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    El Petrismo se Desmorona

     

     

    El Cuadrante Alfa · Ep. 225 · Miércoles 3 de Junio · ANÁLISIS POST-PRIMERA VUELTA

    El Cuadrante Alfa
    Análisis político sin filtros · Colombia
    Episodio 225 · Transmisión especial
    Con Ivandacho

    ▲ Primer lugar · Pasa a segunda vuelta

    Abelardo de la Espriella
    43,7%
    +10 millones de votos
    ▼ Segundo lugar · Pasa a segunda vuelta

    Iván Cepeda
    40,9%
    ~670.000 votos de diferencia

    ▸ Análisis electoral · Las consecuencias de la primera vuelta

    El Petrismo se Desmorona

    Lo dijimos en este programa semanas atrás. Y sucedió. Iván Cepeda perdió la primera vuelta. Abelardo de la Espriella quedó primero con 43,7% y más de diez millones de votos. El candidato del partido de gobierno, favorito en todas las encuestas durante meses, sufrió una doble derrota: no ganó en primera vuelta y, encima, quedó segundo. ¿Por qué? Porque hizo una campaña confiada, sosa, «austera con fotocopias», mientras la batalla real se daba en TikTok y en la calle.

    Por El Cuadrante Alfa
    Miércoles 3 de junio de 2026
    Con Ivandacho
    Transmisión especial

    Lo veníamos alertando desde hacía meses y nada hicieron. El Cuadrante Alfa lo dijo programa tras programa: la campaña del Pacto Histórico estaba dormida y se iba a estrellar. El domingo pasado, en la primera vuelta presidencial, la profecía se cumplió de la peor manera posible para el petrismo. Abelardo de la Espriella —»el tigre»— quedó de primeras con el 43,7% y más de diez millones de votos. Iván Cepeda, el favorito que su propia campaña veía ganando con sobradez, quedó segundo con el 40,9%. Casi 670.000 votos de diferencia.

    Es una doble derrota, y conviene que el lector sea consciente de la magnitud: Cepeda no ganó la presidencia en primera vuelta como vaticinaban los suyos, y encima perdió la primera vuelta porque quedó de segundo. El partido de gobierno, el que lideró todas las encuestas durante meses, perdió. Este es el análisis de por qué pasó, qué viene y a quién hay que pedirle cuentas.

    I · LOS NÚMEROS

    La doble derrota: lo que dicen las urnas

    Antes de los porqués, los datos fríos. 00:22 El resultado no admite matices: el candidato del establecimiento mediático y empresarial, el outsider de derecha que monta su imagen como producto, le ganó la primera vuelta al candidato del gobierno en ejercicio. Y lo hizo con el voto que el petrismo dio por descontado.

    Resultados primera vuelta · 31 de mayo de 2026
    Candidato Porcentaje Lectura
    Abelardo de la Espriella 43,7% +10 millones de votos. El Pacto no se lo esperaba.
    Iván Cepeda 40,9% Favorito durante meses, quedó segundo. Doble derrota.
    Diferencia ~2,8 pts ~670.000 votos. Margen revertible en 2ª, pero cuesta arriba.
    ⚠ El dato que más debería preocupar al petrismoCepeda obtuvo menos votos en Bogotá de los que sacó Petro hace cuatro años. El sur popular siguió votando Pacto, pero el mapa de la periferia se mantuvo igual al del plebiscito, al de 2018 y al de 2022 (con la novedad de Vichada). Lo grave no es el mapa que se mantuvo: es el caudal que se perdió en la capital.

    II · LA CAMPAÑA «CON FOTOCOPIAS»

    El candidato que no quería ser candidato

    El corazón del análisis está aquí. La del Pacto Histórico fue una campaña confiada, relajada, sosa y aburrida, que asumió que la popularidad de Gustavo Petro se le iba a transmitir automáticamente a Iván Cepeda, como por arte de magia. 01:24 Mientras tanto, la batalla de verdad se daba en TikTok, en las redes sociales, en la calle, con lenguaje sencillo que la gente de a pie entiende.

    El propio Cepeda lo confesó en entrevista: «Mi campaña va a ser austera y si por mí fuera con fotocopias». 20:00 Y eso, a la larga, fue exactamente lo que hicieron. Peor aún: en distintas entrevistas dejó ver que ni siquiera quería ser candidato. Para el Cuadrante Alfa eso es la mala espina de fondo —una persona que dice querer ser presidente pero no tiene vocación de poder, rodeada de gente que no ha ganado nada y que no tiene hechos relevantes que mostrar.

