrando exactamente lo contrario de lo que buscaba: más gente en la calle. Esa torpeza le entregó a la oposición un adversario en bandeja, y la oposición solo supo hacer con él lo que ya sabía hacer: convocar. En octubre de 2027 hay elecciones regionales y el examen no será sobre cuán autoritario resulte este gobierno —eso se está midiendo solo, decreto a decreto—, sino sobre si alguien al otro lado estuvo haciendo algo más que esperar. Hasta hoy, la contrarrevolución avanza sin que nadie le ponga un proyecto de ley enfrente.

    Adendas

    Cinco datos del programa 251

    La fecha del decreto
    El Decreto 1525 de 2026 se firmó el martes 13 de octubre; las marchas eran el miércoles 14. Modifica el Decreto 003 de 2021, expedido durante el gobierno de Iván Duque.
    Trece ciudades
    Hubo movilización en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Ibagué, Manizales, Montería, Santa Marta, Cúcuta, Tunja, Pasto y Armenia. Convocaron Fecode, la CUT y otras organizaciones sindicales y sociales.
    30 %
    Caída reportada por Fedearroz en las siembras de arroz en zonas de riego. El arancel al arroz estadounidense llega a 0 % en 2030 por el TLC.
    30 obras
    Piezas retiradas de tres salas del Museo Nacional por orden del Ministerio de Cultura, entre ellas la Séptima Papeleta y el balígrafo del acuerdo de paz.
    2007
    Año del comunicado de Presidencia sobre Agro Ingreso Seguro que ya hablaba de «pequeños empresarios del campo colombiano», la misma fórmula que usa hoy el Ministerio de Agricultura.

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · cuadrantealfa.com
    Episodio 251 · Viernes 16 de octubre de 2026 · Las opiniones expresadas corresponden a sus autores

     

    Dios, Trump y el Algoritmo

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    El Cuadrante Alfa · Ep. 250 · Viernes 9 de Octubre · EDICIÓN ESPECIAL: PROGRAMA 250
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 250 · Transmisión en vivo
    Con Andrés Balaguera
    ▸ Tres fuerzas que ya no se esconden ◂
    DIOS
    El púlpito que dice por quién votar. La ficha más vieja del tablero, y la que menos se regula.
    TRUMP
    Aranceles del 50 % a Brasil, sanciones a magistrados y el crédito público por la victoria en Colombia.
    EL ALGORITMO
    A once días de la primera vuelta brasileña, Meta desactivó la cuenta publicitaria de la campaña de Lula.

    Programa 250 · Colombia y Brasil · Análisis comparado

    Dios, Trump y el Algoritmo

    Brasil votó el 4 de octubre y el resultado salió calcado del colombiano: un candidato del apellido correcto arriba, la izquierda abajo por menos de dos puntos y nadie llegando al 50 %. No es casualidad ni es magia. Es un manual. Y en el programa 250 del Cuadrante Alfa lo desarmamos pieza por pieza.

    Por Andrés BalagueraEl Cuadrante AlfaViernes 9 de octubre de 2026Episodio 250

    Hay una tentación cómoda cuando uno pierde una elección: decir que fue el fraude, que fueron las redes, que fue el gringo, que fue el pastor. Y hay una tentación igual de cómoda del otro lado: decir que todo eso es paranoia de mal perdedor. En el programa 250 no tomamos ninguno de los dos atajos. Pusimos sobre la mesa lo que está documentado —aranceles firmados, sanciones publicadas, cuentas bloqueadas con fecha y hora— y lo separamos de lo que es responsabilidad propia de quien perdió. Porque las dos cosas son ciertas a la vez, y eso es justamente lo incómodo.

    El punto de partida fue Brasil. 1:50 Lo que pasó allá el 4 de octubre es, en palabras del programa, «extremadamente calcado de lo que sucedió en Colombia». Mismo molde, mismo tipo de candidato, mismo tipo de campaña y, ahora, mismo tipo de resultado.

    Contexto noticioso · verificadoBrasil, primera vuelta del 4 de octubre de 2026: Flávio Bolsonaro (PL) obtuvo el 47,03 % de los votos válidos y Luiz Inácio Lula da Silva (PT) el 45,16 %. Diferencia: 1,87 puntos. Ninguno superó el 50 %, así que el país va a balotaje el 25 de octubre. El resultado desafió a las encuestas, que daban a Lula adelante. En paralelo, los aliados conservadores arrasaron en gobernaciones y en el Congreso: el PL rompió su récord histórico en la Cámara y Michelle Bolsonaro llegó al Senado. Lula resumió la noche en una frase: «Mañana comienza una nueva campaña».

    Dicho así, en frío, parece una elección más. Pero si uno pone al lado la secuencia de los últimos quince meses, lo que aparece no es una elección: es un procedimiento.

    I

    La receta

    Lo primero que hay que entender es que esto no se improvisa. 3:09 Hay un modus operandi, y es tan repetitivo que uno ya puede anticipar los pasos. En Colombia lo vimos entero. En Brasil lo estamos viendo otra vez, con los nombres cambiados.

    El manual, paso a paso

    1. Un candidato showman. No un técnico ni un cuadro de partido: un personaje. Alguien que entretenga, que ocupe pantalla, que sea citable. El contenido viene después, si viene.
    2. Un símbolo simple. La camiseta. El animal. El color. Algo que se pueda llevar puesto, que se pueda compartir y que no exija leer nada para entenderlo.
    3. Una identidad de grupo. «La manada», «la familia», «los nuestros». El votante deja de ser votante y pasa a ser miembro. Y a un miembro no se le discute el líder: se le defiende.
    4. Lemas patrióticos y canciones. «Firme por la patria» y variaciones. Formato corto, pegajoso, bailable. TikTok como plaza pública.
    5. Un enemigo interno. No un adversario con el que se debate, sino un enemigo del que hay que salvar al país. Eso convierte la elección en una emergencia y la emergencia justifica cualquier cosa.
    6. Un respaldo externo que presione. Y ahí entra Washington, con herramientas que no son retóricas: aranceles, sanciones, visas.

    Lo que hace que el manual funcione no es que sea brillante. Es que del otro lado no hay nada equivalente. 8:09 La diferencia entre Lula y Cepeda no es ideológica: es que Lula pelea la elección y Cepeda nunca la peleó. Lula hizo campaña, salió a la calle, puso la cara, discutió. Puede que gane el balotaje y puede que no, pero está dando la pelea.

    Y aquí viene el dato más revelador del programa, porque no salió de la oposición ni del periodismo: salió de la propia campaña. 9:52 Una jefa de prensa de la campaña de Iván Cepeda, en un live con la exministra Mafe Rojas, lo admitió con todas las letras: «en primera vuelta cometimos muchos errores, entre esos encerrar al candidato».

    Encerraron al candidato. No lo dice un enemigo: lo dice quien manejaba su prensa.
    El Cuadrante Alfa · Programa 250

    Ese es el punto flaco de la tesis que echa toda la culpa al fraude y a la injerencia. 15:01 Cepeda viajó a Brasil y a México «a aprender» de dos izquierdas que sí saben hacer campaña. Volvió y no aplicó nada. La estrategia que llevó a Petro a la presidencia en 2022 no se replicó en 2026. La campaña estaba en los abstencionistas y en los que votaron en blanco, y con esos no hubo comunicación, ni conexión, ni una sola propuesta diseñada para ellos.

    También hubo espacio para los arrepentidos. 5:04 Influencers que hicieron campaña por Abelardo de la Espriella y hoy lo critican en las mismas cuentas, con el mismo entusiasmo, sin una línea de autocrítica. La «patria milagro» llegó, y con ella el Ministerio de Agricultura peleando con los arroceros y la discusión sobre el papel de los gremios en el nuevo gobierno. 6:00

    II

    Trump: la injerencia que ya no se disimula

    Durante años, decir que Estados Unidos interviene en las elecciones latinoamericanas era una frase que te costaba la credibilidad. Hoy es una frase que te cuesta parecer desactualizado. 2:24 Trump no insinúa: anuncia. Quiere que gane el hijo de Bolsonaro y lo dice. Castigó a Brasil con aranceles por la condena a Jair Bolsonaro y lo dejó por escrito.

    La intervención, documento por documento
    Fecha Hecho verificado
    Julio 2025 Trump anuncia aranceles del 50 % a productos brasileños. En la carta, el motivo no es comercial: es el trato judicial a Jair Bolsonaro, al que llama «cacería de brujas». Estados Unidos tenía superávit comercial con Brasil.
    2025 Washington impone sanciones a magistrados del Supremo Tribunal Federal brasileño que llevaban el caso.
    2025 Jair Bolsonaro es condenado por la trama golpista. Su apelación fue rechazada.
    2025 Eduardo Bolsonaro es condenado por gestionar la intervención del gobierno estadounidense en el proceso judicial contra su padre.
    2026 Trump se atribuye públicamente el ascenso de Abelardo de la Espriella: dice que estaba de último en las encuestas, que él lo apoyó y que por eso ganó.
    4 oct 2026 Flávio Bolsonaro queda primero con 47,03 % y Brasil va a balotaje el 25 de octubre.

    Esa última línea de la tabla es la que más debería incomodar a quienes hacen oposición en Colombia. 40:00 El propio Trump dio el testimonio. Lo dijo él, sin que nadie lo presionara. Y el Pacto Histórico no ha sabido qué hacer con una declaración que se le entregó en bandeja.

