¿Quién Vigila al Rey?
Cundinamarca tiene 116 municipios, 15 provincias y está pegada al centro del poder del país. Su gobernador, Jorge Emilio Rey, gobierna con una mayoría amplia en la Asamblea. En ese recinto, el Pacto Histórico tiene una sola curul. La ocupa Ivonnet Tapia, y vino al Cuadrante Alfa a contar qué se puede vigilar desde ahí, qué no, y qué le ha costado intentarlo.
1:24 El título del programa es un juego de palabras, pero la pregunta es seria. En Cundinamarca el gobernador se apellida Rey, y la institución encargada de vigilarlo —la Asamblea Departamental— es una de las corporaciones públicas de las que menos se habla en el país. Casi nadie sabe qué hace un diputado. Menos aún quién le hace control político al gobernador del departamento que rodea a la capital.
Para responderlo, el Cuadrante Alfa invitó a la única diputada del Pacto Histórico en esa corporación. La conversación, conducida por Mónica O. y Andrés Balaguera, siguió cuatro ejes: quién es ella, qué hace una diputada, cómo le hace control político a Jorge Emilio Rey y qué balance hace del departamento. Y terminó con algo que no estaba en el guion: una autocrítica sobre la campaña presidencial de su propio partido que vale la pena leer completa.
¿Quién es Ivonnet Tapia?
«Soy una mujer mosqueruna, de la provincia de Sabana Occidente. Soy hija de la clase trabajadora. Mi madre trabajó durante muchos años como operaria en la agroindustria de las flores, una actividad que realizan muchas mujeres de la Sabana de Bogotá. Mi padre trabajaba como conductor en una de las industrias del municipio. Siempre crecí en ese mundo del trabajo, y por eso tengo una conciencia política frente a la realidad de la clase trabajadora.»
«Soy también hija de la universidad pública: soy socióloga de la Universidad Nacional, siempre estudié en colegios públicos. Por eso nuestra reivindicación por el fortalecimiento de lo público.»
Ivonnet Tapia · minuto 2:03
4:09 Su recorrido partidista empezó en el movimiento estudiantil y luego en Mosquera, donde participó en la creación del Polo Democrático Alternativo a mediados de la década de 2000. En 2007 fue elegida concejala por primera vez. Repitió en un segundo periodo, y llegó a un tercero por el Estatuto de la Oposición: en 2019 se lanzó a la Alcaldía, quedó segunda y esa votación le dio de nuevo la curul. Tres periodos, siempre en minoría.
6:41 El tema que la sacó de lo municipal fue la tierra. Desde el movimiento «Otra Mosquera es posible», su grupo fue de los primeros en denunciar el volteo de tierras: el cambio de uso del suelo rural a urbano mediante modificaciones a los planes de ordenamiento, que convirtió cultivos de papa y hortalizas de la Sabana en «grandes moles de cemento y banderas de colores de las constructoras». Ese trabajo se articuló con los debates que llevaron al Senado Gustavo Petro y Jorge Enrique Robledo, entre ellos el de la Zona Franca de Occidente, y con movimientos de otros municipios. De esa red salió la propuesta de aspirar a la Asamblea, con el respaldo de la coalición del Pacto Histórico.
Ser mujer en la política
9:21 Andrés le preguntó por el machismo y la discriminación en la política. La respuesta fue más fina que una denuncia general, porque incluyó a su propio sector.
«Ser mujer, ser joven, de clase popular, frente a unas clases políticas dominantes con un arraigo de más de veinte años: los mismos concejales, los mismos gobernadores, los mismos políticos de siempre. Te dicen: es que usted es mujer, es que es joven, es que usted no tiene plata, es que no tiene padrinos políticos fuertes.»
«La ley de cuotas se ha convertido también en una forma de utilizarnos. Nos inscriben en las listas, pero no nos dan el apoyo ni la financiación, solo para cumplir el requisito. Terminamos instrumentalizadas por nuestros propios partidos. Y es una autocrítica que hago como militante de un partido de izquierda: dentro de la misma izquierda se presentan esas dificultades y ese desconocimiento de las potencialidades de las mujeres.»
