El Diésel Manda
El mismo presidente que encabeza el bloque occidental suspendió las sanciones al diésel ruso para que no le suba la gasolina antes de las elecciones. Esa misma semana, Europa protestaba en las calles contra los recortes, Zelensky le pedía 70.000 millones de euros a un continente sin caja y Colombia abría su embajada en Jerusalén a contramano de casi todo el mundo. Las alianzas son discurso. El combustible es la regla.
La frase que le da título a este programa salió casi al final, mientras se comentaba una noticia compartida por la audiencia: 34:07 «el nombre del juego es diésel, el nombre del juego es gas, el nombre del juego son los combustibles fósiles». Y funciona como clave para leer todo lo demás, porque cada uno de los temas de la noche —las protestas en Europa, el acercamiento entre Trump y Putin, la petición de Zelensky, los mercenarios colombianos y la embajada en Jerusalén— termina en la misma pregunta: quién paga la energía y quién se queda con la diferencia.
Este programa, además, es un tema en el que el Cuadrante Alfa tiene una posición marcada y crítica de la política europea hacia Rusia. Por eso este artículo hace dos cosas a la vez: recoge con fidelidad lo que se argumentó en la transmisión y, donde las afirmaciones son verificables, las contrasta punto por punto con el registro. Lo que se confirma va confirmado; lo que hay que matizar va matizado; y lo que no se sostiene va corregido. Es la única forma de que un argumento fuerte resista.
Europa en la calle
2:57 La lectura de Mónica sobre las protestas europeas es de fondo, no de coyuntura. Lo que se está desmontando, dice, es el Estado de bienestar que los europeos construyeron después de la Segunda Guerra Mundial: educación, salud y salarios dignos que le dieron al continente una paz interna que nunca había tenido. Y recuerda de dónde salió buena parte de esa riqueza: de quinientos años de tradición colonial en la que sus élites vivieron de expoliar a otros continentes. Ese desmonte viene de tiempo atrás, pero según el programa se aceleró en los últimos tres años, con la guerra en Ucrania absorbiendo recursos.
4:38 Los ejemplos que se pusieron sobre la mesa son concretos, y vale la pena revisarlos uno por uno porque varios son noticia de esta misma semana.
Francia. Un movimiento estudiantil que arrancó el 17 de septiembre se convirtió en protesta nacional contra los recortes del proyecto de presupuesto 2027 del primer ministro Sébastien Lecornu, con apoyo sindical desde el 6 de octubre. Las cifras de asistencia chocan: 256.000 según el Ministerio del Interior, 450.000 según los organizadores. El Gobierno justifica los recortes por una deuda pública cercana al 120 % del PIB.
Albania. Desde finales de mayo, miles de personas protestan contra un complejo turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Trump, en la costa de Zvërnec y la isla de Sazan, junto a un humedal protegido. Es una de las movilizaciones más grandes y sostenidas desde comienzos de los años noventa. La construcción cerca de Zvërnec se detuvo, según activistas, pero el proyecto no está cancelado: la empresa dice que sigue en fase de diseño y el primer ministro Edi Rama ha dicho que no lo frenará mientras gobierne.
6:21 El último punto de Mónica en este bloque fue el más grave: que los líderes europeos, viendo que Ucrania no resiste la guerra de desgaste, planean enviar tropas propias, y que después de quitarle garantías sociales a la población ahora la quieren como carne de cañón.
El nombre del juego es diésel
1:20 El programa abrió con la noticia que mejor resume la semana. Mientras Europa sostiene la guerra y discute cómo financiarla, Trump cerró un acuerdo con Putin sobre combustibles rusos. Y Zelensky, en paralelo, salió a pedirle a Europa decenas de miles de millones para seguir. La tesis de Andrés es que Europa, «experta en pegarse tiros en los pies», es la que paga la cuenta de las dos cosas.
6:58 El argumento energético es el más sólido de todo el programa. Europa decía que iba a derrotar a Rusia con sanciones. Para eso renunció a comprarle gas al vecino que tenía al lado, con el gasoducto ya construido. Y el resultado, según el programa, es que hoy compra gas licuado estadounidense, mucho más caro, y cada invierno enfrenta el riesgo de pasar frío. A eso se suma el abandono de la energía nuclear —Alemania cerró sus últimos reactores en abril de 2023—, una decisión que muchos críticos consideran un error estratégico.