    Detrás de los aranceles hay además una discusión de fondo que no es simpática ni fácil. 12:00 Brasil es parte de los BRICS, y los BRICS llevan años discutiendo cómo comerciar por fuera del dólar. Cuando un país grande empieza a tocar el sistema de los petrodólares, la respuesta no llega en forma de debate académico: llega en forma de sanción. Eso no es una teoría conspirativa, es la lectura más simple de para qué sirven las herramientas económicas.

    Una precisión necesariaEn el programa criticamos decisiones de política exterior de gobiernos concretos y alineamientos entre Estados. No hablamos de pueblos, de nacionalidades ni de creencias religiosas, y esa distinción no es un trámite: es el centro del argumento. Lo que se cuestiona aquí son actos de gobierno —aranceles, sanciones, respaldos electorales— y actos de empresas privadas. Nada de esto se le atribuye a ninguna comunidad.

    III

    El algoritmo: los dueños de las redes son actores políticos

    Esta es la parte del programa en la que más vale la pena detenerse, porque es la más nueva y la que menos reglas tiene. 13:18 Durante la campaña brasileña, Meta tocó las cuentas de Lula. Y lo hizo en el peor momento posible para una campaña.

    Contexto noticioso · verificado23 de septiembre de 2026 —once días antes de la primera vuelta—: Meta desactivó la cuenta publicitaria de campaña «Eleições 2026 Luiz Inácio Lula da Silva Presidente» y deshabilitó temporalmente su página de Facebook. La página volvió horas después, sin explicación pública. Ninguna otra campaña reportó algo similar, incluida la de Flávio Bolsonaro. El PT y la coalición «Brasil Pronto Pra Mais» presentaron recurso y evaluaron acudir al Tribunal Superior Electoral. Meta no respondió a las consultas de Agência Brasil ni de Estadão.

    Once días antes de una elección, la publicidad digital es casi toda la campaña. Un apagón de horas en la cuenta de anuncios no es un detalle técnico: es tiempo de aire perdido que no se recupera. Y el problema no es solo lo que pasó, sino que no hay a quién reclamarle. Un canal de televisión que apaga a un candidato en campaña tiene un regulador encima. Una plataforma que hace lo mismo responde, en el mejor de los casos, con un comunicado.

    La pregunta del programa fue directa: ¿quiénes son los dueños de esas redes? 14:40 Porque no son entes neutros flotando en el aire. Son personas con posiciones políticas conocidas, con intereses regulatorios concretos y con relaciones públicas con gobiernos. La prensa brasileña recordó, a propósito del episodio, el compromiso que Mark Zuckerberg hizo público en enero de 2025: trabajar con el gobierno de Trump contra los países que persiguieran a las empresas estadounidenses.

    Los dueños de las redes sociales son actores políticos. Dejemos de tratarlos como si fueran carreteras.
    El Cuadrante Alfa · Programa 250

    De ahí sale la discusión que Colombia no ha dado y debería dar: la soberanía en la red. No se trata de censurar plataformas ni de cerrarlas. Se trata de algo más básico: que en periodo electoral las decisiones de una plataforma sobre cuentas de campaña tengan que ser justificadas, registradas y revisables por la autoridad electoral, igual que se le exige a un medio de comunicación. Hoy no existe nada parecido.

    Lo que no se puede concluir todavíaMeta no ha dado explicación pública del caso, así que no hay forma de saber si fue una decisión política, un error de sus sistemas automáticos o la aplicación de una regla interna. Lo que sí es verificable —y suficientemente grave— es el hecho desnudo: pasó, pasó once días antes de la elección, le pasó a una sola campaña, y no hay respuesta. El vacío de explicación es parte del problema.

    IV

    Dios: la ficha más vieja del tablero

    Si lo de las plataformas es nuevo, lo religioso tiene décadas. 24:09 Y es la ficha que Estados Unidos ha movido con más paciencia en América Latina. Ni Colombia ni Brasil se prepararon para eso.

    El dato que suele pasarse por alto es de dónde vienen varias de las congregaciones que hoy tienen peso electoral en la región. No llegaron del Medio Oriente por ser cristianas: muchas se fundaron, se organizaron y se financiaron en Estados Unidos, y de allí salieron a expandirse. Es un fenómeno estudiado y documentado: la exportación organizada de la derecha religiosa estadounidense como proyecto político, no solo espiritual. Y su función en el tablero local fue, en buena parte, hacerle contrapeso a la Iglesia católica, que tampoco está en el programa como la buena del cuento.

    Dónde está la líneaEl programa es explícito en esto y conviene subrayarlo: cada persona puede creer lo que quiera. La libertad de culto es un derecho fundamental en Colombia, está ligada al libre desarrollo de la personalidad y nadie tiene nada que opinar sobre la fe de nadie. La crítica no va contra creyentes ni contra ninguna comunidad religiosa. Va contra la religión organizada operando como maquinaria electoral y como estructura patrimonial. Son dos cosas distintas y mezclarlas es lo que impide dar la discusión.

    El Estado laico y el abuso del derecho

    27:04 La parte jurídica del programa fue la más sólida, y vale repasarla con calma. Hasta la Constitución de 1886, Colombia se definía como Estado católico, apostólico y romano. El Concordato le daba a la Iglesia poder sobre asuntos que hoy serían impensables: los curas hacían de notarios y la curia era la notaría del pueblo —no había actas de nacimiento, había partidas de bautismo.

    La Constitución de 1991 cambió eso: Colombia pasó a ser un Estado laico con libertad de culto garantizada. Eso fue un avance y el programa lo reconoce sin reservas.

    El problema es lo que vino después. Cuando una congregación usa la libertad de culto y el libre desarrollo de la personalidad para reunir gente con el fin de ganar elecciones, ya no está ejerciendo un derecho: está incurriendo en lo que el derecho llama abuso del derecho. Y la prueba está en el método: el pastor dice por quién votar, el cura dice por quién votar, el rabino dice por quién votar.

    La libertad de culto no es que una persona vaya a un sitio religioso y reciba un mensaje sobre por quién hay que votar. Eso ya es otra cosa, y tiene nombre jurídico.

    El espíritu de la norma es claro: cada quien es libre de escoger en qué cree, de cambiar de iglesia, de irse a otra, de no tener ninguna. Lo que el constituyente protegió fue esa libertad individual. No protegió la construcción de bases electorales desde el púlpito.

    El velo corporativo: por qué nadie las mira

    29:18 Y aquí está el aspecto que menos se discute en Colombia: la estructura. Una iglesia se constituye como fundación, es decir, una entidad sin ánimo de lucro de tipo civil. Se requieren unas pocas personas, un documento público en notaría y un registro ante la DIAN. A partir de ahí, se maneja bajo un régimen tributario especial.

    El resultado es visible a simple vista: patrimonios que crecen, declaraciones que no reflejan ese crecimiento, y pastores con un nivel de vida que ellos mismos exhiben en redes sociales mientras la contabilidad de la fundación dice otra cosa. Porque la fundación, por definición, existe para satisfacer las necesidades de sus asociados. Y los asociados, con frecuencia, son el pastor, su familia y su círculo cercano.

    El catolicismo no escapa de la crítica: tiene banco propio en el Vaticano, lingotes y tesoros, incluidos objetos indígenas precolombinos latinoamericanos que hoy se exhiben en el Museo Vaticano. El programa dejó ahí una pregunta sin responder que vale como tarea pendiente: ¿cuándo ha reclamado el Estado colombiano la devolución de ese patrimonio? El colombiano llora porque los españoles se llevaron el oro, pero buena parte de ese oro terminó en Roma y nadie ha ido a pedirlo.

    De ahí la propuesta del programa, que es concreta y discutible como toda propuesta: 32:50 regular y gravar. Si una organización religiosa participa en política, debería responder como lo que es en ese momento: un actor político, con las reglas de financiación, rendición de cuentas y tributación que eso implica.

    Y el costo de no hacerlo también se vio esta semana. 33:23 Alejandro Ordóñez, en la OEA, sosteniendo que el aborto no es un derecho universal y que los Estados no tienen por qué respaldarlo. Es decir: que el Estado decida qué puede y qué no puede hacer una mujer con su propio cuerpo. Y la gente aplaude, porque se dice en nombre de Dios y eso vuelve incuestionable cualquier contenido.

    V

    El espejo: lo que Brasil hizo distinto

    Llegamos a la parte en la que el programa deja de hablar de los otros y empieza a hablar de los propios. Porque si el manual es el mismo, la pregunta ya no es quién lo aplica, sino por qué de este lado nadie lo contesta.

    17:51 Dato que conviene no perder de vista: Abelardo de la Espriella no superó el 50 %. Ganó, pero no con mayoría absoluta. Hay precedente: en 2022, Fernando Londoño ya había mostrado que un candidato con respaldo mediático fuerte puede crecer rápido y seguir sin tener al país detrás. Un presidente sin mayoría absoluta gobierna con un margen más estrecho de lo que su discurso sugiere, y eso define lo que viene.

    Dos derrotas que no se parecen
    Variable Lula / Brasil 2026 Cepeda / Colombia 2026
    Resultado Segundo por 1,87 puntos · va a balotaje Derrota en primera vuelta
    Campaña Activa, en calle, confrontando Según su propia jefa de prensa: «encerramos al candidato»
    Marketing político Central en la estrategia, como Morena en México Subestimado
    Abstencionistas y voto en blanco Objetivo explícito de campaña Sin estrategia dirigida a ellos
    Reacción a la injerencia externa La convirtió en argumento de campaña No la explotó, ni con Trump reconociéndola
    Después de la derrota «Mañana comienza una nueva campaña» Dos meses sin autocrítica pública

    Sobre el fraude, la posición del programa es la misma de siempre y no ha cambiado: nunca lo hemos desconocido. 38:18 Hubo irregularidades en 2026 y las hubo en 2022 —la inflada de Rodolfo Hernández fue descarada—, y aun así Petro superó el 50 % porque hizo campaña. Ahí está el punto flaco de quienes sostienen que Cepeda hizo la mejor campaña y que todo lo explica el fraude: si realmente se hubiera hecho campaña, el margen habría dado.