    «¿Qué hizo la campaña del Pacto Histórico? Nada. ¡Nada! Fue una campaña completamente austera, dicho por el mismo Iván Cepeda, con fotocopias. Y es que él tampoco quería ser candidato.»
    — Andrés Balaguera · Min 17:00

    Abelardo: toda una empresa montada

    El contraste es brutal. Abelardo de la Espriella tenía mucho más fuerza, un mensaje mucho más claro y toda una maquinaria de mercadeo montada para mostrarse como producto, como imagen. 08:00 Y eso lo compraron más de diez millones de personas. Mientras la campaña Cepeda no decía nada sobre seguridad o economía, Abelardo bombardeaba con mensajes directos sobre esos temas. El votante que quería un cambio estructural en seguridad y economía encontraba a Abelardo; con Cepeda encontraba silencio.

    Ivandacho, ingeniero de software, lo resume con su diagnóstico técnico. 24:10 «Es una campaña muy bolchevique, muy setentera, ochentera, algo noventera. No es una campaña moderna. Es una campaña que desprecia el marketing». Y va más allá: Abelardo logró algo que la derecha no tuvo hace cuatro años —el voto joven. En 2022 la juventud estuvo con Petro; ahora gran parte del voto joven se identificó con el discurso del tigre. Incluso en estratos bajos y medios, aunque la mayoría votó Cepeda, una tajada importante se fue para Abelardo.

    Comparación que duele: Cepeda 2026 vs Petro 2022Petro 2022: invirtió plata en marketing, tuvo asesores, tuvo trabajo de campaña. No fue con fotocopias.

    Cepeda 2026: campaña austera por convicción, redes dejadas al voluntariado, sin jugar con el algoritmo, sin estrategia digital frente a un rival que compró cuanta fanpage existe.

    El paralelo incómodo: según el programa, Cepeda repitió el error de Rodolfo Hernández en la segunda vuelta de 2022 —encerrarse y no competir. Solo que Rodolfo, irónicamente, hizo más en redes que lo que ha hecho Cepeda.

    III · LOS RESPONSABLES

    Una campaña secuestrada por sus asesores

    El Cuadrante Alfa pone nombres. Los responsables del desastre, junto a Iván Cepeda, son sus asesores: Gabriel Becerra y María José Pizarro, principalmente —los que toman las decisiones y salen en prensa. 21:20 Una periodista con acceso a la campaña lo describió sin rodeos: Cepeda está «secuestrado por sus asesores, totalmente tirados hacia el mamertismo, que no quieren que se junte con absolutamente nadie para mantener el agua totalmente clara».

    El síntoma más claro: el veto a los medios. Julio Sánchez Cristo en Caracol Radio (La W) lo repitió lunes, martes y miércoles: «No entendemos por qué Iván Cepeda nos tiene vetados». Néstor Morales en Blu Radio igual —gestionaron entrevistas con Cepeda y con Aída Quilcué y no fueron. 24:00 Cepeda solo fue a Noticias Caracol (misma casa, pero no a cabina). Abelardo, en cambio, estuvo juicioso recorriendo todos los medios con su fórmula.

    «Petro no le tenía miedo a Luis Carlos. Cepeda ha estado con el Congreso en mayoría en contra y ha dado muy buenos debates. Él puede estar allá, con la casa y el árbitro en contra. Pero los asesores no dejan.»
    — Análisis del programa · Min 23:40

    El matiz honesto que sí concede el programa: hay un punto real en que un candidato de izquierda no tiene cómo sentarse con Vicky Dávila —opositora declarada— o en una mesa con Felipe Soledad Lleras. Pero entre evitar mesas hostiles y vetarse de todo medio masivo hay un abismo. Cepeda eligió el aislamiento total, y el aislamiento se paga en votos.

    IV · LO QUE VIENE

    Trump felicitó al tigre y Petro está desesperado

    El panorama hacia la segunda vuelta del 21 de junio es sombrío para el Pacto. Mientras el petrismo se quedó con la tusa de la derrota, sin reaccionar y sin nada preparado para la segunda vuelta, quien está realmente preocupado es Gustavo Petro. 02:35 Y tiene razones de peso.

    Por qué Petro está nerviosoLa amenaza directa: De la Espriella lo amenazó con «destriparlo» y extraditarlo a Estados Unidos.

    El espaldarazo internacional: Donald Trump felicitó públicamente al tigre tras la primera vuelta.

    El reloj: Petro anunció que se quiere poner al frente de la campaña, pero quedan tres semanas y ya se perdió media en lo que va.

    El obstáculo legal: renunciar no es opción real —el Senado tendría que aceptarla en pleno y podría dilatarla hasta después de elecciones. Petro ya dijo que no lo hará.

    Sobre la amenaza de «destripar», el Cuadrante Alfa marca una línea editorial clara que vale tanto para un lado como para el otro. 33:00 En una democracia, prometer destripar al adversario es peligroso, venga de donde venga. Y en Colombia no es retórica vacía: a la UP la persiguieron y asesinaron a más de tres mil de sus integrantes —crímenes de Estado por los que el país fue condenado. Y lo hicieron sin necesidad de prometerlo en campaña. Cuando alguien hoy promete eliminar al que piensa distinto, hay que tomárselo en serio, de lado y lado.

