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Geopolítica · Análisis comparado · Programa especial
El Espejo Peruano: Todo lo que Pasa en Perú Está Pasando en Colombia
Álvaro Uribe viaja a Lima a reunirse con Keiko Fujimori. César Gaviria tiene el monopolio del gas en Piura. Sarmiento Angulo opera los peajes urbanos de Lima. Las encuestadoras invisibilizan candidatos populares hasta el día anterior de las elecciones. El ejército asesina jóvenes inocentes y los llama terroristas. Las mismas estrategias del miedo, los mismos intereses económicos, las mismas redes mediáticas. El programa especial de El Cuadrante Alfa con Edgar Flores, analista político desde Lima, y Mónica.
▶ Transmisión completa — El Cuadrante Alfa, miércoles 29 de abril de 2026 · Programa especial desde Lima y Bogotá
Lo que está pasando en Perú puede repercutir mucho en Colombia. Y lo que está sucediendo en Colombia también se ve reflejado en el Perú. Al fin y al cabo son países latinoamericanos, suramericanos, con la misma historia colonial, los mismos poderes económicos transfronterizos, los mismos aparatos mediáticos al servicio de la derecha, y las mismas estrategias de miedo antes de cada elección. El programa de hoy es un ejercicio de comparación político sin eufemismos, con un analista que vive en Lima y puede nombrar con precisión lo que allá ocurre, y con un panel colombiano que reconoce —en tiempo real— que cada cosa que describe Edgar Flores sobre Perú es un calco exacto de lo que pasa aquí.
El 12 de abril en Perú: lo que pasó y lo que estuvo a punto de pasar
01:00 Las elecciones de primera vuelta en Perú se realizaron el doce de abril. Al momento del programa, aún se estaban terminando de definir los resultados del segundo lugar. El escenario que el programa analiza: Keiko Fujimori llegó primera con sus votos duros —las redes de comedores populares heredadas del fujimorismo de los noventa, las iglesias evangélicas, el narcotráfico que tiene interés en asegurar Perú— y Roberto Sánchez logró el segundo lugar, lo que significa que la segunda vuelta enfrentará al fujimorismo con una candidatura de cambio.
Fue el sur peruano —Puno, Cusco, Ayacucho, la cultura andina que el norte limeño desprecia— el que le dio a Roberto Sánchez el segundo lugar. Edgar Flores agradece públicamente a esas regiones por haberle devuelto al país la posibilidad de una segunda vuelta con esperanza.
Uribe, Gaviria y Sarmiento Angulo: la red colombiana en el Perú
06:20 El programa revela tres conexiones colombianas en la política peruana que ningún medio principal de ninguno de los dos países ha puesto juntas en un mismo artículo. Primero: Álvaro Uribe viajó a Lima en abril del año pasado, se reunió con Dina Boluarte y se fotografió con Keiko y su partido Fuerza Popular, en lo que el programa describe como asesoría política directa para la campaña presidencial que hoy lleva a Keiko a segunda vuelta. Cuando Castillo fue vacanciado, María Fernanda Cabal —del Centro Democrático de Uribe— fue recibida en Lima. La mano de Uribe está extendida hasta el Perú.
14:55 Segundo: César Gaviria —expresidente colombiano, hoy presidente del Partido Liberal que acaba de anunciar su apoyo a Paloma Valencia— es el dueño del monopolio del gas en Piura, en el norte de Perú, precisamente la región donde el voto por Keiko es más sólido. Edgar Flores escucha el dato en directo y lo califica de «locura». Nadie en Perú lo sabe. Nadie en Colombia lo conectaba con la política peruana.
Esto no es casualidad ideológica. Es capital político y económico colombiano instalado en el Perú con intereses concretos en el resultado electoral. Si gana Keiko, esos negocios están protegidos. Si gana un candidato de cambio, la ecuación cambia.
Las encuestadoras como propaganda y los medios que invisibilizan
03:00 Edgar Flores describe el aparato mediático peruano con una precisión que hace que Andrés y Mónica interrumpan repetidamente para decir que es exactamente lo mismo que pasa en Colombia. Las tres principales encuestadoras peruanas —Ipsos, Datum y Transparencia— no miden. Hacen propaganda. En el año 2000, durante las elecciones con fraude de Fujimori padre, las tres dieron simultáneamente a las cuatro de la tarde la boca de urna a favor del candidato opositor Toledo. Una hora después, las tres se voltearon. Las mismas tres encuestadoras siguen trabajando veinticinco años después, con completa impunidad.
41:30 Con Pedro Castillo en 2021, las encuestadoras le daban cero punto cinco por ciento un día antes de las elecciones. Terminó con más del quince por ciento. Con Roberto Sánchez en este ciclo: cuatro punto cinco por ciento dos días antes, doce por ciento el día de la elección. Estadísticamente imposible. La metodología que tienen es clara: invisibilizan durante toda la campaña a quien no les conviene, y al final hacen la corrección mínima para no perder del todo su credibilidad técnica.
— Andrés Balaguera 14:10
Los falsos positivos peruanos: cinco futbolistas asesinados y llamados terroristas
23:05 Días antes de la segunda vuelta, el ejército peruano asesinó a cinco jóvenes en la región del Vraem —zona cocalera del interior donde también hay presencia militar— y los presentó como narcotraficantes o narcoterroristas. Edgar Flores lo llama por su nombre: falsos positivos. El mismo patrón exacto que ocurrió cuatro años antes, cuando mataron a quince personas en la misma zona, diciendo que eran terroristas, dos semanas antes de la segunda vuelta que enfrentó a Castillo y Keiko.