    Para precisarEl fraude electoral es una posición sostenida por este programa, no un hecho declarado por la justicia. A la fecha ninguna autoridad judicial ha declarado fraude en las elecciones presidenciales de 2026, y la demanda de nulidad sigue su curso. Lo decimos cada vez porque la diferencia entre una denuncia y una sentencia es exactamente lo que está en juego cuando se habla de legitimidad.

    42:05 Y de ahí la crítica más dura del programa, que es de método y no de ideología: el marketing político está sumamente subestimado por la izquierda colombiana. No por la de Brasil. No por la de México: hay que mirar lo que hizo López Obrador, lo que hizo Claudia Sheinbaum, lo que está haciendo Lula. Un candidato existe para salir, poner la cara y su nombre, vender su proyecto y pedir el voto. Decir «la gente ya es consciente y sabrá cómo votar» no es una estrategia: es renunciar antes de empezar.

    Lo que queda es un calendario corto. En octubre de 2027 hay elecciones regionales —alcaldías, gobernaciones, concejos— y el Pacto Histórico parece dormido. Lo más estructurado que ha salido es la escuela de formación de Gustavo Bolívar, que es convencer a los ya convencidos. 44:50 Y mientras Bolívar suena para la gobernación de Cundinamarca, nadie está hablando de Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga o Barranquilla. No hay propuestas para la gente nueva. No hay una mano tendida al votante que eligió a Abelardo y hoy sabe que se equivocó, para decirle sin juzgarlo: entendamos qué pasó y démosle la vuelta.

    Línea editorial · El Cuadrante Alfa

    Ya no es una teoría: está en los documentos

    Durante años, hablar de injerencia extranjera en elecciones latinoamericanas era condenarse a la categoría de paranoico. Ya no. Los aranceles del 50 % a Brasil están firmados y la carta explica que el motivo es el trato judicial a Bolsonaro. Las sanciones a los magistrados del Supremo están publicadas. La cuenta publicitaria de la campaña de Lula fue desactivada el 23 de septiembre, once días antes de la elección, y ninguna otra campaña reportó lo mismo. Y Trump se atribuyó en público el ascenso de Abelardo de la Espriella. No hay que creernos nada: hay que leer los documentos.

    Lo nuevo no es la injerencia, que es vieja como la región. Lo nuevo es que ya no se oculta, y que dos de sus tres herramientas no tienen regulación alguna. Al púlpito que dice por quién votar lo cubre un derecho fundamental que se está usando para lo contrario de lo que fue escrito. A la plataforma que apaga una cuenta de campaña no la cubre nada: ni obligación de explicar, ni autoridad a la que rendirle cuentas, ni plazo para responder. Un canal de televisión que silenciara a un candidato en plena campaña tendría encima al Consejo Nacional Electoral al día siguiente. Una red social hace lo mismo y lo máximo que recibe es una pregunta de prensa sin contestar.

    Pero hay una trampa en la que este programa no va a caer, y es la de usar todo lo anterior como coartada. El fraude existe y lo hemos denunciado siempre. La injerencia existe y está documentada. Y aun así, la campaña de Iván Cepeda la perdió Iván Cepeda. Lo dijo su propia jefa de prensa: encerraron al candidato. Fue a Brasil y a México a aprender y no aplicó nada. No le habló a los abstencionistas ni a los que votaron en blanco, que era donde estaba la elección. Lula perdió por 1,87 puntos peleando cada día; Cepeda perdió por 245.000 votos sin pelear ninguno. Esa diferencia no la puso Trump, no la puso Meta y no la puso ningún pastor.

    El próximo examen tiene fecha: octubre de 2027, elecciones regionales. Tres fuerzas van a estar en la cancha otra vez, y hasta ahora solo una de las dos orillas está jugando. Lo que decidirá esa elección no será el diagnóstico —ese ya lo tenemos, y está completo—, sino si alguien se decide a convertirlo en campaña. Porque la pelea es dándola. Y cuando una de las partes se declara en reflexión permanente, la otra no espera: hace el trabajo.

    Adendas

    Cinco datos del programa 250

    Balotaje en Brasil
    El 25 de octubre de 2026 se define la presidencia entre Flávio Bolsonaro (47,03 %) y Lula (45,16 %). En la primera vuelta el PL rompió su récord histórico de escaños en la Cámara y Michelle Bolsonaro llegó al Senado.
    La fecha clave
    23 de septiembre de 2026: Meta desactivó la cuenta publicitaria de campaña de Lula y deshabilitó temporalmente su página de Facebook. Once días antes de la primera vuelta. Sin explicación pública.
    Sin mayoría absoluta
    Abelardo de la Espriella ganó la presidencia de Colombia sin superar el 50 % de los votos. Gobierna con un margen de respaldo más estrecho que el que sugiere su discurso.
    Ordóñez en la OEA
    Alejandro Ordóñez sostuvo ante la OEA que el aborto no es un derecho universal y que los Estados no tienen obligación de respaldarlo.
    Próxima parada
    Octubre de 2027: elecciones regionales en Colombia. Alcaldías, gobernaciones, asambleas y concejos. Un año exacto desde este programa.

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · cuadrantealfa.com
    Episodio 250 · Viernes 9 de octubre de 2026 · Las opiniones expresadas corresponden a sus autores

     

    Fútbol Política y Algoritmos

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    El Cuadrante Alfa · Audiocolumna · CUANDO EL FÚTBOL DEJA DE SER SOLO FÚTBOL
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Audiocolumna
    Por Ivandetta
    Tiempo 01
    La Selección tomó partido y dejó de ser lo único que nos unía
    Tiempo 02
    Donde los bots no llegan se ve lo que la gente realmente opina
    Tiempo 03
    Lula prohibió las apuestas online y las llamó «un cáncer»

     

    ▸ Audiocolumna · Tres cosas que parecían no tener relación

    Fútbol, Política y Algoritmos

    ¿Qué tendrán que ver el fútbol, la política y los algoritmos? Ahorita, mucho. Tres jugadores de la Selección Colombia tomaron partido político y el país se partió también en las tribunas. Pero el hallazgo de esta audiocolumna está en otro lado: en las publicaciones deportivas, donde las granjas de bots no tienen interés en meterse, se alcanza a ver lo que la gente realmente opina. Y mientras en Colombia las casas de apuestas ni siquiera pagan IVA, en Brasil acaban de prohibirlas de un plumazo.

    Nota editorial: esta audiocolumna fue grabada por Ivandetta, colaborador del Cuadrante Alfa, y se publica aquí transcrita y editada para lectura. El texto refleja la opinión de su autor, incluida su experiencia personal como apostador. El Cuadrante Alfa es un espacio libre de opinión que analiza críticamente a todas las orillas políticas.

    Fútbol, política y algoritmos. Tres cosas que parecen no tener nada que ver entre sí y que, en este momento del país, están más entrelazadas que nunca. Esta audiocolumna las conecta a partir de un hecho concreto: que varios jugadores de la Selección Colombia —Luis Díaz, Yerry Mina y Juan Guillermo Cuadrado entre ellos— tomaron partido públicamente por Abelardo de la Espriella. Y a partir de ahí se abre un análisis que termina en un lugar inesperado: en la decisión que acaba de tomar Lula da Silva sobre las apuestas deportivas.

    El punto de partida es una convicción que el autor defiende sin ambigüedad: la Selección no debería tomar partido. Es lo único que nos unía. Y él lo sostiene con su propia hoja de vida como hincha —cuenta que fue tres veces al estadio en Barranquilla, con presidentes por los que no votó, y que nunca fue allá a arengar contra ninguno—. Esa es la coherencia que le reclama a los jugadores y a las tribunas.

    TIEMPO 01 · LA SELECCIÓN

    Lo único que nos unía y también lo partieron

    El argumento central es de principio, no de bando. 00:30 Para Ivandetta, politizar la Selección es un despropósito venga de donde venga: «estamos hablando de un bien superior, que es Colombia, independientemente del presidente». Y lo respalda con su propia experiencia: en el 3-3 de 2013 que nos clasificó al Mundial no se gritó contra Santos; en el partido contra Paraguay de 2018 no se gritó contra Duque; en el Colombia-Ecuador de 2024 tampoco. Nadie llevó la política a la tribuna. Eso cambió cuando en Barranquilla empezaron las arengas contra el presidente de turno.

    De ahí viene el reproche a los jugadores por los gestos hacia el entonces presidente Gustavo Petro en una despedida protocolaria. 04:31 La posición del columnista es consistente: los jugadores deberían hacer buena cara ante cualquier presidente, sea quien sea, aunque solo fuera por no ahondar una división que ya es suficiente. Y en el caso de Luis Díaz añade una nota de contexto: viene de una de las zonas más pobres de La Guajira, un departamento donde el gobierno anterior invirtió en energía, agua potable e infraestructura educativa —aunque de eso, señala, los grandes medios prácticamente no informaron—.

