Espacio libre de opinión
Lo que los grandes medios prefieren no preguntar
Elecciones Colombia 2026 · Análisis post-electoral
El Nuevo Mapa Político de Colombia: Quién Ganó, Quién Se Quemó y Qué Telegrafían las Fórmulas Vicepresidenciales
El 8 de marzo no solo eligió un nuevo Congreso. Quemó figuras, confirmó la polarización, hundió al centro y puso sobre la mesa tres fórmulas vicepresidenciales que ya dicen exactamente qué electores persigue cada candidato. El Cuadrante Alfa analiza el nuevo escenario sin anestesia.
▶ Transmisión completa — El Cuadrante Alfa, viernes 13 de marzo de 2026
Hay un cuadro político que vale más que mil columnas de opinión. Es el del nuevo Congreso que sesionará a partir del 20 de julio. El Pacto Histórico lleva 27 curules en el Senado y contando. El Centro Democrático, 17. Los dos crecieron. Y entre esos dos han dejado al resto del sistema político con una pregunta existencial: ¿qué hacer ahora? Porque el 8 de marzo no solo eligió una legislatura. Quemó figuras, confirmó que el centro ya no existe como opción electoral viable y dejó en claro que Colombia está polarizada —no como problema, sino como realidad que hay que entender.
El Congreso que viene: petrismo vs. uribismo, el centro sepultado
04:30 Andrés Balaguera abre el análisis con una lectura directa de los resultados: Pacto Histórico, principal fuerza política del país. Centro Democrático, segunda. Y el mensaje que dejan las elecciones al resto del sistema es implacable: conservadores, liberales, Verdes y Cambio Radical perdieron curules. El verde perdió. Cambio Radical perdió, y con el escrutinio en marcha, incluso puede estar cerca de perder el umbral en Senado.
07:22 Doña Mónica sintetiza la clave ideológica: el centro tiende a desaparecer. La polarización no es accidente —es diagnóstico. Ser tibio, hacer política homeopática, dejó de ser un estatus de calidad y se convirtió en lo que siempre ha debido ser: una condena electoral. El escenario que describe le recuerda al Petro de 2018, cuando lo hicieron firmar unas tablas en la Plaza de Bolívar pretendiendo moderarlo. Hoy el uribismo está en la misma situación: incómodo, intentando girar hacia un centro que ya no existe.
Andrés Balaguera advierte: esto puede demorar varios días más. Estén pendientes.
Los quemados: figuras que el 8M apagó
00:44 El 8 de marzo quemó figuras importantes. Andrés Balaguera los lista sin rodeos en la apertura del programa: Angélica Lozano, fuera. Caterin Miranda, fuera. Miguel Polo Polo, fuera. Inti Asprilla, fuera. Lina Garrido, fuera.
Y el caso más simbólico: Álvaro Uribe Vélez, el hombre que le dio su nombre al segundo partido más grande del país, no alcanzó siquiera la curul número 25 que tanto esperaba. El hombre que hizo el Centro Democrático, afuera.
- Pacto Histórico (+2 curules en escrutinio)
- Centro Democrático (17 senadores)
- Paloma Valencia (ganó la consulta)
- Jennifer Pedraza (quedó, con escrutinio)
- Mira (arrastró votantes disciplinados)
- Álvaro Uribe Vélez (no llegó a curul 25)
- Angélica Lozano
- Caterin Miranda
- Miguel Polo Polo
- Inti Asprilla
- Lina Garrido
- Liberales, Conservadores, Verdes, C. Radical (perdieron curules)
- Ingrid Betancourt / lista antipetro
16:40 El programa también denuncia lo que hizo la prensa el día de las elecciones: Andrés mostró en pantalla un titular de El Colombiano con el texto «no publicar aún» —tenían listo el titular de victoria de Paloma Valencia antes de que se conocieran los resultados. Lo estaban esperando. La cobertura mediática no fue neutral: fue coordinada.
Irregularidades en los E-14: lo que la prensa no contó
19:00 El Cuadrante Alfa recopiló casos documentados de irregularidades en los formularios E-14 que circularon en redes sociales. La conclusión del análisis es contundente: la mayoría de los tachones y alteraciones favorecieron a Paloma Valencia, al Pacto Histórico o a partidos como Salvación Nacional. Los medios principales no lo publicaron.
