Te Quieren Manipular el Voto
Antes de que usted entre al cubículo el domingo, hay cosas que necesita saber. Cepeda lidera con 44% pero no le alcanza para primera vuelta. La pelea real es por el segundo puesto entre Abelardo y Paloma. Y por encima de todo eso, dos operaciones paralelas — el Proyecto Júpiter y el HondurasGate — están intentando moldear lo que usted siente antes de marcar el tarjetón.
En menos de 48 horas Colombia vota. El programa 224 del Cuadrante Alfa abre con la advertencia que la prensa tradicional no quiso hacer con la contundencia debida: hay dos operaciones de manipulación electoral funcionando a toda máquina contra el voto colombiano. El Proyecto Júpiter, atribuido a Jaime Bermúdez — exministro y exasesor de comunicaciones de Álvaro Uribe — usa la receta de Cambridge Analytica potenciada con inteligencia artificial. Y el HondurasGate, una célula montada en Estados Unidos financiada por la extrema derecha regional, busca golpear mediáticamente a Petro e impedir la victoria de Cepeda. Dos operaciones, un mismo objetivo: moldear lo que usted siente antes de votar.
Andrés, Mónica e Ivandacho desmenuzan los números, la geografía electoral, las irregularidades denunciadas por Aida Bella en la Registraduría, las desbandadas dentro del uribismo, la financiación de las campañas y, al cierre, los lunares del propio gobierno Petro. Porque acá no se habla con anteojeras.
Cepeda lidera pero no gana en primera. La pelea es por el segundo puesto
Cepeda llega liderando con aproximadamente 44% según el promedio de encuestas. Pero le falta para ganar en primera vuelta. 00:14 «Salvo que algo extraordinario suceda, habrá segunda vuelta el 21 de junio». Lo que se está jugando este domingo es el segundo puesto: Abelardo La Espriella subiendo, Paloma Valencia cayendo. Dos candidatos peleándose por el mismo voto: el de la derecha y el del antipetrismo.
Abelardo La Espriella: ~32% (mayor crecimiento de la campaña, +10 pts)
Paloma Valencia: ~14% (cayó 6 puntos desde abril)
Fajardo y Claudia López: <3% — a punto de perder reposición de votos
Probabilidad de segunda vuelta: alta. El 21 de junio será la definitiva.
La paradoja Cepeda: lidera, pero no convence
Mónica, que está en campaña con Cepeda y volanteando, hace una crítica que no se permite a sí misma muchas veces. 07:01 «Yo apoyo las ideas del pacto histórico, estoy más por las ideas que por el candidato. Pero Cepeda es muy pasivo». Cuenta el episodio de Manizales donde los estudiantes arengaban «se vive, se siente, Cepeda presidente» y él se quedó quieto, apenas escuchando, sin levantar el brazo, sin repetir la arenga. «De un candidato presidencial uno espera por lo menos eso». Le faltaron debates, le faltaron en vivos con la gente, le faltaron preguntas. Lo que no hace Cepeda candidato lo viene a hacer Petro presidente — y eso, técnicamente, no le corresponde a un presidente en ejercicio.
— Mónica · Min 07:30
El antecedente histórico que recuerda Andrés es revelador. 09:20 El único caso reciente comparable de campaña sin debates fue la reelección de Uribe en 2006. En 2002 Uribe sí participó en al menos un debate. Esta campaña 2026, sin debates entre los punteros, sigue el manual uribista, no el democrático. La diferencia es que Cepeda lo hace por desinterés táctico; Uribe lo hacía porque no quería responder.
Uribe desatado, Paloma cayendo, Abelardo recogiendo
El programa documenta con nombre propio el momento más caótico del uribismo en años. Uribe está bravo, está delirando en Twitter, acusa a Cepeda de terrorista, de haber mandado matar a Miguel Uribe, de querer matarlo a él mismo, a Paloma, a Cabal. 16:50 «Está de manicomio», resume Andrés. Mónica complementa: el día del mural cerca de su casa «ya lo vi como delirando, como ya desesperado». Y la polarización que él mismo generó terminó beneficiando al pacto histórico, no a su propia candidata.