    El contraste que revela el doble raseroEl apunte más agudo de esta sección no es sobre los futbolistas, sino sobre la tribuna. El columnista recuerda haber visto en la occidental del Metropolitano a figuras políticas señaladas en escándalos de corrupción —la exministra Karen Abudinen entre ellas—, paseándose sin que nadie les reclamara nada. Y contrasta eso con el trato que recibe en redes alguien como Gustavo Bolívar, sin procesos de corrupción encima.

    La pregunta que deja flotando es sobre nosotros, no sobre ellos: ¿a quién decidimos abuchear y a quién decidimos aplaudir?

    Y una incoherencia de fondo que el autor señala y que vale registrar: el mismo gobierno que usó la simbología de la Selección para hacer campaña —la camiseta, los jugadores, el ambiente futbolero— después le recortó el presupuesto al deporte. Se usa el fútbol para ganar votos y luego se desfinancia lo que lo sostiene.

    TIEMPO 02 · EL ALGORITMO

    La zona donde los bots no entran

    Aquí está el hallazgo más original de toda la audiocolumna, y merece ser leído con atención porque es un método, no una queja. 07:52

    La observación es esta: cuando los tres jugadores publican algo relacionado con política, aparecen de inmediato las cuentas que los defienden y que insultan a quien los critica. Pero cuando publican contenido estrictamente deportivo —una foto de un partido, un mal momento, una lesión—, esas cuentas no aparecen. Y lo que queda a la vista, en los comentarios de las páginas de fútbol, es una avalancha de reproches y de burlas sin nadie que salga a contrarrestarla.

    «Los bots no están ahí para defender a Luis Díaz. Estas publicaciones de deportes están fuera del radar de los bots.»
    — Ivandetta · Min 07:52

    La conclusión que el autor extrae es potente: si el apoyo fuera orgánico, estaría en todas partes. Que aparezca solo en el terreno político y se evapore en el deportivo sugiere que buena parte de ese respaldo se fabrica donde interesa y no existe donde no interesa. Las páginas de fútbol se convierten así, sin proponérselo, en una especie de zona de control: el lugar donde se puede medir la opinión real, precisamente porque nadie invirtió en manipularla.

    A eso suma una crítica al funcionamiento mismo de las plataformas. 16:20 Describe cómo Facebook dejó de ser un espacio para ver lo que publican los conocidos y pasó a inyectar en el muro contenido de páginas que el usuario nunca siguió, con una orientación política marcada. No es que uno escoja qué ver: es que la plataforma decide por uno.

    ⚠ Un matiz necesarioEl columnista menciona también sus dudas sobre el resultado electoral, aunque aclara expresamente que ese no es el objeto de esta columna. Conviene separarlo: una cosa es documentar que hay operaciones coordinadas de amplificación en redes —algo constatable y que este espacio ha analizado varias veces— y otra distinta es inferir de ahí un fraude en el conteo de votos. Lo primero está a la vista de cualquiera que revise los comentarios; lo segundo requiere pruebas que no se han presentado ante ninguna autoridad.

    El cierre de esta sección lo hace con el caso de James Rodríguez, cuyo bajón deportivo coincidió con su exposición pública junto a figuras políticas. El propio autor lo plantea medio en broma —habla del «aura» y de las energías—, y así conviene tomarlo: como una superstición de hincha, no como un argumento. Aunque el punto serio que queda debajo sí es real: el jugador que se casa con una causa política paga un costo reputacional que el político no paga por él.

    TIEMPO 03 · LAS APUESTAS

    Lula: «O sacamos el tumor, o el tumor nos mata»

    Y aquí la columna da el giro que le da sentido al título. 11:19 El contexto noticioso confirma la noticia al detalle: el viernes 25 de septiembre de 2026, a nueve días de la primera vuelta de las elecciones brasileñas, Lula da Silva firmó la Medida Provisoria 1.394, que prohíbe explotar, ofertar, intermediar y publicitar apuestas deportivas y casinos en línea en todo el territorio nacional.

    Las palabras con las que la defendió son exactamente las que cita la columna: «He tomado una medida necesaria, dura y drástica. Esto es como el cáncer: o extirpamos el tumor, o el tumor nos matará». Y añadió una comparación que explica la urgencia: dijo que el fenómeno le recordaba el comienzo del crack en Brasil, pero a una escala superior, porque es digital y está al alcance de la mano.

    La medida brasileña, en cifras · Medida Provisoria 1.394
    Dato Cifra
    Tamaño del mercado 410.850 millones de reales (unos 79.000 millones de dólares) movidos solo en el primer semestre de 2026
    Alcance del problema Más de 10 millones de personas con patrón de juego problemático, según el Ministerio de Salud
    Empresas afectadas 85 operadores autorizados pierden su licencia sin indemnización
    Impacto en el fútbol 15 de los 20 equipos de la Serie A tienen casas de apuestas como patrocinador; la CBF recibe unos 14 millones de dólares anuales por la marca en el nombre de sus torneos
    Calendario Retiro de saldos hasta el 5 de octubre; plataformas fuera de servicio el 6. El Congreso tiene 120 días para ratificarla

    Y hay que consignar también las objeciones, porque el debate es real y no de un solo lado. Los grandes clubes brasileños protestaron por la pérdida de ingresos publicitarios —Flamengo estima que pierde unos 80 millones de dólares— y la oposición calificó la medida de electoralista por su oportunidad en el calendario. Lula respondió recordando que los clubes brasileños ganaban títulos mucho antes de que existieran esos patrocinios.

    El contraste colombianoMientras Brasil prohíbe, en Colombia el debate ni siquiera ha llegado a la casilla de salida. La columna recuerda que ni siquiera prosperó el intento de ponerle IVA a las apuestas en línea en la reforma tributaria del gobierno anterior. Y la previsión del autor es que el gobierno actual tampoco lo hará: que la carga tributaria que viene no recaerá sobre ese negocio ni sobre los más ricos, sino sobre la clase media y la clase trabajadora.

    TIEMPO 04 · EL AMAÑE

    Lo que ve un apostador que dejó de apostar

    La parte más personal de la columna es también la más útil como advertencia, porque el autor habla desde adentro: cuenta que apostó durante años, que llegó a mover apuestas de un millón y medio de pesos, que tuvo rachas buenas y también pérdidas, y que terminó dejándolo. 13:25

    Su diagnóstico sobre por qué lo dejó tiene dos partes. La primera es comercial: las cuotas se deterioraron con la masificación de las plataformas; lo que antes pagaba bien —el gol visitante, las líneas de córners— ya no compensa. La segunda es más grave: para él, hoy el fútbol de categorías menores no es confiable.

    El mecanismo que describe es el que preocupa a los organismos internacionales desde hace años: equipos con sueldos atrasados y jugadores a los que les deben plata son terreno fértil para el amaño. Y con las plataformas globalizadas, alguien en otro continente puede apostar sumas enormes a un partido de segunda o tercera división latinoamericana, mientras arreglar ese partido cuesta una fracción de lo que se gana. El desequilibrio entre lo que se puede ganar afuera y lo que cuesta comprar adentro es, precisamente, lo que hace rentable la corrupción deportiva.

    ⚠ Sobre los partidos que mencionaEl columnista relata dos partidos del fútbol colombiano que le resultaron sospechosos como apostador —uno de 2021 y otro de 2004— y también menciona el reciente Sassuolo-Juventus en Italia. Conviene ser claros: se trata de impresiones personales de quien apostó, no de hechos establecidos. Ninguno de esos encuentros ha sido declarado amañado por una investigación disciplinaria o judicial, y los clubes y jugadores involucrados mantienen intacta su presunción de inocencia. Lo que sí es un hecho verificable, y es el punto de fondo, es que el amaño de partidos vinculado a apuestas es un fenómeno documentado a nivel mundial, que la propia Juventus tiene antecedentes históricos en el Calciopoli, y que en Colombia no existe prácticamente ningún mecanismo público de investigación de estos casos.

    Sobre la ludopatía, el autor hace la definición y el desmontaje. 22:01 Describe el problema como la necesidad de apostar cantidades crecientes para sentir la misma emoción, y desmonta un mito muy extendido: el de la gente que cuenta cuánto ganó y nunca cuánto perdió. «Al final la casa gana», resume. Y añade un argumento que no depende de si a uno le duele o no la plata: tres millones puestos en un negocio propio rinden; tres millones puestos en un partido, no. Aunque haya suerte, el retorno esperado juega en contra.

    El cierre de la audiocolumna se sale del fútbol y apunta a algo más amplio: el valor del tiempo. Noventa minutos gastados en un partido malo —o posiblemente arreglado—, hora y media en una película que ya se sabe mala, son minutos de vida que no vuelven. «Cada minuto la vida se extingue», dice. Y lo aplica también a su propio trabajo: graba estas columnas entregando su tiempo a quien lo escucha.

    Línea editorial

    Cuando lo único que nos unía también se vuelve trinchera

    Hay un valor en el punto de partida de esta columna que conviene reconocer, porque no es la posición cómoda: el autor se declara antiuribista y aun así dice que nunca fue al estadio a gritar contra Uribe, ni contra Santos, ni contra Duque. Esa es una vara que se aplica a sí mismo antes que a los demás, y por eso su reclamo a los jugadores de la Selección tiene fuerza. La Selección no es de un gobierno ni de un partido: es el último espacio simbólico donde un país partido en dos todavía cabía completo. Que tres de sus figuras hayan tomado partido y que las tribunas hayan empezado a arengar contra presidentes —del color que sean— no es una anécdota deportiva: es la confirmación de que ya no queda nada afuera de la trinchera.