8:55 Andrés hizo la pregunta que cualquier ciudadano europeo debería hacerse: ¿el europeo de a pie se estará dando cuenta de que podría comprar gas y diésel más baratos al vecino, en lugar de pagarlos más caros a través de Estados Unidos? La respuesta de Mónica: muchos no, porque han caído en lo que ella llama la propaganda de la rusofobia. Y agregó que las sanciones no detuvieron el flujo de energía rusa: lo encarecieron, porque el mismo combustible sigue llegando por intermediarios que cobran su peaje.
La petición de Zelensky. El 16 de octubre, en la cumbre de líderes de la UE en Bruselas, Zelensky pidió unos 70.000 millones de euros (alrededor de 78.000 millones de dólares) para sostener la guerra durante 2027, sobre todo en drones. Los líderes europeos dijeron que lo estudiarán, sin compromiso firme, en medio de una negociación difícil del próximo presupuesto plurianual. Desde el regreso de Trump, Estados Unidos cortó la ayuda financiera a Kiev y Europa quedó como su principal financiador. Esa misma semana, Trump le exigió a Zelensky negociar un acuerdo de paz con Putin.
El Cuadrante Alfa · Programa 253
| Lo que se dijo en el programa | Lo que muestran los registros |
|---|---|
| «Trump hace negocios con Putin para que los combustibles rusos lleguen a Estados Unidos.» | Confirmado Licencia del Tesoro hasta abril de 2027 y primer cargamento de 40.000 toneladas de diésel, con escala prevista hasta tres millones mensuales. |
| «…y Estados Unidos se los vende más caros a Europa.» | Sin confirmar Las fuentes no describen una reventa del diésel ruso a Europa; el objetivo que se le atribuye es el precio interno en Estados Unidos. Lo que sí está documentado es que, tras 2022, Estados Unidos se convirtió en el principal proveedor de gas natural licuado de Europa, a un precio mayor que el del gas por tubería. |
| «Zelensky salió a pedirle a Europa más de 70.000 millones de dólares.» | Matizado Pidió unos 70.000 millones de euros (≈ 78.000 millones de dólares) el 16 de octubre en Bruselas. La cifra del programa se queda corta. |
| «El Nord Stream fue un sabotaje, no fueron los rusos.» | Confirmado La fiscalía alemana identificó como sospechosos a ciudadanos ucranianos, emitió órdenes de captura, hubo detenciones en Italia y Croacia, y presentó su primera acusación formal en julio de 2026. Los investigadores señalan que los sospechosos viajaron con pasaportes auténticos bajo nombres falsos, lo que apunta a apoyo de altos funcionarios ucranianos. Kiev ha negado su participación. |
| «…fue esa misma gente», en referencia a las élites europeas. | Corregido La investigación no señala a gobiernos europeos sino a un grupo de ciudadanos ucranianos. |
| «El Nord Stream I creo que pasaba por Ucrania.» | Corregido Los dos Nord Stream van por el fondo del Báltico, de Rusia a Alemania. La ruta por Ucrania era el sistema de tránsito de la era soviética, cuyo contrato expiró el 1 de enero de 2025 sin renovación. |
| «Úrsula von der Leyen no se elige democráticamente.» | Matizado La elección es indirecta: la propone el Consejo Europeo, integrado por los jefes de Estado o de Gobierno, y la elige por mayoría absoluta el Parlamento Europeo, que sí es de voto directo. Fue reelegida en julio de 2024 con 401 votos. Es un mecanismo parecido al de un primer ministro en un sistema parlamentario. |
Confirmado: coincide con el registro · Matizado: correcto en lo esencial, con precisiones · Corregido: no coincide · Sin confirmar: no hallamos respaldo · En disputa: interpretaciones legítimamente enfrentadas
Sobre los intermediarios, el argumento del programa tiene un respaldo claro aunque no en los nombres que se insinuaron al aire: las sanciones no hicieron desaparecer el petróleo ruso del mercado, sino que lo desviaron. India, por ejemplo, se convirtió en uno de los grandes compradores de crudo ruso y en exportador de diésel refinado hacia Europa, una ruta que la propia Unión Europea terminó cerrando. Ese es el peaje del que habló Mónica: el mismo combustible, más caro, con un intermediario en la mitad.