Andrés Balaguera lo conecta con Colombia en tiempo real: el día que salió esa noticia en Perú, en Colombia también había sucedido un atentado que los medios estaban usando de la misma forma. Los mismos mecanismos, los mismos objetivos, los mismos tiempos. Y en Colombia hay antecedentes de falsos positivos que la Justicia Especial para la Paz ha establecido en más de 6.402 casos —número que sigue creciendo.
El escrutinio: Perú lo hace en público, Colombia a puerta cerrada
35:40 Uno de los contrastes más instructivos del programa es la comparación entre los sistemas de escrutinio electoral. En Perú, el conteo se hace con diez miembros de mesa ciudadanos, se genera un acta que se copia en seis ejemplares plastificados que van a seis destinos distintos simultáneamente, y el proceso es transmitido por televisión, radio e internet. El fraude masivo es prácticamente imposible en esa fase —aunque la derecha ha intentado colarse con la empresa distribuidora del material electoral.
01:06:10 En Colombia el sistema funciona diferente. Los jurados cuentan los votos, diligencian un formulario, y un «clavero» lee los datos por teléfono a la Registraduría en Bogotá. El escrutinio final se hace en centros cerrados —Corferias en Bogotá— donde no se sabe qué pasa adentro. Andrés muestra en pantalla un formulario E-14 de las elecciones de 2018 donde Petro tenía dieciocho votos e Iván Duque, aparentemente, uno o ninguno. Alguien de la Registraduría le inventó artísticamente ciento cuarenta y un votos a Duque. Y una imagen del 8 de marzo pasado —las primarias del Centro Democrático que escogió a Paloma Valencia— muestra el mismo tipo de manipulación sobre el formulario.
La buena noticia que el panel identifica: desde que Petro está en la arena pública, la cultura de testigos electorales ha mejorado en Colombia. En las elecciones al Congreso de hace cuatro años, los testigos electorales del Pacto Histórico lograron salvar cuatro curules que el escrutinio cerrado había borrado. La foto del formulario E-14 tomada antes del traslado es la herramienta clave.
El espejo completo: Perú y Colombia, columna por columna
| Mecanismo | 🇵🇪 Perú | 🇨🇴 Colombia |
|---|---|---|
| Aparato mediático | Ipsos, Datum, Transparencia — nunca renovados desde el fraude de Fujimori 2000. Invisibilizan candidatos populares. | Caracol, Semana, Blu Radio, El Tiempo — cuidan a los candidatos del establecimiento con «ceíta» y «doctor». Atacan a los de izquierda. |
| Iglesias evangélicas | Brazo político de Keiko y López Aliaga. Operan en Lima y las regiones. | Brazo político de Uribe y la derecha. Han sido decisivas en varias elecciones nacionales. |
| Asistencialismo electoral | Red de comedores populares heredada del fujimorismo de los 90. Nadie la ha desmontado. | Maquinaria clientelista de los partidos regionales aliados a la derecha. Parapolítica. |
| Falsos positivos | Jóvenes asesinados en el Vraem antes de cada segunda vuelta, presentados como terroristas. | 6.402 casos documentados por la JEP, más conteos en curso. Los candidatos de derecha los invocan cuando necesitan el voto del miedo. |
| Escrutinio | Público. Transmitido. Difícil de alterar masivamente. El problema está en la distribución del material electoral. | A puerta cerrada. La Registraduría como caja negra. Formularios E-14 que pueden ser alterados en el traslado. |
| Capital colombiano en Perú | Gaviria (gas en Piura), Sarmiento Angulo (peajes de Lima), Uribe (asesor político de Keiko). | Los mismos actores, operando en ambos países con intereses cruzados en los resultados electorales. |
| Narcotráfico electoral | Keiko financiada por dineros narcos, según investigaciones judiciales pendientes. | Parapolítica documentada. La narcocracia como financiadora de candidaturas de derecha en regiones. |
Línea editorial
La utilidad del espejo peruano no es anecdótica. Es metodológica. Cuando Edgar Flores describe las encuestadoras que invisibilizan candidatos populares hasta el día anterior de las elecciones para luego hacer la corrección mínima, Andrés y Mónica no tienen que explicar el equivalente colombiano: la audiencia lo entiende sola. Cuando describe los falsos positivos que el ejército ejecuta dos semanas antes de la segunda vuelta para meter miedo antes de votar, nadie necesita traducción.
Lo que el espejo peruano hace visible es algo que dentro de cada país se tiende a ver como una disfunción local, un accidente histórico, un problema específico de nuestra «cultura política». El espejo demuestra que no. Es una arquitectura regional de dominación que usa los mismos componentes en distintos países: los mismos medios, las mismas encuestadoras, las mismas iglesias evangélicas, los mismos capitales transfronterizos, la misma estrategia del miedo.
Y la resistencia también tiene su espejo: el sur peruano que votó por Roberto Sánchez cuando Lima ya había entregado el partido, como los departamentos colombianos que votaron por Petro cuando Bogotá y la Costa todavía dudaban. Lo popular, en su heterogeneidad sociocultural, es lo que salva la posibilidad del cambio en ambos países.