    Pero el aporte más valioso de esta audiocolumna es otro, y es metodológico. La observación de que las cuentas que defienden a esos jugadores aparecen cuando el tema es político y desaparecen cuando el tema es estrictamente deportivo es una manera brillante de medir lo que normalmente no se puede medir. Si el apoyo fuera espontáneo, no tendría horario ni sección. Que solo exista donde hay interés en que exista dice más sobre la naturaleza de ese respaldo que cualquier encuesta. Y de paso le da al lector una herramienta práctica: si quiere saber qué piensa la gente de verdad, váyase a los comentarios de las páginas donde nadie está pagando por manipularlos.

    Sobre las apuestas, lo que hizo Lula obliga a mirarnos. Brasil prohibió un mercado que movió setenta y nueve mil millones de dólares en seis meses, asumiendo el costo político de enfrentarse a los clubes, a las marcas y a los ídolos que les hacen publicidad, y lo justificó con una cifra del Ministerio de Salud: más de diez millones de personas con un patrón de juego problemático. Aquí, en cambio, ni siquiera fue posible cobrarles IVA. Se puede discutir si prohibir es la herramienta adecuada o si convenía regular más duro —ese debate es legítimo, y las objeciones de los clubes brasileños no son frívolas—. Lo que no se puede discutir es que en Colombia no hay debate en absoluto: hay publicidad de casas de apuestas en cada transmisión, y ningún dato público sobre cuánta gente está hundida en eso.

    Y queda la advertencia sobre el amaño, que este espacio recoge con la prudencia que exige: lo que el columnista relata son sospechas de quien apostó, no hallazgos probados, y los equipos y jugadores que menciona conservan íntegra su presunción de inocencia. Pero el mecanismo que describe sí está documentado en todo el mundo y es de una lógica implacable: mientras existan divisiones con sueldos atrasados y plataformas globales donde alguien puede apostar millones a un partido que aquí se compra con mucho menos, el incentivo va a estar ahí. Colombia no tiene una unidad seria de integridad deportiva que investigue esto, y esa ausencia no protege a nadie —ni a los clubes, ni a los jugadores honestos, ni al hincha que pone su plata—. Aquí no se hace porra de ningún lado, y por eso cerramos con lo que cierra el propio autor: el tiempo de cada quien vale, y decidir en qué se gasta —y a quién se le entrega la atención— es la última soberanía que nadie nos puede quitar.

    Adendas de la audiocolumna

    Apuntes y contexto

    Las caras de las bets
    Según el contexto noticioso, figuras como Neymar y Vinícius Júnior han sido imagen publicitaria de marcas de apuestas en Brasil. Betano patrocinaba el Brasileirão y la Copa de Brasil. Por eso la medida sacude tanto al fútbol de ese país.
    Las objeciones
    Flamengo encabezó las protestas de los clubes por la pérdida de ingresos publicitarios, y la oposición calificó la medida de electoralista por llegar a nueve días de las elecciones. El Congreso brasileño tiene 120 días para ratificarla o dejarla caer.
    La coherencia del hincha
    El autor detalla los tres partidos a los que fue en Barranquilla —2013, 2018 y 2024— para sustentar que nunca llevó la política a la tribuna, ni siquiera con gobiernos por los que no votó. Es el respaldo personal de su propio argumento.
    Usar el fútbol y luego recortarlo
    La incoherencia que señala la columna: se usó la simbología de la Selección como herramienta de campaña y después se redujo el presupuesto del deporte. El gesto sirve para la foto; el presupuesto es lo que sostiene a los deportistas.
    El cierre
    La reflexión final sale del fútbol: cada minuto que se entrega a algo que no vale la pena es tiempo de vida que no vuelve. Una invitación a escoger mejor dónde se pone la atención —incluidos los noventa minutos de un partido sospechoso—.

     

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · Colombia 2026 · Audiocolumna por Ivandetta ·
    cuadrantealfa.com

     

    Colombia Arde

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    El Cuadrante Alfa · Viernes 25 de Septiembre · FUEGO, SEQUÍA Y ORDEN PÚBLICO
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Transmisión en vivo
    Con Mónica
    Frente 01
    Incendios en el Tolima, Villa de Leyva, Nariño y Santander, en plena sequía del fenómeno de El Niño
    Frente 02
    El cruce de focos de calor con títulos mineros: coincidencias que merecen explicación oficial
    Frente 03
    Paro armado en Santa Marta, Kfir sobre el Caribe y el sexto atentado del año al tren del Cerrejón

    ▸ Análisis de coyuntura · Lo que se quema y lo que se cocina

    Colombia Arde

    Están sucediendo incendios muy particulares y, la mayoría, muy preocupantes. Es un fenómeno global agravado por el más extremo episodio de El Niño del que se tenga registro, pero también es algo que ciertas manos aprovechan: se quema para favorecer intereses de construcción, de siembra, de minería, de acaparamiento de tierras. Y lo nuevo no son los incendios —siempre que hay sequía los hay—: lo nuevo es cómo se están atendiendo. Mientras tanto, en el Caribe hay paro armado, aviones de combate sobrevolando una ciudad turística y un tren volado con explosivos por sexta vez en el año.

    Por El Cuadrante Alfa
    Viernes 25 de septiembre de 2026
    Con Mónica
    Transmisión en vivo

    Colombia arde por varios frentes a la vez, y este programa los pone uno junto al otro porque conviene mirarlos en conjunto. Hay incendios forestales en el Tolima, en Nariño, en Santander, en Antioquia, en Boyacá. Hay una sequía severa por el fenómeno de El Niño, el más extremo del que se tenga registro. Hay un paro armado que paralizó a Santa Marta. Y hay un atentado con explosivos que descarriló el tren del Cerrejón en La Guajira. Cuatro cosas distintas que ocurren en la misma semana, y que el Cuadrante Alfa analiza con Mónica.

    Empecemos por la distinción que ordena todo el análisis: los incendios forestales en época seca no son un fenómeno nuevo en Colombia. Siempre que hay sequía los hay. Lo que sí es nuevo, dice Mónica, es la forma como se están atendiendo: no se ve un despliegue del Estado, no se ve que se mueva el Ejército o la Policía para apagarlos. En buena medida los han apagado la misma gente, los habitantes que se movilizaron. Y sobre ese telón de fondo aparecen unos incendios que, por dónde ocurren y cómo se distribuyen, ameritan más preguntas de las que se están haciendo.

    I · DÓNDE SE QUEMA

    Páramos, santuarios y la despensa de alimentos

    La primera alarma no es cuánto se quema, sino dónde. 03:07 El programa señala que buena parte de los focos están ocurriendo en zonas de fuentes hídricas y de páramo —las fábricas de agua del país— y en áreas protegidas. El caso más elocuente es el de Villa de Leyva, donde el fuego alcanzó el Santuario de Fauna y Flora de Iguaque. Según el contexto noticioso, ese incendio afectó cerca de 280 hectáreas, y la UNGRD destinó 3.000 millones de pesos para reforzar la respuesta aérea.

    Los casos más graves, sin embargo, se concentraron en el Tolima: el plan del Tolima, el municipio de San Luis, Coello, el caserío de Potrerillo, Suárez, Ortega, los alrededores de Ibagué. Y ahí el asunto tiene una dimensión adicional, porque el Tolima es una de las grandes despensas agrícolas del país.

    Lo que está en juego con el cambio de vocación de la tierraLas tierras del Tolima tienen vocación agrícola. Convertirlas en tierras mineras o en suelo urbanizable, advierte Mónica, no es solo un cambio de uso del suelo: nos cambia la dieta, porque de ahí sale buena parte del alimento del país.

    Y ya hay señales del desorden: el programa cita el caso de personas que compraron y pagaron lotes en Carmen de Apicalá y no pueden construir porque no hay agua. No hay agua porque se ha deforestado. Se urbaniza sin preguntar de dónde saldrá el recurso para esa población ni para el resto.

    La comparación internacional que hace el programa es dura: mientras en Perú se practica la «siembra de agua» —medidas de Estado para garantizar el suministro—, en Colombia no se ha tomado prácticamente ninguna medida estructural frente a un fenómeno que se venía anunciando desde hace más de un año. Y las pocas medidas que el gobierno saliente dejó firmadas por decreto, este gobierno las derogó.

    II · EL CRUCE DE DATOS

    Focos de calor y títulos mineros: las coincidencias que hay que explicar

    El aporte investigativo de la emisión es un ejercicio cartográfico que el programa hizo en vivo y que invitó a la audiencia a replicar. 11:15

    ▸ Cómo se hizo el cruceCapa 1: los focos de calor detectados satelitalmente por la NASA —cada punto azul del mapa corresponde a una detección de incendio.

    Capa 2: los polígonos de títulos mineros vigentes, cuya fuente es la Agencia Nacional de Minería —los recuadros rojos.

    El ejercicio: superponer ambas capas sobre Google Earth y observar dónde coinciden. El programa invitó expresamente a que la audiencia descargue la misma información y verifique por su cuenta.

    Lo que el panel observó, y mostró en pantalla municipio por municipio: en zonas del Tolima —Suárez, Ortega— y en Villa de Leyva, los focos aparecen distribuidos en líneas rectas y cuadrículas, un patrón que, argumenta Mónica, no corresponde al comportamiento habitual de un incendio forestal accidental, que se propaga de forma irregular según viento, pendiente y combustible. Y en varios de esos puntos hay títulos mineros justo al lado.