Ivonnet Tapia · minutos 9:38 a 12:12
Agregó una barrera que rara vez aparece en el debate: el doble y triple rol. Muchas mujeres que hacen política también trabajan por un ingreso, cuidan a sus hijos y a su familia, y además son lideresas sociales. El tiempo no alcanza para tres cosas a la vez, y eso también filtra quién llega a una lista y quién no.
Lo que hace una diputada, y por qué está sola
13:52 Mónica planteó la pregunta que muchos lectores tendrán: de senadores, representantes y concejales se habla todo el tiempo, pero ¿qué hace un diputado?
«Las asambleas son corporaciones político-administrativas. Nosotros no legislamos: los únicos que legislan son el Senado y la Cámara. Somos el cuerpo colegiado que le hace control político al gobernador: verificar que se cumplan los planes, proyectos y programas del Plan Departamental de Desarrollo, que el presupuesto se invierta en lo que se debe invertir, que las secretarías y las entidades descentralizadas cumplan sus metas.»
«Somos independientes del gobernador. No somos un apéndice de la gobernación, ni mucho menos el comité de aplausos.»
Ivonnet Tapia · minuto 14:09
16:29 Andrés aportó una tesis que repite en el programa cada vez que habla del departamento: por la forma en que está organizado el Estado, Cundinamarca es el departamento más relegado del país. Por encima de su gobernador están, en la práctica, el presidente, los ministros, el alcalde de Bogotá y sus secretarios. Todo lo que toca a Cundinamarca termina decidiéndose en otra parte.
17:45 La diputada coincidió en parte. Durante muchos años, dijo, Cundinamarca fue «el patio trasero de Bogotá», que la miraba «de reojo», como a un hermano menor. Pero cree que eso empieza a cambiar, porque el departamento tiene 15 provincias, 116 municipios y la ventaja de estar al lado del principal centro económico del país. 18:49 Para ella, la integración con Bogotá tiene que cambiar hacia una relación más equitativa, aunque no comparte el modelo de Región Metropolitana tal como fue concebido.
19:17 Este año está en la Comisión de Entidades Descentralizadas y Asuntos Especiales —en la Asamblea las comisiones rotan cada año—, desde donde ha hecho seguimiento a la Región Metropolitana. Y el problema del control político lo describió sin rodeos: la mayoría de los diputados pertenecen a la coalición del gobernador, y cuando alguien de la minoría pide un debate, el temor de los demás es que vaya «a dar madera, a dar palo». Ella insiste en que el control político también construye: sirve para revisar metas, programas e inversiones, no solo para que «rueden cabezas».
21:38 En medio de esa minoría hay un dato que ella celebra: hoy son cinco mujeres en la corporación, una participación femenina que, según dijo, nunca se había alcanzado. 22:41 Pero en lo político la frase que eligió fue otra.
Ivonnet Tapia · Diputada de Cundinamarca
Su respuesta a esa frustración es de método: más de veinte años en cargos de elección popular, siempre en minoría, siempre en escenarios adversos. «Nadie podrá decir allá que Ivonne ha dicho algo solamente por figurar. Cada una de mis intervenciones ha sido sustentada, estudiada, documentada.» Y como lo que une a los diputados por encima de los partidos es vivir en el territorio, a veces se logran acuerdos.
El control político al gobernador
25:13 ¿Cuál es el enfoque de ese control político, y qué tanto la escuchan el gobernador y sus secretarios? La diputada señaló dos líneas de trabajo. La primera es el ordenamiento territorial y la Región Metropolitana: ha planteado varios debates contra un modelo de integración que, según ella, viene impulsado desde Camacol y ProBogotá «con unos intereses gremiales bastante marcados».