La desbandada hacia Abelardo
Lo más serio para el Centro Democrático no es el delirio del jefe. Es la fuga. 18:30 Briseño, presentado como uno de los congresistas más votados del 8 de marzo, dice que el peor error de Paloma fue llevar a Oviedo. Fernando Londoño, número dos del Centro Democrático, ideólogo del uribismo, está hoy con Abelardo, le saca editoriales en «La Hora de la Verdad», llama a Oviedo «ser despreciable» y dice que «hay que votar por el tigre». La planilla gruesa del Centro Democrático está migrando.
Y hay un dato que cambia el relato oficial: el papá de Miguel Uribe Turbay (Miguelito) declaró en Blu Radio que tanto Paloma Valencia como María Fernanda Cabal y el propio Álvaro Uribe hostigaron a Miguel para sacarlo del camino y promover a una candidata más apegada a ellos. Eso ya venía de tiempo atrás. El uribismo no solo se está desbandando: está confesando.
Quién pone los billetes en cada campaña
Transparencia por Colombia publicó las cifras y el cuadro es elocuente. Mónica lo trae al programa. 22:10 El que más ha ingresado y gastado es Abelardo de la Espriella, seguido de Paloma Valencia y, en tercer lugar muy distante, Iván Cepeda. La campaña Cepeda es la más austera en mucho tiempo — al punto que hicieron un sancocho con militantes aportando $20.000 cada uno para comprar camisetas y gorras. María Jimena Duzán le hizo entrevista al candidato y él mismo lo dijo: «Mi campaña va a ser austera y si por mí fuera con fotocopias».
| Candidato | Ingresos (aprox.) | Característica |
|---|---|---|
| Abelardo La Espriella | ~$32.000 millones | Tenis de $5 millones, ¿lavado de dinero? |
| Paloma Valencia | ~$30.000 millones | Tampoco tan detrás, pero peor ejecución |
| Iván Cepeda | ~$15.000 millones (8 mil reportados) | Sancocho y fotocopias; estrategia rural |
| Liscano | ~$0 | Punto de equilibrio quirúrgico |
La estrategia rural del Pacto Histórico
Mónica desliza una pista táctica importante. 23:50 Lo que sobra del dinero ingresado (entre 15 mil y 8 mil declarados hay diferencia) se está usando para sacar a la gente de la casita en zona rural, montarla en lancha, chalupa, canoa, mula, bus o jeep, y llevarla al puesto de votación. No es comprar votos: es darle al ciudadano de zona apartada el transporte que el Estado no le garantiza. Y en regiones donde la Registraduría aleja deliberadamente los puestos de votación, eso marca diferencia.
— Mónica, sobre la estrategia rural · Min 26:00
Andrés recuerda que hace cuatro años la campaña Petro hizo lo mismo y le funcionó: un millón de votos de zonas apartadas, las zonas que más han sufrido la guerra y la desigualdad. La derecha se rasgó las vestiduras entonces aunque ellos mismos lo hicieron en la reelección del innombrable. La doble moral electoral colombiana en su máxima expresión.
Cambridge Analytica versión criolla, con inteligencia artificial
La revista Raya publicó la investigación del periodista Juan Sebastián Lozano. El Proyecto Júpiter sería una estrategia atribuida a Jaime Bermúdez, exministro y exasesor de comunicaciones de Álvaro Uribe, diseñado para influir en las elecciones del 31 de mayo mediante miedo, indignación y microsegmentación. La misma receta de Cambridge Analytica, pero potenciada con inteligencia artificial. 30:20
¿Cómo opera? Toman datos de las personas, hacen interpolación, dirigen propaganda segmentada y, lo más grave, según el reportaje, van a empresas a dar charlas de dos horas donde no le dicen al trabajador por quién votar — le dicen por quién no votar. Eso, dice Mónica, raya en lo ilegal: es constreñimiento del electorado en el lugar de trabajo. Está muy vinculado al medio «La Silla Vacía», que tampoco declara abiertamente sus intereses económicos como ordena la Constitución para los medios con función social informativa.