El caso más grave encontrado: una mesa donde el preconteo reportó 237 votos para un candidato. En teoría recibió siete. El escrutinio está en curso precisamente para corregir —o confirmar— estas cifras.
18:20 Doña Mónica también reporta desde su rol de testigo electoral: en su puesto de votación borraron votos en una mesa, y los abogados del Pacto Histórico están peleando ese caso. Señala que donde no hay testigos, se hizo lo que se quiso. Y que el Centro Democrático pagaba a sus testigos electorales —algo que los propios testigos admitieron directamente.
Las tres fórmulas a la vicepresidencia: tres diagnósticos, un mismo país
02:22 Los tres candidatos que puntean en las encuestas ya jugaron sus cartas con las fórmulas a la vicepresidencia. El programa lee cada elección como una declaración estratégica explícita.
La estrategia de Uribe: la misma que llevó a Peñalosa, a Claudia López y a Galán a la alcaldía
09:52 Doña Mónica desvela la mecánica detrás de la fórmula Paloma-Oviedo con una lucidez que vale la pena registrar. La estrategia de Uribe no es nueva: funciona con tres candidatos. Uno de extrema derecha que absorbe los votos más ásperos —hoy lo encarna Abelardo— y un segundo candidato con apariencia de centro que se beneficia de ese paraguas. Es exactamente la misma fórmula que llevó a Peñalosa a la alcaldía (con Pachito Santos como señuelo duro), que llevó a Claudia López (con Miguel Uribe absorbiendo los votos feos), y que llevó a Galán.
— Mónica Osuna, El Cuadrante Alfa 09:50
36:00 El caso Oviedo tiene una capa adicional documentada en el programa. Según datos del Instituto de Pensamiento Progresista analizados en pantalla, entre más bajo el estrato socioeconómico en Bogotá, más alta la votación por Oviedo en la consulta. Entre más alto el estrato, más votos para Paloma. Eso contradice la narrativa de que Oviedo representa un «centro progresista»: su base en Bogotá es de estratos bajos que no conocen aún a profundidad lo que fue el uribismo y que votaron creyendo en el discurso amable del exdirector del DANE.
El programa también registra que Oviedo llamó «dudas» a los falsos positivos —la ejecución extrajudicial de más de 6.400 civiles por parte del Ejército colombiano. Para Mónica Osuna, eso no es ambigüedad: es negacionismo fascista.
Advertencia a Cepeda: la campaña está pecando de mamertería
26:40 El programa hace una advertencia directa, sin diplomacia. El Centro Democrático manejó la agenda mediática toda la semana: solo se habló de Paloma, Oviedo, la fórmula, si se moderó, si no se moderó. Abelardo anunció su propia fórmula el martes y pasó desapercibido. En cambio, quien no apareció en ningún titular fue Iván Cepeda.
— Andrés Balaguera 14:45
36:40 El diagnóstico es concreto: la campaña de Cepeda no está yendo a los nichos donde la izquierda no es fuerte —precisamente el abstencionismo, el votante joven, los estratos bajos de Bogotá que le votaron a Oviedo. Hay que salir de la tarima, ir al barrio, hablar con gente que no está convencida. Un buen ejemplo de lo que se necesita: una propuesta clara, concisa y corta. No más historia de bananeras.
37:55 El programa señala que Petro corrigió exactamente este problema en la campaña de 2022, con la carta de navegación que le dieron Roy Barreras y Benedetti. No se gana solo por los votos: se gana por la estrategia. Y hoy Cepeda no tiene una visible.
Línea editorial
El 8 de marzo confirmó lo que ya se sabía: Colombia no es un país de centros. Es un país que se está decidiendo entre dos proyectos antagónicos. El Pacto Histórico lo entendió en 2022 y ganó. El Centro Democrático lo entendió también y creció. Los que no lo entendieron —liberales, conservadores, verdes, el espectro homeopático— perdieron curules.
Las tres fórmulas vicepresidenciales lo confirman desde el lado presidencial. Cepeda le habla a su base con Aida Quilcue. Abelardo le habla a la derecha dura con Restrepo. Paloma le habla al centro que le quedó disponible con Oviedo. Tres diagnósticos. Un solo país que tiene que elegir.
El escrutinio no ha terminado. Las cifras van a seguir moviéndose. El Pacto Histórico ya recuperó curules que le habían quitado sin testigos. Por eso importaba votar. Por eso importa seguir haciendo veeduría. El sistema se puede manipular —y se manipula— cuando nadie está mirando.