26:54 La segunda dio un resultado concreto. En la formulación de la política pública del agrocampesinado que prepara la Gobernación, insistió en que no se escuchara solo a los gremios, sino también a las organizaciones campesinas y de base, con mesas sectoriales para que tuvieran incidencia. Según ella, esa petición fue atendida.
El catastro hecho con drones
28:29 Mónica le preguntó por el debate que la diputada le hizo a la Agencia Catastral de Cundinamarca por el aumento desproporcionado de los avalúos. Es el mejor ejemplo del programa de lo que significa hacer control político con documentos.
30:05 La explicación técnica es clara. La ley permite tres métodos para actualizar el catastro:
| Método | Cómo funciona | Lo que pasó en Cundinamarca |
|---|---|---|
| Directo | Un reconocedor catastral va al predio, mide, observa la construcción y levanta las fichas. | Fue la excepción. |
| Indirecto | Se levanta la información a distancia, con drones e imágenes satelitales, sin visitar el predio. | Fue la regla, según la diputada, y la causa de la mayoría de los errores. |
| Colaborativo | Se toma la base catastral anterior y se actualiza con la información que tienen los municipios. | Se usó de forma complementaria. |
El resultado, según ella: predios avaluados por encima de su valor comercial, áreas que no coincidían con las medidas reales, cambios de nomenclatura y de propietarios, y construcciones ficticias. Un galpón de pollos, un invernadero o un cuarto de herramientas, vistos desde el aire, quedaron registrados como vivienda construida, y eso disparó la base gravable del impuesto predial.
32:44 Y luego vino el problema humano. Para reclamar, la gente tenía que ir hasta la sede de la Agencia en Bogotá. La diputada lo dijo con un ejemplo que resume el departamento: ¿cómo se le pide a un campesino de la vereda Patevaca, en Yacopí —a más de tres horas del casco urbano, que a su vez está a cuatro horas de Bogotá—, que venga a poner una queja? A raíz del debate, dijo, se logró que la Agencia firmara convenios con los municipios para tener corresponsales catastrales en el territorio, que visiten los predios y den respuestas de fondo en lugar de formatos de «copiar y pegar».
33:53 La diputada reconoció que se ha avanzado en resolver las peticiones, pero insistió en que el proceso se hizo mal y que corregirlo costará tiempo y recursos. Según sus cifras, la actualización costó cerca de 53.000 millones de pesos, pagados a operadores como Catastro Bogotá y la Inmobiliaria de Cundinamarca, que en su opinión no tenía la capacidad técnica para hacerlo. Su reclamo es que, antes de liquidar esos contratos, la interventoría debió exigir que se corrigiera todo lo que quedó mal.
34:47 Lo más interesante de su postura es que no está en contra del catastro. Lo defiende: el catastro multipropósito es necesario para saber quién tiene la tierra, sobre todo en lo rural, en qué proporción y con qué dimensiones. Lo que pide es que se haga de manera técnica, rigurosa y justa, sin que el costo de los errores recaiga sobre los pequeños propietarios rurales, que fueron los más afectados.
El diagnóstico: cemento sobre la Sabana
36:23 Andrés le pidió el gran diagnóstico del departamento. ¿El problema es la Región Metropolitana, el agua, el precio de la tierra, la inseguridad, el desempleo? Su respuesta empezó por la raíz.
Ivonnet Tapia · Diputada de Cundinamarca
37:47 Lo que pasó en la Sabana, dijo, se está repitiendo en otras provincias cercanas a Bogotá, como Tequendama y Sumapaz: la parcelación de predios rurales para vivienda campestre y condominios de veraneo, en zonas sin agua, sin alcantarillado y sin infraestructura de salud. 38:47 Y con un cambio cultural que la inquieta: «Dejamos de ver campesinos y empezamos a ver pequeños empresarios turísticos». El que antes sembraba su parcela ahora arrienda cuartos o vende almuerzos a los turistas. Para ella es «una economía inflada», que a veces no es real.