Microsegmentación: cada perfil ve mensajes hechos a la medida de sus miedos, prejuicios e indignaciones.
IA generativa: piezas producidas a escala industrial que serían imposibles de hacer manualmente.
Charlas corporativas: a empresas y empleados, «para que no voten por X».
Referencias históricas: así ganó Trump 2016 y así ganó el Brexit.
Ivandacho, ingeniero de software, complementa con la sospecha de JJ Rendón. 20:50 No lo ha escuchado mencionar en prensa esta vez, pero «no me extrañaría que estuviera ya activo haciendo de las suyas». Abelardo, dice, ha comprado cuanta fanpage existe en redes — páginas raras con tráficos enormes y muchos seguidores. Bots, bots, bots. El Pacto Histórico, en cambio, dejó las redes al voluntariado y no jugó con el algoritmo. «Es un error».
La célula desde Estados Unidos para frenar a Cepeda
La segunda operación es más grave porque tiene origen internacional. Audios filtrados — el HondurasGate — revelarían una célula montada en Estados Unidos, financiada por la extrema derecha de la región, diseñada para golpear mediáticamente a Petro, Lula y Sheinbaum, e impedir la victoria de Cepeda en Colombia. 35:30
Hay dos hilos clave. Primero, la liberación del expresidente Juan Orlando Hernández: condenado por la justicia norteamericana por narcotráfico con bastante material probatorio (es decir, narcopresidente con seguridad), no fue indultado por Trump, pero los audios evidencian que la influencia para que no fuera indultado vino con peso de Israel. Segundo, desde Honduras se estarían orquestando campañas contra los gobiernos progresistas de la región. Milei aportó dinero, dice Andrés citando los audios.
La empresa de Honduras maneja el software electoral colombiano
Y aquí viene el dato más demoledor. 37:20 La misma empresa implicada en el fraude electoral de Honduras es la que hace el conteo de votos y maneja el software electoral en Colombia. La misma. Y a esta prensa que solo entrevista al registrador Hernán Penagos para «lavarle la cara a la registraduría» nunca se le ocurre preguntar por eso.
Penagos, recordemos, fue congresista del Partido de la U cuando era el partido de Uribe, y fue presidente de la Cámara de Representantes por ese partido. No es un dato menor. Hoy se niega a entregar el código del software de la Registraduría a los peritos de Petro alegando que sería dejar vulnerable el sistema electoral. Ivandacho matiza, como buen ingeniero: el código completo no se puede publicar, pero el algoritmo de conteo sí debería ser auditable abiertamente. Países como Noruega, Suecia y Holanda tienen sus algoritmos electorales en repositorios públicos tipo GitHub. En Colombia, ni hablar.
— Mónica, sobre la cultura de fraude electoral · Min 39:35
Y la denuncia más reciente, del 29 de mayo: Aida Bella, después de actuar con funcionarios de la Registraduría, constató dos cosas que el programa pone en pantalla. Primero: suprimieron la estampilla de tiempo que muestra a qué hora ingresa la información del E-14. Segundo: suprimieron el candado hash que garantiza que no se puedan alterar los datos emitidos. Eso es retroceso técnico en pleno año electoral. Eso es preparar el terreno. A esto se suman los reportes desde España, donde el Consulado en Barcelona habría tenido problemas con material electoral — y Barcelona, recordatorio, es tendencia progresista en el voto colombiano en el exterior (no como Miami).
Lo que el ciudadano puede hacer este domingo
Mónica es testigo electoral del Pacto Histórico y ha hecho varias jornadas. El programa cierra con recomendaciones prácticas que vale la pena llevar al cubículo.
Antes y durante el voto
- Lleve esfero (bolígrafo) común y corriente. No lleve marcador: algunos traspasan al doblar el tarjetón y se lo pueden anular.
- Verifique que el tarjetón esté firmado por la parte de atrás. Si no lo está, el voto puede ser invalidado.