    ⚠ Una hipótesis que exige investigación oficial, no una conclusiónConviene ser rigurosos, porque de eso depende la fuerza del argumento. Lo que el cruce muestra es una coincidencia geográfica que merece explicación, no una prueba de autoría. Dos precisiones honestas: los datos satelitales de focos de calor se registran sobre una grilla de píxeles, lo que puede producir alineaciones aparentes; y la cercanía entre un incendio y un título minero no establece, por sí sola, una relación causal.

    Dicho eso, el interrogante de fondo sigue en pie y es legítimo: ¿por qué se está quemando precisamente ahí? Y esa es una pregunta que le corresponde responder a las autoridades ambientales y a la Fiscalía —no a un canal de opinión con un mapa—. El programa hace lo que puede hacer: poner los datos públicos sobre la mesa y exigir que alguien los explique.

    El fenómeno que el panel invoca como referencia tampoco es una invención: en otras partes del mundo se han documentado casos de incendios provocados con el fin de degradar la tierra para adquirirla después más barata y de forma más masiva. Es un patrón de especulación inmobiliaria y extractiva conocido, y la pregunta es si algo similar está ocurriendo aquí.

    «Se queman los cuerpos de agua, las fábricas de agua, y después dicen que como se quemó entonces ya se puede destinar a otra cosa.»
    — Del análisis del programa · Min 17:20

    Y el programa marca el matiz necesario para no caer en el todo-vale: existen las quemas normales. Hay campesinos que queman rastrojo para preparar el terreno, y eso tiene un comportamiento distinto, a otra escala y en otras zonas. No todo incendio es un atentado ambiental. Pero tampoco todo incendio es un accidente, y distinguirlos es exactamente lo que el Estado debería estar haciendo.

    III · EL AGUA

    Lo que de verdad está en juego

    Bajo todo lo anterior hay un solo recurso en disputa. 43:13 El cierre del programa lo formula sin rodeos: el cambio climático se está utilizando como cobertura. No por nada se insiste en privatizar el agua; no por nada se quema en zonas de páramo y de recarga hídrica.

    Y aquí Andrés aporta el fundamento jurídico, que es sólido y poco conocido: los cuerpos de agua están protegidos constitucionalmente, y existe una amplia jurisprudencia de la Corte Constitucional que ha reconocido a ríos y ecosistemas como sujetos de derechos —el caso del río Atrato es el precedente más citado—, precisamente porque de ellos depende la vida en sociedad. No es retórica ambientalista: es derecho vigente.

    El pronóstico del programaEl Niño todavía no ha entrado en su fase máxima. Los meses secos de diciembre, enero y febrero serán los más duros. La proyección del panel: más incendios, y probablemente peores el próximo año, con racionamientos y cortes de agua. Es el momento de reforestar y cuidar las cuencas, no de urbanizar sin planificación.

    A eso se suma la crisis que ya golpea al campo: hay zonas con mortalidad de ganado porque sin lluvia no hay pasto. Y frente a eso, el gobierno anunció que declarará emergencia económica por el fenómeno de El Niño. La lectura crítica de Mónica: el afán no parece ser mitigar el fenómeno, sino gobernar por decreto y saltarse al Congreso. Su advertencia es directa —así como se manejó el terremoto, se manejará esto, y será peor, porque El Niño impacta a todo el país—.

    IV · EL ORDEN PÚBLICO

    Paro armado, Kfir sobre Santa Marta y el tren volado

    El segundo gran bloque de la emisión es el deterioro del orden público, y el contexto noticioso confirma cada pieza. 29:41

    Los hechos de la semana en el Caribe · septiembre de 2026
    Hecho Qué ocurrió
    Paro armado Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada decretaron paro armado tras un operativo que terminó con la muerte de alias ‘Cholo’, señalado segundo cabecilla y financiero de la estructura. Santa Marta amaneció con comercios cerrados, colegios sin clases, transporte a medias, bloqueos y quema de vehículos
    Respuesta militar Más de mil policías y militares desplegados. Aviones de combate Kfir de la Fuerza Aérea sobrevolando el Magdalena, La Guajira y la zona urbana de Santa Marta
    Atentado al Cerrejón El 22 de septiembre, hacia las 10:45 p.m., un ataque con explosivos en el kilómetro 60, en Uribia (La Guajira), descarriló un tren de carbón que iba vacío. Sexto atentado del año contra la infraestructura de la empresa. Sin heridos; varios vagones con pérdida total

    El programa hace dos lecturas críticas sobre esto. La primera es sobre la eficacia de la respuesta: sacar aviones de combate a sobrevolar una ciudad turística no garantiza nada, porque el miedo y la zozobra siguen. Y formula una pregunta incómoda que nadie está haciendo: si estos grupos tienen actividades de narcotráfico, ¿cuántos cargamentos salieron mientras la ciudad estaba paralizada por su propio paro armado? A esas lanchas, apunta el panel, no se las bombardea.

    El tren, los camioneros y el sistema férreo

    La segunda lectura es la más especulativa y el programa la presenta como hipótesis, no como hecho. 32:04 Andrés recuerda que los grandes gremios camioneros hicieron campaña a favor del actual presidente, y que uno de los motivos del paro camionero de años atrás fue, explícitamente, la reactivación del sistema férreo —porque un país con trenes de carga le quita mercado al transporte por carretera—. Sobre esa base plantea la coincidencia: justo ahora, vuelan el tren.

    Hay que decirlo con precisión: el atentado fue atribuido preliminarmente por las autoridades al ELN, y es el sexto de una serie que viene de marzo y agosto. La conexión con los intereses del gremio camionero es una hipótesis del programa, no un hallazgo. Pero el punto de fondo que deja planteado sí merece discusión pública: Colombia sigue privilegiando el transporte de carga por carretera cuando sería más eficiente —y más barato para el ciudadano— que la carga de los puertos del Caribe y del Pacífico llegara por vía férrea, como ocurre en casi todo el mundo.

    ⚠ La advertencia de fondoEl panel señala hacia dónde puede conducir esta acumulación de crisis: un gobierno que declare el Estado inviable y use ese diagnóstico para justificar una intervención extranjera que «ponga orden». Incendios sin atender, sequía, paro armado, infraestructura estratégica atacada. Cada crisis, por sí sola, es un problema. Todas juntas y sin respuesta estatal componen un argumento —y conviene tener claro a quién le sirve ese argumento.

    Línea editorial

    El fuego no es la noticia: la noticia es dónde cae y quién no lo apaga

    Conviene empezar por donde empezó el programa, porque es lo que separa el análisis de la conspiración: los incendios forestales en temporada seca no son nuevos ni anómalos en Colombia. Siempre que hay sequía los hay, y este año la sequía viene agravada por el episodio de El Niño más fuerte del que se tenga registro. Reconocer eso no debilita la crítica: la vuelve creíble. Lo que sí es nuevo, y lo que sí merece explicación, son dos cosas distintas. La primera es dónde está cayendo el fuego: páramos, zonas de recarga hídrica, un santuario de fauna y flora, la despensa agrícola del Tolima. La segunda es quién no lo está apagando.

    Sobre el cruce de datos que el programa hizo en vivo hay que ser exigentes, y por eso este espacio lo presenta como lo que es: una coincidencia geográfica documentada con fuentes públicas —focos de calor de la NASA, títulos mineros de la Agencia Nacional de Minería— que amerita una explicación oficial. No es una prueba de autoría, y los datos satelitales tienen limitaciones que hay que nombrar. Pero que un canal pequeño, con Google Earth y dos capas de información abierta, esté haciendo la pregunta que no está haciendo ninguna autoridad ambiental dice más sobre el estado del país que cualquier mapa. Si la explicación es inocente, que la den. Si no lo es, que investiguen. Lo que no puede pasar es que nadie pregunte.

    Porque debajo de todo esto hay un solo recurso, y es el agua. Se urbaniza en Carmen de Apicalá y la gente descubre que compró un lote donde no se puede construir porque no hay agua. Se deforesta y luego se lamenta que no llueva. Se queman cuencas que la Corte Constitucional ha reconocido como sujetos de derechos —no por poesía ambientalista, sino porque de ellas depende que un país coma y beba—. Y mientras países vecinos como Perú llevan años haciendo siembra de agua como política de Estado, aquí las pocas medidas que existían se derogaron por decreto y la emergencia se anuncia cuando el problema ya está encima. El Niño ni siquiera ha llegado a su fase máxima: lo peor es diciembre, enero y febrero.

    Y queda la acumulación, que es lo verdaderamente inquietante. Incendios sin respuesta estatal contundente, una sequía que ya mata ganado, un paro armado que paralizó una capital turística, aviones de combate sobrevolando barrios y el tren del Cerrejón volado por sexta vez en el año. Cada hecho tiene su explicación propia y no hay que forzar una trama que los una a todos. Pero sí hay que decir esto: un país donde todo arde al mismo tiempo y el Estado aparece tarde a cada incendio es exactamente el país que alguien necesita mostrar para sostener que aquí nada funciona y que hace falta que venga otro a poner orden. Aquí no se hace porra de ningún lado, y por eso la exigencia es la misma para todos: que se apague el fuego, que se explique el mapa, que se proteja el agua y que se responda con Estado, no con aviones. Lo demás es dejar que el país se queme mientras se discute quién tuvo la culpa.