39:46 El costo productivo también es visible. La Sabana, que después de Ubaté era una de las provincias que más leche producía, ya no lo es. El campo envejece porque los jóvenes no lo ven como opción y se van a las cabeceras o a Bogotá. Y con eso se pierde algo más que empleo: se pierde soberanía alimentaria.
40:41 En salud fue equilibrada. Reconoció que la Gobernación y su Secretaría de Salud han invertido en infraestructura hospitalaria, pero señaló que la red de hospitales de primer y segundo nivel sufre por el manejo de los recursos de la salud por parte de las EPS, y que hay puestos de salud rurales que no funcionan. El reto, dijo, es que Cundinamarca no dependa siempre de los hospitales de Bogotá.
42:38 El último punto fue el agua y el saneamiento básico, sobre todo en los municipios de cuarta, quinta y sexta categoría. Denunció plantas de tratamiento de aguas residuales financiadas por la CAR que nunca funcionaron o se quedaron cortas —un debate que, aclaró, no le corresponde a la Asamblea porque no puede hacerle control político a la CAR, y que trasladó a congresistas—. 43:15 Y dejó un dato que habla bien de la gente y mal del Estado: comunidades rurales que construyeron sus propios acueductos comunitarios, con sus propios recursos, trayendo mangueras desde el nacedero, y que aún no reciben recursos del Plan Departamental de Aguas aunque la ley ya permite girarlos a estas organizaciones.
Cundinamarca bajo el nuevo gobierno
45:07 Mónica abrió el último bloque con la pregunta por el impacto del gobierno de Abelardo de la Espriella sobre el departamento. La diputada lo caracterizó como un gobierno «autoritario y regresivo», y bajó esa caracterización a tres decisiones concretas.
El Regiotram del Norte
46:46 La primera fue la designación de Clara Lucía Sandoval como gerente para Bogotá. La diputada cuestionó el perfil de la designada y advirtió que se está usando la fe de las personas como instrumento político y electoral, una crítica que coincide con la que este programa ha hecho sobre el uso del púlpito en las elecciones. 47:20 Y afirmó que la nueva gerencia empezó a cuestionar la pertinencia técnica del Regiotram del Norte, un proyecto que Bogotá y Cundinamarca venían trabajando y que el gobierno anterior dejó financiado. También responsabilizó al alcalde de Bogotá de ponerle trabas.
Sobre la gerente para Bogotá: Clara Lucía Sandoval fue concejal de Bogotá por tres periodos. La Silla Vacía la describe como parte del ala cristiana del nuevo gobierno, con su base electoral en la iglesia Misión Carismática Internacional. No encontramos una declaración pública suya cuestionando el Regiotram; esa afirmación queda como de la diputada.
Las áreas de protección de alimentos, derogadas en la Gobernación
48:47 La segunda decisión es la que más le duele, y Mónica la introdujo con un dato: los suelos de la Sabana de Bogotá están entre los mejores para producir alimentos, y se están llenando de cemento. La anterior ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, había declarado cinco Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) en la Sabana Centro, unas 15.000 hectáreas, tras un proceso técnico de concertación con la UPRA, los alcaldes y las comunidades. 49:46 De la Espriella anunció su derogatoria antes de posesionarse, en lo que llamó un «empalme con las regiones», con el argumento de proteger la propiedad privada.
«Aquí nadie había vuelto públicas esas áreas. Seguían siendo de sus dueños. Nadie las había expropiado, nadie se las había quitado a nadie. Pero en ese discurso poco técnico dice una serie de cosas inexactas, y efectivamente lo hicieron, mediante una resolución que se firmó además en la Gobernación de Cundinamarca.»
«Yo le decía hace poco al secretario de Agricultura cuando nos hablaba de política pública: ¿cómo creer en el espíritu de una política pública cuando uno ve al secretario de Agrocampesinado del departamento aplaudiendo porque están derogando las áreas de protección para la producción de alimentos? Es algo surrealista.»