    La tragicomedia del momento: mientras Cepeda calla, hasta Aída Quilcué, su fórmula vicepresidencial, ha dado más entrevistas que él en la última semana. Los creadores de «Por la Ventana» llegaron a Petro, no a Cepeda. Y la sospecha es que María José Pizarro tampoco dejaría que Cepeda se siente con ellos. La maquinaria que blindó la campaña sigue operando incluso después de la derrota.

    Línea editorial

    La soberbia se paga en las urnas

    El Cuadrante Alfa lo advirtió durante meses, programa tras programa, y hasta envió correos a la gente del Pacto Histórico. Nos dejaron en visto. No por mala fe: por soberbia. El petrismo confundió liderar las encuestas con tener la elección ganada, confundió la popularidad de Petro con votos transferibles a Cepeda, y confundió la pureza ideológica —»agua totalmente clara», «campaña con fotocopias»— con estrategia electoral. Ninguna de esas tres confusiones es nueva: son el viejo pecado de la izquierda que cree que la razón histórica basta para ganar y que el mercadeo es cosa de vendidos. El domingo, diez millones de colombianos les recordaron que las campañas se ganan en el terreno donde la gente de a pie efectivamente vive: TikTok, la calle, el lenguaje sencillo.

    Y conviene no equivocar al culpable. La responsabilidad mayor es de Iván Cepeda, un candidato que confesó que no quería serlo y que tiene vocación de senador ejemplar pero no de jefe de Estado. Le sigue el círculo que lo secuestró —Gabriel Becerra y María José Pizarro a la cabeza— que blindó la campaña, vetó a los medios masivos y dejó las redes al voluntariado mientras Abelardo montaba una empresa de imagen que el voto joven y buena parte de los estratos populares compraron. Que Aída Quilcué haya dado más entrevistas que el propio candidato en la semana decisiva no es una anécdota: es el diagnóstico entero en una sola frase.

    Ahora bien, acá no se hace porra de ningún lado. Que Abelardo prometa «destripar» a la izquierda debería escandalizarnos a todos, porque en este país eso ya pasó y se llamó exterminio de la UP. Que Petro se meta a hacer campaña desde la Casa de Nariño está mal, viole o no la dignidad del cargo, y que pretenda renunciar a tres semanas del final habría sido tan deshonroso como lo que hizo Quintero en Medellín. La crítica a la campaña sosa del Pacto no es un aplauso a la maquinaria de mercadeo de la derecha: es la constatación de que, entre una izquierda dormida y una derecha que monta su candidato como producto, la democracia colombiana se quedó sin un debate de ideas a la altura.

    Quedan tres semanas hasta el 21 de junio y media ya se perdió. Petro al frente de la campaña, a estas alturas, es más un acto de desesperación que de estrategia. Si el Pacto quiere revertir 670.000 votos tendrá que hacer en veinte días lo que no hizo en seis meses: bajar a la calle, hablar claro, dejar de tenerle miedo a los micrófonos incómodos y, sobre todo, entender que la soberbia no suma votos. La pregunta del Cuadrante Alfa sigue abierta: ¿alcanzará el tiempo? Por ahora, el petrismo se desmorona —y lo hace, hay que decirlo, por mano propia.

    Adendas del programa

    Apuntes del análisis

    El «castigo divino»
    Resumen del chat que el programa hizo suyo: la campaña dormida de Cepeda fue «castigo divino por habernos burlado de lo dormido que era Fajardo» en 2018. La historia rima.
    María José Pizarro
    Ivandacho la calificó de «lastre» y «delfina», concediéndole un único acierto en el Congreso: haber ayudado con el quórum para destrabar la reforma laboral. Poco para tantos años de curul.
    El veto, en cifras
    Aída Quilcué tuvo más entrevistas que Cepeda en la semana decisiva. Aceptó incluso ir con «Huescol» a un resguardo indígena. Cepeda, ni eso.
    Bolívar y Corcho
    Coincidencia en el chat y el panel: «Bolívar y Corcho eran la mejor opción». Ivandacho confesó haber votado por Corcho en la consulta. La duda de fondo: ¿qué tanto quería Petro a Cepeda como candidato?
    El rumor de renuncia
    Circuló que Petro renunciaría para meterse de lleno en campaña. El programa explicó por qué es inviable: la renuncia presidencial debe aceptarla el Senado en pleno, que podría dilatarla hasta después de elecciones.
    El correo en visto
    Andrés contó que escribió a la jefa de prensa de Cepeda y a Gabriel Becerra ofreciendo el análisis del Cuadrante Alfa. Lo dejaron en visto —igual que a otros influencers más grandes. La campaña no escuchaba a nadie.

     

    El Cuadrante Alfa · Análisis político sin filtros · Colombia 2026 ·
    cuadrantealfa.com

     

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