11:12 Mónica cerró este bloque con una nota histórica que explica el tono del programa: Rusia siempre quiso ser europea. Gazprom patrocinaba equipos de fútbol en Europa y la Champions League, Rusia participaba en Eurovisión, y Pedro el Grande diseñó San Petersburgo a imagen de las ciudades europeas. 12:23 Su lectura es que la hostilidad europea hacia Rusia es vieja —de Napoleón en adelante— y que las élites del continente sueñan con repetir con Rusia lo que Bismarck hizo con África en la Conferencia de Berlín: sentarse a repartírsela.
La otra cara de la moneda
13:14 Aquí está el núcleo de la posición del programa, y vale exponerla completa porque es la que más incomoda. Andrés la planteó como una invitación a mirar la moneda por el otro lado: se dice que los rusos invadieron y que son los malos, pero nunca se pregunta cuál fue su razón.
13:38 La razón, según el programa, es la expansión de la OTAN. Al disolverse la Unión Soviética, Occidente se habría comprometido a no extender la alianza hacia el este. Dijeron que sí, y la OTAN siguió sumando países hasta llegar a la puerta de Ucrania. Para Andrés, Ucrania no se acercó a la OTAN por voluntad de su población —con una parte importante prorrusa— sino porque se terminó colocando un presidente funcional a Washington, «una figura muy similar a lo que tenemos en Colombia».
14:27 Desde ahí, 2014: Crimea y la reacción rusa, que el programa lee como un «hasta aquí» frente a una alianza militar que se acercaba. 14:52 Mónica aportó el argumento geográfico —Kiev y Moscú están a unos 750 kilómetros, menos de dos horas de vuelo— y el político: un golpe de Estado contra un presidente prorruso en 2014, la masacre en la Casa de los Sindicatos de Odesa y, desde entonces, el ascenso de la extrema derecha ucraniana. Agregó que Ucrania ilegalizó partidos de izquierda, que hay una condena internacional en su contra por derechos humanos y que antes de la guerra era señalada como uno de los países más corruptos. 32:31 Y más adelante en el programa, la conclusión: Rusia solo se está defendiendo; si quisiera invadir Europa, ya lo habría hecho con todo su armamento, en lugar de una guerra de desgaste.
Es una posición que tiene defensores serios —la escuela realista de las relaciones internacionales lleva décadas advirtiendo que la expansión de la OTAN iba a provocar una reacción de Moscú— y también críticos igual de serios. Por eso, aquí va el contraste con los registros, uno por uno.
| Lo que se dijo en el programa | Lo que muestran los registros |
|---|---|
| «La OTAN se comprometió a no expandirse hacia el este.» | En disputa Documentos desclasificados muestran garantías verbales de líderes occidentales a Gorbachov en 1990, como el «ni una pulgada hacia el este» de James Baker, en el contexto de la reunificación alemana. No existe un compromiso escrito en ningún tratado, y su alcance sigue siendo materia de debate entre historiadores. |
| «En 2014 le hicieron un golpe de Estado a un presidente prorruso.» | En disputa Víktor Yanukóvich huyó tras meses de protestas del Euromaidán, en las que murieron cerca de un centenar de manifestantes, y el Parlamento lo destituyó. Rusia lo llama golpe de Estado; Ucrania y la Unión Europea, Revolución de la Dignidad. |
| «En la Casa de los Sindicatos de Odesa quemaron vivas a más de cien personas.» | Corregido El 2 de mayo de 2014 murieron 48 personas en Odesa; 42 de ellas en el incendio de la Casa de los Sindicatos. Una tragedia de esa magnitud no necesita cifras infladas. |
| «Hay una condena de la corte internacional de derechos humanos contra Ucrania.» | Confirmado En marzo de 2025, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Ucrania por esos hechos: la policía no evitó la violencia pese a las alertas, los bomberos tardaron unos 40 minutos en llegar y no se ayudó a evacuar el edificio. Ordenó indemnizar a las familias. El tribunal añadió que la desinformación rusa jugó un papel importante, pero que eso no exime a Ucrania. |
| «Ucrania ilegalizó los partidos de izquierda.» | Matizado El Partido Comunista fue prohibido en 2015, una medida que Amnistía Internacional calificó de «golpe decisivo a la libertad de expresión». En 2022 se suspendieron y luego prohibieron once partidos acusados de vínculos con Rusia, entre ellos el Partido Socialista. Es cierto en lo sustancial, aunque el criterio oficial fue el vínculo con Rusia y no la ideología. |