    Adendas del programa

    Apuntes del análisis

    Verifíquelo usted mismo
    El programa invitó expresamente a la audiencia a descargar los datos de focos de calor y los polígonos de títulos mineros, y a hacer el cruce por su cuenta. Es la mejor manera de que un hallazgo de este tipo se sostenga: que cualquiera pueda replicarlo.
    Las quemas legítimas
    El panel distingue con cuidado: hay quemas agrícolas tradicionales de campesinos que preparan el terreno, y esas tienen otro comportamiento y otra escala. No todo incendio es un atentado ambiental, y confundirlos le quita fuerza a la denuncia.
    El ganado y el pasto
    Un efecto de la sequía que casi no se cubre: hay mortalidad de reses en varias zonas porque sin lluvia no hay pasto. La crisis climática golpea primero al sector agropecuario y termina reflejándose en el precio de la comida en la ciudad.
    Los Kfir
    Los aviones de combate que sobrevolaron Santa Marta son Kfir, la flota de caza de la Fuerza Aérea. El programa cuestiona la proporcionalidad del recurso frente a un problema de control territorial que no se resuelve desde el aire.
    Chaparral tembló
    Como si fuera poco para el Tolima: en la madrugada del 23 de septiembre un enjambre de más de treinta temblores sacudió el municipio de Chaparral, y se declaró alerta naranja.

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · Colombia 2026 ·
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    Quinientos Años de Obediencia

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    El Cuadrante Alfa · Ep. 247 · Viernes 18 de Septiembre · PROGRAMA HISTÓRICO Y DE CONTEXTO
    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 247 · Transmisión en vivo
    Con Mónica
    ▸ El mismo esquema, cinco siglos ◂
    1492Granada: el método se ensaya antes de cruzar el Atlántico
    1819Independencia: se va el rey, se quedan la Iglesia y las familias
    1903Panamá: el relevo de amo se hace efectivo
    2026Acuerdos de Barranquilla: tierras raras y puerta cerrada al mundo

    ▸ Programa histórico · Por qué llegamos hasta aquí

    Quinientos Años de Obediencia

    Este no es un programa de coyuntura: es un programa de contexto, para entender por qué Colombia llegó al momento que vive. Nos independizamos de la corona española, sí. Pero no nos independizamos de la injerencia de la Iglesia, ni de las familias que heredaron el país, ni del poder que después reemplazó al Vaticano en el papel de decirnos qué hacer. Mientras el mundo se reorganiza y los BRICS ya representan más de la mitad de la economía y la población global, Colombia firma acuerdos de tierras raras con Washington y le cierra la puerta al resto del planeta. Cinco siglos, tres amos, un mismo esquema.

    Por El Cuadrante Alfa
    Viernes 18 de septiembre de 2026
    Con Mónica
    Transmisión en vivo

    El Cuadrante Alfa dedica esta emisión a algo distinto de lo habitual: no a lo que pasó esta semana, sino a por qué pasa lo que pasa. Es un programa histórico y de contexto, pensado para que quien lo escuche pueda entender el momento actual del país —no solo a nivel geopolítico, sino como nación—. Y arranca por una noticia que los medios colombianos y occidentales cubrieron apenas de refilón: la cumbre de los BRICS, ese bloque donde ya están China, Rusia, India y Brasil, y al que se siguen acercando más países.

    ¿Qué buscan? Que el mundo deje de ser unipolar —que deje de girar solo alrededor de Estados Unidos y del petrodólar— y pase a ser multipolar, con países libres de desarrollarse como mejor les convenga. El problema es que Colombia nunca ha sido libre en ese sentido, y esa es exactamente la razón de este programa. Hemos tenido quinientos años de obediencia. Nos quitamos la corona española, pero no la tutela de la Iglesia ni, después, la injerencia descarada de Washington. Colombia nunca ha sido, del todo, un país independiente.

    I · 1492

    El método se ensayó en Granada antes de cruzar el Atlántico

    La clave que abre todo el análisis es cronológica, y es brillante en su sencillez. 04:55 El mismo año en que las carabelas llegan a América, los reyes de Castilla completan la toma de Granada y expulsan a la élite árabe del sur de España. Pero —y aquí está el punto— no expulsan al grueso de la población: a esa la obligan a convertirse al catolicismo. Y toman sus templos, las mezquitas, y los convierten en iglesias católicas.

    Ese es el esquema. No se inventó en América: se ensayó en Granada y se exportó ya probado. Decapitar la élite local, someter y convertir a la población, y resignificar sus lugares sagrados. Es exactamente lo que ocurriría después con los pueblos originarios del continente: se derrumba la estructura de poder indígena, se arrasa con los imperios existentes, se somete a la población y se la obliga a convertirse. Los templos se demuelen o se reutilizan; sobre las huacas y los adoratorios se levantan capillas.

    «Este mismo esquema es el que nos imponen acá, a través de la evangelización. Y ese esquema empezó antes de que los españoles llegaran aquí.»
    — Mónica · Min 05:45

    Mónica añade la dimensión menos contada de ese sistema: la Inquisición y la persecución de las mujeres, que también cruzó el Atlántico. Y cita a la filósofa Silvia Federici, cuya tesis —desarrollada en Calibán y la bruja— sostiene que sin ese sometimiento no habría sido posible el capitalismo: porque lo que se destruyó en la caza de brujas fue un cuerpo de conocimiento sobre plantas, cuidado y salud que se transmitía de generación en generación entre mujeres, y que representaba una forma de autonomía material incompatible con el orden que venía.

    La deuda que no se reconoceEl programa hace un apunte que rara vez aparece en el relato escolar: buena parte del conocimiento clásico que Europa «redescubrió» en el Renacimiento —Aristóteles, entre otros— se conservó, tradujo y amplió en el mundo árabe durante siglos. Sin esa mediación, la historia intelectual de Occidente habría sido otra. Y algo similar ocurre con el idioma: el castellano está lleno de árabe, una herencia que unos niegan y otros enaltecen.

    II · 1819

    La independencia: cambiamos de amo, no de esquema

    La segunda tesis del programa es la más incómoda para el relato patrio. 18:19 La independencia, dice Mónica, no fue un proceso nacido del pueblo: fue la decisión de unas élites criollas de separarse de España, aprovechando que España estaba invadida por Napoleón. Usaron al pueblo, sí —lo pusieron a pelear la guerra—, pero ellas siguieron mandando, y el esquema colonial continuó igualito.

    Y hay una prueba documental que desmonta cualquier romanticismo: la corona española les había reconocido a los pueblos indígenas derechos sobre sus tierras —los resguardos coloniales—. Una vez fuimos república, la república se los suspendió. Todavía hoy hay comunidades indígenas litigando por esos resguardos. Es decir: en materia de derechos territoriales, para esos pueblos la independencia fue un retroceso. Lo que les había otorgado el rey, se los quitó la nación libre.

    ⚠ Por qué la Iglesia apoyó la independenciaEl programa responde a una pregunta que casi nadie hace: ¿por qué la Iglesia católica respaldó a los libertadores? Porque su posición no dependía de la corona. Mientras se garantizara que seguiría evangelizando, adoctrinando y con voz en las decisiones del Estado, le daba lo mismo quién ocupara el palacio. Y esa garantía se cumplió: hasta la Constitución de 1991 Colombia fue oficialmente un Estado católico, apostólico y romano, donde los ministros de la Iglesia tenían voz y decisión sobre asuntos centrales del país. Solo hace treinta y cinco años somos un Estado laico —y esa laicidad, como se ve hoy, sigue en disputa—.

    La otra pieza es la de las familias. Esa élite criolla que heredó el país era, además, muy cercana a la Iglesia, y usó la religión como mecanismo de control de la ciudadanía. No es una metáfora: es la descripción de cómo se gobernó Colombia durante más de un siglo. Y es también, según el programa, la razón de fondo por la que la última campaña presidencial fue tan intensamente religiosa. La fórmula no ha cambiado: primero entra la religión, después viene el saqueo.

    «Nos quitamos la corona, pero no nos independizamos ciento por ciento. Colombia siguió sometida al yugo de lo que nos ordenaran desde el Vaticano.»
    — Andrés Balaguera · Min 20:47

    III · 1823–1903

    Del Vaticano a Washington: Monroe, Cuba y Panamá

    El tercer relevo llega con una doctrina. 24:34 En 1823 Estados Unidos formula la Doctrina Monroe —»América para los americanos»—, cuyo objetivo inmediato era sacar a las potencias europeas, y en particular a España, del hemisferio. El programa recorre cómo se ejecutó: la guerra de 1898, la pérdida española de Cuba y Puerto Rico, y la conversión de Cuba en lo que el panel describe como el patio de recreo de Estados Unidos —casinos, prostíbulos, negocios—, hasta la Revolución de 1959. De ahí, sostiene el análisis, viene el rencor histórico que todavía se paga.

    Un matiz de precisión sobre el episodio que detonó esa guerra: la explosión del acorazado Maine en La Habana se atribuyó a España y sirvió como justificación para intervenir, amplificada por la prensa sensacionalista de la época. Investigaciones posteriores concluyeron que lo más probable fue una explosión interna del propio buque. Nunca se estableció responsabilidad española. El casus belli, en el mejor de los casos, fue un error; en el peor, una fabricación.

    1903: Panamá, o cuando el relevo se hizo efectivo

    28:41 Para Mónica, el colonialismo estadounidense nos llegó temprano, a comienzos del siglo XX, con la pérdida de Panamá. Y señala responsables: esa misma élite que heredó el país en 1819 y que nos ha mantenido, hasta hoy, sometidos bajo el mismo esquema que instalaron los españoles hace cinco siglos. El canal era el activo; la separación de Panamá fue el precio; y quien lo pagó fue la nación, no las familias que negociaron.