Ivonnet Tapia · minutos 49:46 a 50:38
51:04 Contó que presentaron una tutela, que fue negada, y que el caso sigue en apelación, con el objetivo de que se frene la derogatoria o, al menos, que se abran procesos de concertación con las comunidades.
Soacha y la seguridad militarizada
51:47 La tercera es la seguridad. En ese mismo «empalme con las regiones», el entonces presidente electo prometió: «Voy a enamorar a Soacha, y lo voy a hacer empezando por la seguridad». Lo que anunció fue más pie de fuerza y militarización. Y lo que hoy se ve en Soacha, para la diputada, es preocupante.
El 28 de octubre, tras un consejo de seguridad, el presidente propuso «control militar» en Sumapaz y en el corredor Usme–Sumapaz, en Bogotá, y anunció mayor presencia de autoridades en Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar. Los reportes no mencionan provincias de Cundinamarca.
52:44 La diputada usó el espacio para hacer una denuncia pública: desde ese crimen, varios líderes sociales de Soacha, entre ellos ediles y lideresas del Pacto Histórico, han sido amenazados. Dijo que ya oficiaron a la Defensoría del Pueblo para pedir protección. Y conectó la militarización anunciada con el decreto que modificó las reglas de actuación de la fuerza pública frente a la protesta —el Decreto 1525 de 2026, del que hablamos en La Contrarrevolución—, porque teme un perfilamiento de los líderes sociales. Esa es su lectura y su temor; la denuncia de las amenazas queda registrada aquí como la hizo.
La audiencia pregunta
54:14 El cierre se abrió a las preguntas del público, y por una vez fue la parte más reveladora del programa. Las respuestas fueron cortas, francas y, en un caso, incómodas para la propia diputada.
Si Cundinamarca tiene 15 provincias, ¿por qué hay municipios tan atrasados en alcantarillado, acueducto, vías, salud y transporte?
«Te lo respondo de manera más simple: son cálculos políticos. Las provincias donde más votos hay y donde más poder político se canaliza son la Sabana y Soacha, y por eso ahí se hacen las inversiones más grandes. Es un cálculo injusto. La mayoría de los recursos deberían ir a las provincias con más rezago.»
¿Qué le dirías a las personas de izquierda que se sintieron decepcionadas con el Pacto Histórico en la campaña presidencial?
«Les diría que comparto su tristeza. Iván Cepeda es un líder extraordinario, pero creo que la campaña la manejamos mal. La dirigencia no supo interpretar el sentir de la gente, y fueron las bases las que se echaron la campaña al hombro. Debemos hacer una profunda reflexión.» Su invitación fue a afiliarse y a pedir, desde las bases, que el partido «se oxigene» en el congreso fundacional del Pacto, que según dijo está previsto para el 13, 14 y 15 de marzo.
¿Qué se está haciendo frente al aumento de las temperaturas en Girardot y sus alrededores? ¿Se dialoga con la Gobernación del Tolima?
«Con el Tolima hubo mesas de trabajo por los incendios, pero sobre el aumento de las temperaturas, créeme que no. Me siento corchada, porque tienes la razón y no se ha hecho nada. Pero la tendré en cuenta.» Mónica añadió que la respuesta pasa por reforestar y cuidar el arbolado urbano, y en el estudio se recordó que Cundinamarca tiene uno de los municipios más calientes del país: Jerusalén, seguido de cerca por Agua de Dios.
En Albán hicieron un puesto de salud mal hecho, se entregó casi a escondidas, y si alguien se accidenta en una vereda lo tienen que llevar a Facatativá porque allí no pueden ni suturarlo.
La diputada reconoció que es una constante en los puestos de salud rurales, recordó que la Secretaría de Salud del departamento ha recibido reconocimientos por una estrategia para tener médico permanente en el territorio, y se comprometió a revisar el caso: «De nada sirve tener una infraestructura si un viernes en la noche alguien sufre un accidente y no hay quien haga una sutura».