| «Ucrania era el país más corrupto del mundo, o de Europa.» | Corregido En el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, Ucrania estuvo históricamente entre los peor calificados de Europa, pero nunca fue el último: Rusia aparece por debajo en las mismas mediciones. |
| «La extrema derecha ucraniana masacraba a los rusoparlantes.» | Matizado La ONU documentó abusos tanto de batallones voluntarios ucranianos como de grupos armados apoyados por Rusia en el Donbás entre 2014 y 2022, con unos 3.400 civiles muertos en ese periodo. Ningún organismo internacional lo ha calificado como una masacre sistemática de rusoparlantes. |
| «Rusia solo se está defendiendo; no le interesa invadir Ucrania.» | En disputa El motivo es materia de interpretación. Los hechos no: el 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó una invasión a gran escala; en septiembre de ese año anexó cuatro regiones ucranianas, sumadas a Crimea en 2014, en procesos que casi ningún país reconoce. La Asamblea General de la ONU exigió su retirada con 141 votos a favor, y la Corte Penal Internacional emitió en 2023 una orden de captura contra Putin por la deportación de niños ucranianos. |
Confirmado: coincide con el registro · Matizado: correcto en lo esencial, con precisiones · Corregido: no coincide · En disputa: interpretaciones legítimamente enfrentadas
16:50 Como fuente, Mónica recomendó el documental Ucrania en llamas (2016). Vale la ficha completa: lo dirigió Igor Lopatonok, con Oliver Stone como productor ejecutivo y entrevistador, y ha sido ampliamente criticado por presentar la versión del Kremlin sobre el conflicto. Es útil para entender ese punto de vista; no es una fuente neutral.
El balance de esta sección es el que este programa defiende siempre: entender las razones que invoca una de las partes no es lo mismo que justificar sus actos, y señalar la hipocresía europea no convierte en legítimas unas anexiones. Las dos cosas se pueden decir a la vez, y decirlas a la vez es lo que vuelve el argumento difícil de rebatir.
Mercenarios: el producto de exportación
17:32 Aquí el programa aterrizó la guerra en Colombia, y lo hizo con una frase que se queda: «no quieren que produzcamos arroz, pero sí que sigamos produciendo mercenarios». 18:48
El argumento de Andrés es preciso. El Estado colombiano forma a esos hombres durante años, les da entrenamiento táctico, acceso a información de inteligencia y una pensión al retirarse. Y aun así, terminan contratados para pelear guerras ajenas. No en nombre de Colombia, pero con la formación que pagó Colombia.
Haití. El 6 de octubre, el presidente De la Espriella ordenó a los ministerios de Defensa y de Justicia dar asistencia jurídica a 17 exmilitares colombianos procesados en Miami por el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, y apoyo económico a sus familias: «No soy la clase de presidente que abandona a sus héroes cuando enfrentan dificultades». Estuvieron cerca de cinco años presos en Haití sin juicio y el FBI los trasladó a Estados Unidos el 21 de septiembre, lo que generó una protesta de Haití. Enfrentan cargos de conspiración para asesinar o secuestrar fuera de Estados Unidos, con posibles penas de cadena perpetua. En mayo de 2026, un jurado de Miami declaró culpables a cuatro hombres de la empresa CTU que organizó la operación; sobre los 17 colombianos no hay veredicto.
20:09 La lectura del programa sobre la decisión del presidente es jurídica: al llamarlos héroes y defenderlos con dinero del Estado, Colombia estaría reconociendo que conoce, maneja y envía a esas personas, y abriendo la puerta a una condena internacional. 20:29 Y recordó un punto técnico correcto: aunque Colombia se retire de la Corte Penal Internacional, la Corte conserva competencia sobre los hechos ocurridos mientras el país estuvo bajo su jurisdicción.
Segunda: la asistencia consular y jurídica a ciudadanos detenidos en el exterior es una obligación de cualquier Estado bajo la Convención de Viena, y no implica por sí sola respaldar sus actos. Lo que vuelve polémica la decisión es la palabra «héroes» aplicada a procesados por un magnicidio. Que eso equivalga a un reconocimiento de responsabilidad estatal es la interpretación del programa, no una consecuencia jurídica automática.
18:29 Mónica sumó un tercer frente: colombianos combatiendo del lado de Arabia Saudí en la guerra contra los hutíes de Yemen, según una entrevista que vio en un pódcast. No es nuevo: en 2015, The New York Times reveló que Emiratos Árabes Unidos había enviado en secreto a cientos de exmilitares colombianos a combatir en Yemen. Tres guerras distintas, el mismo producto de exportación.