    La línea de la obediencia · Según el programa

    • 1492 · GRANADA Y AMÉRICASe ensaya el método: expulsar la élite, convertir a la población, tomar sus templos. Ese mismo año empieza su exportación al continente.
    • SIGLOS XVI–XVIII · LA COLONIAEvangelización, Inquisición y encomienda. La religión como tecnología de administración del sometimiento.
    • 1810–1819 · LA INDEPENDENCIALas élites criollas se separan del rey aprovechando la invasión napoleónica. El pueblo pone los muertos; la estructura de poder no se mueve. La república suspende los resguardos indígenas.
    • 1823 · DOCTRINA MONROE«América para los americanos». Empieza el relevo: Washington sustituye a Madrid como potencia tutelar del hemisferio.
    • 1886–1991 · EL ESTADO CONFESIONALColombia es oficialmente un Estado católico. Los ministros de la Iglesia deciden sobre asuntos de Estado. Solo en 1991 llega la laicidad.
    • 1903 · PANAMÁLa pérdida del istmo consuma el nuevo orden tutelar, con la complicidad de la élite local.
    • 2026 · ACUERDOS DE BARRANQUILLAMemorandos sobre tierras raras y energía nuclear civil. El esquema sigue: recursos afuera, obediencia adentro.

    IV · 2026

    El mundo se vuelve multipolar y Colombia cierra la puerta

    Aquí el programa aterriza los cinco siglos en la coyuntura. 44:43 Los BRICS ya representan más del cincuenta por ciento de la economía y de la población mundial, y avanzan hacia un orden donde ningún país tenga que hacer lo que diga una sola potencia. Y en ese preciso momento, Colombia hace lo contrario de abrirse: se cierra.

    El contexto noticioso le da la razón al diagnóstico con una precisión notable. El 8 de septiembre de 2026 el secretario de Estado Marco Rubio llegó a Barranquilla —primera parada de una gira por Colombia, Ecuador y Perú— y se reunió con el presidente en el Batallón Paraíso. De ese encuentro salieron dos memorandos, firmados por el canciller Omar Bula: uno sobre minerales críticos y tierras raras, orientado a asegurar las cadenas de suministro estadounidenses, y otro sobre energía nuclear civil. El presidente los bautizó «Acuerdos de Barranquilla» y agradeció los 26,5 millones de dólares de ayuda tras el terremoto, planteando convertirlos en una «asociación estratégica a largo plazo».

    Por qué las tierras raras, y por qué ahoraEl trasfondo es la disputa global por las cadenas de suministro. Según académicos de la Universidad Nacional citados por la prensa, China controla cerca del 60% de la producción mundial de tierras raras y alrededor del 80% de la capacidad de refinación. Washington necesita alternativas, y las busca en el hemisferio. La prensa internacional lo leyó sin eufemismos: el diario mexicano La Jornada tituló que «la doctrina Donroe aterrizó en Colombia», y recogió la advertencia de un historiador según la cual Bogotá quedaría como «un simple satélite».

    A eso el programa suma dos piezas más del mismo movimiento: la intención anunciada de sacar a Colombia de la Corte Penal Internacional —a pedido de Washington, como este espacio documentó— y la idea, aún más extrema, de retirarse de organismos multilaterales. El efecto conjunto es el aislamiento: quedarnos solos con un único interlocutor.

    ⚠ Lo que dice la Constitución y casi nadie sabeEl programa recuerda un artículo que el colombiano promedio ignora: la Constitución de 1991 establece que Colombia es un país de fronteras abiertas, que se integra al mundo, comercia con él y da prelación a la integración con América Latina y el Caribe. No es una opción ideológica: es un mandato constitucional. Cerrar la política exterior a un solo socio no es solo mala estrategia; va en contravía del texto que nos rige.

    El matiz que salva el argumento

    Y aquí el programa hace la precisión que lo separa de la propaganda, y que conviene subrayar: esto no se trata de cambiar un dueño por otro. Ya lo hicimos tres veces —la corona, el Vaticano, Washington—, y no se trata ahora de reemplazar a Estados Unidos por Rusia o por China. Se trata de estar con el mundo: comerciar con todos, apoyarse en los organismos multilaterales, tener capacidad propia de decisión. Colombia tiene mucho para ofrecer y también mucho para recibir de países con los que hoy ni siquiera conversa.

    La autocrítica alcanza también a la izquierda regional. 33:10 El panel sostiene que Latinoamérica desperdició una oportunidad histórica cuando el ingreso de Venezuela a los BRICS quedó bloqueado, con responsabilidad compartida de varios gobiernos progresistas. Ahí, dice Mónica, se partió la región: no perdió solamente Venezuela, perdimos todos. Y señala el contraste con Asia, donde China sostiene alianzas estratégicas sin exigirle a sus socios que cambien su sistema de gobierno.

    Línea editorial

    No hay política exterior soberana sin memoria histórica

    Este programa hace algo que el periodismo de coyuntura casi nunca se permite: retroceder quinientos años para entender una firma de la semana pasada. Y el ejercicio rinde, porque el hallazgo central es de una claridad incómoda: el método que se aplicó en América no se improvisó aquí. Se ensayó en Granada el mismo año en que zarparon las carabelas —quitar la élite, convertir a la fuerza al resto, tomar sus templos— y cruzó el Atlántico ya probado. Entender eso cambia la pregunta. Ya no se trata de por qué Colombia obedece hoy, sino de por qué no ha dejado de obedecer nunca, y de quiénes se han beneficiado en cada relevo de amo.

    La pieza que más duele es la de 1819, y hay que decirla completa aunque incomode al relato patrio que aprendimos en el colegio. La independencia fue real en un sentido y ficticia en otro: nos quitamos al rey, pero la estructura que sostenía la colonia —las familias propietarias, la Iglesia con voz en las decisiones del Estado, el desprecio por los pueblos originarios— no se movió un centímetro. El dato de los resguardos coloniales lo prueba mejor que cualquier discurso: derechos territoriales que la corona española había reconocido, la joven república se los suspendió. Para los pueblos indígenas, la libertad de la nación significó menos tierra. Y la Iglesia apoyó la gesta libertadora porque su poder no dependía de Madrid: le bastaba con que el nuevo Estado siguiera siendo confesional, cosa que ocurrió hasta 1991. Apenas llevamos treinta y cinco años de Estado laico, y hoy hay un ministerio de Educación empeñado en desandarlos.

    Sobre el presente, el programa acertó con una anticipación que la realidad confirmó en cuestión de días. Mientras los BRICS reorganizan la mitad de la economía mundial y buscan un orden donde ningún país tenga un solo interlocutor obligatorio, Colombia firmó en el Batallón Paraíso dos memorandos que entregan la cooperación sobre tierras raras y energía nuclear a una sola potencia, en el mismo mes en que anuncia su salida de la Corte Penal Internacional a pedido de esa misma potencia. No hace falta ser de izquierda para ver el patrón: hasta la prensa internacional lo tituló como el aterrizaje de la doctrina Donroe, y un historiador citado por ella advirtió que Bogotá quedaría como satélite. Y todo esto contradice, de paso, un mandato expreso de la Constitución del 91: la de un país de fronteras abiertas que da prelación a la integración latinoamericana y caribeña.

    Pero lo mejor de esta emisión es lo que se niega a hacer, y por eso vale la pena cerrar ahí. El programa no propone cambiar a Washington por Pekín ni por Moscú. Dice, con razón, que ya cambiamos de dueño tres veces y que el problema nunca fue el dueño sino el hecho de tener uno. Soberanía no significa aislarse ni alinearse con el bando contrario: significa poder sentarse con todos, decidir por cuenta propia y sostener la decisión. Y esa capacidad no la construye un gobierno en cuatro años ni la destruye un presidente en uno: la construye una ciudadanía que entiende de dónde viene y que deja de creer que su único horizonte posible es el que le señalen desde afuera. Aquí no se hace porra de ningún lado, y por eso la autocrítica del programa también toca a la izquierda regional, que desperdició su propia oportunidad histórica. La pregunta con la que cerramos no es para un gobierno: es para un país. ¿Cuándo vamos a aprender a dar nuestros pasos solos?

    Adendas del programa

    Apuntes del análisis

    Silvia Federici
    La referencia teórica de Mónica: la autora de Calibán y la bruja sostiene que la caza de brujas y el sometimiento de las mujeres fueron condición de posibilidad del capitalismo, porque destruyeron formas de saber y de autonomía material que le estorbaban al orden nuevo.
    Los resguardos coloniales
    El dato más contraintuitivo de la emisión: derechos territoriales que la corona española reconoció a comunidades indígenas y que la república suspendió. Todavía hoy hay procesos abiertos reclamándolos.
    La lección asiática
    El contraste que plantea el panel: China sostiene alianzas estratégicas con socios de sistemas políticos muy distintos sin exigirles que cambien su modelo de gobierno. En América Latina, en cambio, las alianzas se rompieron por condicionamientos internos —y la región se partió—.
    Lo que compartimos
    El cierre propone un ejercicio: mirar lo que tenemos en común con África y con el mundo árabe —gastronomía, lengua, historia— en lugar de mirar únicamente hacia el norte. El castellano mismo está lleno de árabe.
    La audiocolumna hermana
    El programa recomendó la audiocolumna «La Prueba de Estrés», publicada por Ivandetta en cuadrantealfa.com, que analiza los ensayos de límites institucionales del primer mes de gobierno.

     

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