1:00:49 La última pregunta fue la de fondo: Cundinamarca lleva veinticinco años gobernada por la derecha y la izquierda casi no tiene presencia en la mayoría de sus municipios. ¿Cómo se invierte esa tendencia? 1:01:30 Su respuesta: corregir lo que se hizo mal, ser autocríticos e innovadores, y «tomar el ejemplo de Brasil» para repensar la forma de hacer campaña. 1:01:37 Concretamente: construir poder local, con listas a los concejos, candidaturas a las alcaldías, una lista fuerte a la Asamblea que lleve «cuatro o cinco diputados» de los sectores alternativos y una candidatura a la Gobernación en alianza con otros sectores democráticos. «Ya son más de veinticinco años de lo mismo, y creo que es el momento del cambio».
Una golondrina no hace verano, y Cundinamarca necesita verano
La pregunta del título tiene una respuesta incómoda. En el departamento que rodea a la capital del país, con 116 municipios y 15 provincias, la corporación encargada de vigilar al gobernador tiene 17 curules, y la inmensa mayoría pertenece a la coalición que lo respalda. Quien vigila al Rey, en la práctica, es una sola diputada. Y su caso más sólido —el del catastro— demuestra que el control político sí sirve cuando se hace con documentos: 25 municipios afectados, unas 20.000 reclamaciones y, como resultado de los debates, funcionarios atendiendo en el territorio en lugar de obligar a un campesino de Yacopí a viajar siete horas para poner una queja en Bogotá. Eso no lo logró una mayoría. Lo logró una voz que se preparó.
Pero el diagnóstico que dejó la entrevista es más grande que una voz. La diputada lo dijo sin adornos cuando un oyente le preguntó por qué hay municipios tan atrasados: la inversión sigue a los votos. La Sabana y Soacha reciben más porque ahí está el poder electoral, y las provincias con más rezago reciben menos porque pesan menos en la urna. Es la misma lógica que convirtió los cultivos de la Sabana en conjuntos residenciales, que hoy parcela Tequendama y Sumapaz para casas de veraneo sin agua ni alcantarillado, y que transforma a los campesinos en pequeños empresarios turísticos de una economía que ella misma llamó inflada. El ordenamiento del territorio se decidió durante dos décadas desde los intereses de quienes tienen con qué financiar campañas, y Cundinamarca lo está pagando en agua, en leche y en suelo fértil.
Y ahora esa lógica tiene un aliado en la Casa de Nariño. Las áreas de protección para la producción de alimentos de la Sabana Centro se derogaron con una resolución firmada en la propia sede de la Gobernación, con el ministro de Agricultura presente y, según la diputada, con el secretario departamental de Agrocampesinado aplaudiendo. El Gobierno tiene sus argumentos técnicos y hay que reconocerlos: mapas con vacíos y autonomía municipal. Pero cuando el gobierno nacional y el departamental se alinean para quitar una protección a la tierra cultivable que más rinde en el centro del país, y la Asamblea que debería vigilar al gobernador está compuesta casi entera por su coalición, la pregunta de este programa deja de ser retórica. ¿Quién vigila al Rey cuando el Rey y el Presidente están de acuerdo?
La respuesta está en octubre de 2027, y la diputada la dio con una franqueza que este programa llevaba meses reclamando a su partido: «la campaña la manejamos mal, la dirigencia no supo interpretar el sentir de la gente». Es la primera vez que una figura del Pacto Histórico lo dice así en estos micrófonos, y no es un detalle menor. Si el Pacto quiere disputar Cundinamarca no basta con la convicción de una diputada en Mosquera: necesita listas en los 116 concejos, candidatos que vayan a Yacopí y a Albán y no solo a la Sabana, y una alianza que le hable al campesino que perdió su tierra y al que todavía la siembra. Una golondrina no hace verano. Cundinamarca lleva veinticinco años esperando el suyo.
Cinco datos de este programa