Jerusalén y el Golán: nos estamos quedando solos
20:43 El último tema geopolítico de la noche fue el que más aislamiento le ha costado a Colombia en menos tiempo. El país trasladó su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, una decisión que muy pocos países han tomado, precisamente porque el estatus de la ciudad está en disputa entre israelíes y palestinos.
Altos del Golán. El 10 de agosto de 2026, el Gobierno reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel desde 1967. Colombia se convirtió en el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, en hacerlo. Siria envió una carta de protesta al secretario general de la ONU y al Consejo de Seguridad, en la que habló de una «flagrante violación» de la Carta de las Naciones Unidas. La Liga Árabe, que agrupa a 22 Estados, rechazó la decisión. La resolución 497 de 1981 del Consejo de Seguridad declaró la anexión israelí «nula y sin efecto jurídico internacional».
21:57 Mónica añadió el dato que explica por qué el Golán importa más allá de la diplomacia: es un territorio con un valor hídrico estratégico, porque alimenta buena parte de la cuenca del mar de Galilea. Y subrayó lo más llamativo: ni siquiera los países árabes aliados de Estados Unidos habían dado ese paso.
La crítica del programa es a una decisión de política exterior de un gobierno, y conviene dejarlo claro porque el tema se presta a confusiones: no se cuestiona a ningún pueblo ni a ninguna fe, sino el alineamiento de Colombia con una posición que contradice resoluciones del Consejo de Seguridad que el país había respetado durante décadas. Y el costo es concreto: un país que necesita mercados, aliados y votos en los organismos multilaterales acaba de enemistarse con 22 Estados árabes y con la Organización para la Cooperación Islámica.
Andrés Balaguera · El Cuadrante Alfa
Esa frase de Andrés une los dos extremos del programa. Colombia hace la apuesta de alineamiento más fuerte de su historia reciente con Estados Unidos, justo en la semana en que Estados Unidos demuestra que, cuando el precio del diésel amenaza su política interna, negocia con el adversario y le exige a su aliado que se siente a negociar.
El peaje: Shein, Temu y los intermediarios
22:35 El programa trasladó la lógica de la intermediación energética a la economía cotidiana. Si Estados Unidos no quiere que Europa le compre directamente a Rusia, sino a través suyo y más caro, en Colombia está pasando algo parecido con las compras en plataformas como Shein, Temu y Amazon.
23:23 La explicación del programa sobre por qué el colombiano compra afuera es estructural, y es probablemente lo más útil del bloque. Colombia no tiene infraestructura férrea para mover la carga. Lo que llega por Buenaventura o por Cartagena sube al interior en tractomula, y en el camino se le cargan peajes, salario del conductor, fletes, márgenes de cada intermediario y, sobre todo, diésel. Todo eso lo termina pagando el comprador final. Cuando aparece una plataforma que entrega directamente, sin esa cadena, el colombiano compra ahí. No por patriotismo ni por falta de él: por precio.
27:31 De ahí la crítica: en lugar de ponerle impuesto al chupo, al cargador o a la camiseta que se compra por internet, el Estado debería estimular la industria nacional, capacitar mano de obra y atraer producción. 27:56 Mónica fue más allá y lo leyó como parte de la agenda del secretario de Estado Marco Rubio: que Colombia no comercie directamente con China y que la mercancía china siga entrando, pero a través de intermediarios que la venden más cara. Es su interpretación geopolítica, no una política declarada.
El vino y el monopolio de los licores
29:17 Andrés puso un segundo ejemplo de la misma lógica, más doméstico. Hace unos años los colombianos descubrieron que podían conseguir buen vino a buen precio y empezó a formarse una cultura de consumo que atravesaba estratos. 31:21 Según el programa, los cambios tributarios encarecieron el vino y empujaron al consumidor de vuelta al aguardiente y la cerveza. Detrás está una figura constitucional poco discutida: el monopolio rentístico de licores que la Constitución, en su artículo 336, les reconoce a los departamentos. Cada licorera protege su mercado y restringe la entrada de los productos de otros departamentos, al punto de que rones colombianos de calidad, como los de Barranquilla, se consiguen a mejor precio en el exterior que en el propio país.