- Los votos por candidatos retirados (Oviedo, etc.) cuentan como NO MARCADOS. No los marque.
- Si su candidato no es claro, vaya y vote en blanco. Votar es derecho y obligación. Vote por quien quiera, pero vote.
Para los testigos electorales
- Estar en el puesto a las 7:30 a.m. antes de la apertura, para verificar urnas, sellos, material electoral.
- Confirmar que la urna esté vacía (puede haber votos prediligenciados — eso es irregularidad).
- Si detectan algo, no pelear: diligenciar el formato de irregularidades y pasarlo a los abogados de escrutinio.
- Tip de Mónica: votar entre 2 y 4 p.m. para observar cuántas cédulas ya están marcadas en la planilla y qué tan llena va la urna.
- Patrón histórico: la derecha vota tempranito y va a misa. Si va a votar temprano, encontrará ese sesgo en la fila.
Lo que de verdad se está jugando este domingo
El 31 de mayo no es solo una elección entre candidatos. Es una elección entre dos modelos de cómo se moldea la democracia colombiana. Por un lado, el modelo tradicional: la derecha vota temprano, va a misa, lee Semana, escucha La FM, recibe en su empresa la charla «técnica» de los enviados del Proyecto Júpiter que le dicen por quién no votar. Por otro lado, el modelo emergente: la lancha en el río, la chalupa, la mula, el jeep que saca a la gente de la zona apartada para que ejerza el derecho que el Estado le niega. Esa es la pelea de fondo. Y la prensa corporativa, que cada semana cuenta los pasos de Petro presidente en campaña pero no menciona los 50 artículos de Semana favoreciendo a Abelardo, sabe muy bien de qué lado quiere que pierda.
Acá no vamos a fingir simetría donde no la hay. Pero tampoco a tragar entero. Petro se equivocó al hacer campaña abierta por Cepeda en Cartagena, Barranquilla y otras plazas: eso no le corresponde al presidente en ejercicio, los funcionarios públicos no pueden participar en campañas. Cepeda se equivocó al renunciar a los debates y al lenguaje emocional que esta campaña necesitaba. Juliana Guerrero en la representación universitaria es de los grandes lunares de este gobierno y no se puede defender. La papaya que está dando el presidente en lo personal — Juliana, la de Panamá, la dignidad del cargo — es una fisura de seguridad real, y la historia de Hugo Chávez con Eva Gollinger debería bastar como recordatorio de que a los líderes incómodos se les busca el quiebre por donde se puede.
Pero ninguna de esas críticas legítimas borra el cuadro mayor. El cuadro mayor es que dos operaciones internacionales — Júpiter desde adentro con plata local y nombres conocidos, HondurasGate desde Estados Unidos con respaldo de Israel y aportes de Milei — están funcionando ahora mismo para impedir un gobierno de continuidad. Y que la Registraduría, en pleno año electoral, le quita la estampilla de tiempo y el candado hash a los E-14. Eso no es paranoia: eso son denuncias técnicas verificables que están en las redes mientras los grandes medios miran para otro lado y entrevistan a Penagos para «darle confianza al sistema». La confianza no se da con relaciones públicas: se da con auditoría abierta del algoritmo de conteo, que es lo único que se ha pedido. Y se les niega.
Por eso este domingo el voto importa más por lo que defiende que por lo que elige. Defiende la posibilidad de seguir teniendo elecciones donde el aparato no decida primero y la gente refrende después. Defiende que un movimiento que llega del territorio rural pueda llenar las urnas sin necesitar la complicidad de Semana, Caracol y la silla vacía. Defiende, sobre todo, la idea simple de que el ciudadano todavía puede meterle un palo en la rueda a las maquinarias que quieren manipularlo. Y por eso, también, el Cuadrante Alfa estará el domingo desde las 4:30 p.m. mirando los boletines en directo. Porque la pelea por la verdad no se termina cuando cierran las urnas: ahí, en realidad, empieza.
Apuntes menores del cierre