El dólar como arma y la guerra cultural
34:07 El cierre tejió los hilos. Mónica explicó que el control de los hidrocarburos y del dólar es lo que le permite a Estados Unidos dominar el sistema financiero y, a través de él, la política interna de otros países: si un presidente le incomoda, lo sanciona. 35:32 Su ejemplo fue Cuba, que no puede venderle azúcar a una empresa europea sin que esa empresa quede expuesta a sanciones estadounidenses. Para ella, el fracaso cubano no se explica por el socialismo sino por el bloqueo, que llamó 36:37 «un arma de destrucción masiva».
37:32 La última reflexión fue sobre propaganda. Mónica reconoció que Estados Unidos construyó durante la Guerra Fría una de las campañas culturales más exitosas de la historia, y que la música y el cine de los ochenta —de Michael Jackson y Madonna a Rambo— fueron parte de esa disputa con el bloque soviético. Andrés recordó un detalle que lo dice todo: en Volver al futuro, cuando Marty llega a 1955 y cuenta que el presidente es Ronald Reagan, Doc Brown no lo puede creer: «¿Ronald Reagan? ¿El actor?». 39:04 La tesis con la que cerraron es que esa máquina cultural se agotó, que hoy produce mucho menos y de peor calidad, y que por eso a Estados Unidos ya solo le queda la imposición, las sanciones y los bots. Ellos hablan de guerra cultural, dijo Mónica, pero esa guerra la están perdiendo.
El diésel manda; Colombia obedece
La noticia que mejor retrata esta época no la dio un analista sino el Departamento del Tesoro de Estados Unidos: una licencia temporal que suspende hasta abril de 2027 las sanciones al diésel ruso. El primer cargamento, de 40.000 toneladas, está zarpando. La explicación que circula en la prensa internacional es simple: contener el precio del combustible antes de las legislativas de noviembre. El presidente que encabeza el bloque occidental le compra diésel al adversario cuando el surtidor amenaza su mayoría en el Congreso, y esa misma semana le exige a Zelensky que se siente a negociar. No hace falta llamarlo traición. Es la regla de siempre, solo que ahora sin disimulo: el diésel manda.
La factura la está pagando Europa, y no solo en dinero. Más de 227.000 millones de euros comprometidos con Ucrania desde 2022, un compromiso de llevar el gasto militar hacia el 5 % del PIB, gas licuado estadounidense en lugar del gas por tubería y reactores nucleares apagados. Y en las calles, la otra cara: una jubilada de 87 años sacada de su casa en Madrid, estudiantes franceses contra el presupuesto de 2027, albaneses contra un hotel del yerno de Trump en una zona protegida. Los gobiernos dicen que es la deuda, y en parte lo es. Pero el presupuesto es uno solo, y cuando cada euro compite, el que va a defensa no llega al hospital. La tesis del programa —que la ciudadanía europea está pagando decisiones que no tomó— tiene más evidencia de la que admiten sus críticos, aunque el vínculo no sea tan lineal como se dijo al aire.
Y Colombia, en medio de todo eso, eligió exactamente lo contrario de la prudencia. Abrió su embajada en Jerusalén contra la resolución 478 del Consejo de Seguridad, se convirtió en el segundo país del mundo en reconocer el Golán como israelí, contra la resolución 497, y en pocas semanas se ganó el rechazo de la Liga Árabe, de la Organización para la Cooperación Islámica y una carta de protesta de Siria ante la ONU. Su presidente llamó «héroes» a 17 exmilitares procesados por un magnicidio, mientras la Cancillería cuenta 173 colombianos muertos y 670 desaparecidos en una guerra ajena. Un país que exporta soldados entrenados y materias primas, que grava las compras pequeñas de su propia gente y que se alinea sin condiciones con una potencia que cambia de socio según el precio del galón.
Entender las razones de seguridad que invoca Moscú no obliga a negar lo que está en el registro: hubo una invasión en 2022 y hay regiones anexadas que casi nadie reconoce. Y criticar la hipocresía europea no vuelve legítimas esas anexiones. Precisamente por eso, la pregunta útil para Colombia no es quién es el bueno en Ucrania, sino qué obtiene el país a cambio de cada alineamiento. Trump acaba de mostrar que deja solo a un aliado cuando le conviene. Una política exterior seria se mide en lo que asegura —mercados, energía, agua, la vida de sus ciudadanos—, no en las fotos que se toma. «Nos estamos quedando solos», dijo Mónica. Hoy Colombia tiene la foto. Otros tienen el diésel.
Cinco datos de este programa




