¿Qué le Preguntaría a Fixonder?
Pueblo Rico, en Risaralda, queda al otro lado de la cordillera del epicentro del terremoto del 10 de agosto. Allí vive Fixonder Hiupa, líder emberá chamí. Casi tres meses después, le hicimos las preguntas que cualquier damnificado querría hacerle al Estado. La que más se repitió tiene la misma respuesta en Pueblo Rico, en Dosquebradas y en Quibdó: ¿dónde está el milagro?
De los damnificados del terremoto se habla en cifras: cientos de miles de personas, cientos de miles de viviendas, billones de pesos anunciados. Lo que casi nunca se oye es la voz de quienes viven donde las cifras no llegan: un municipio de sexta categoría sobre la cordillera Occidental, tres horas por carretera desde Pereira, donde conviven pueblos indígenas, comunidades negras y campesinos. Este programa quiso escuchar desde ahí.
Mónica O., que conoce a Fixonder desde que trabajaron juntos en el censo nacional de población de 2018, hizo de puente. La conversación empezó por el terremoto y terminó, casi sin proponérselo, en un retrato de Pueblo Rico: lo que tiene, lo que le falta y lo que le pide al Gobierno. Su respuesta final cabe en una frase que le da sentido a todo el programa: «Que se hagan los milagros, pero los milagros reales».
¿Quién es Fixonder Hiupa?
2:13 Su presentación fue la más corta que ha tenido un invitado en este programa: «Mi nombre es Fixonder Hiupa, soy indígena emberá chamí, del municipio de Pueblo Rico, Risaralda, del territorio resguardo unificado Chamí. Y nada, un líder más».
20:44 Más adelante explicó cómo están organizadas las comunidades. En Pueblo Rico hay dos autoridades indígenas, una del pueblo emberá chamí y otra del emberá katío, cada una con su junta directiva o autoridad mayor dentro de su gobierno propio. 6:12 El municipio tiene hoy su segundo alcalde indígena, y en el Concejo hay cuatro concejales indígenas. Para un territorio que durante décadas fue gobernado desde afuera, ese dato no es menor, y Fixonder vuelve sobre él al final de la entrevista.
El 10 de agosto, desde la cordillera
«Fue algo único: mucha adrenalina, mucho miedo, mucho susto en las comunidades. Nosotros estamos cerca de San José del Palmar, con el Chocó, y sentimos el movimiento de la tierra muy brusco. Encontramos viviendas totalmente destruidas en algunas comunidades, afectación en la infraestructura de los centros educativos, y no solo en el sector indígena, sino en todo el municipio. Viviendas que son patrimonio municipal se vieron afectadas.»
Fixonder Hiupa · minuto 2:36
3:01 En Pueblo Rico, contó, no hubo muertos: el daño fue material. Lo más golpeado fueron las viviendas y las escuelas en el territorio indígena, y las casas con grietas en el corregimiento de Santa Cecilia, donde viven las comunidades negras. El acueducto no se afectó, dijo con una ironía amarga, porque en muchos territorios no hay acueducto. Y el puesto de salud de su zona tampoco sufrió daños nuevos: «hace rato nadie se ha preocupado por recuperarlo».
17:13 Andrés mostró en pantalla el mapa: Pueblo Rico está sobre una de las dos grandes vías que comunican el centro del país con el Chocó. Esa carretera, que Fixonder describió como pavimentada en su mayor parte y en buen estado gracias a obras del gobierno anterior, fue clave para trasladar heridos y llevar ayudas hacia el epicentro.
Tres meses después
6:45 ¿En qué condiciones están hoy los damnificados? La respuesta fue precisa y repartió responsabilidades sin generalizar.
«Lo tengo que decir con total tranquilidad y claridad: nuestro alcalde ha podido realizar unas gestiones mínimas. Este es un municipio de sexta categoría, los recursos son muy limitados y no tenemos ni la infraestructura ni el músculo económico para dar las ayudas de manera inmediata. Aun así, el alcalde pudo generar algunas ayudas humanitarias inmediatas.»
«Más allá, no conozco por qué el gobernador de Risaralda ha sido apático en estos tres años de gobierno con el municipio de Pueblo Rico. Han venido algunas ayudas humanitarias, pero han tratado de no canalizarlas a través de la alcaldía, que es la autoridad máxima, sino a través de algunos líderes de base.»
Fixonder Hiupa · minutos 6:45 a 7:50
21:46 Volvió sobre el punto más adelante y le puso nombre: el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa, cuya gestión hacia Pueblo Rico y otros municipios, según él, ha sido «distante» y «apática», por razones políticas. Lo dijo, aclaró, «con toda la vehemencia posible y con tranquilidad», reconociendo que los delegados de la Gobernación sí cumplen las tareas misionales que la ley les obliga.
El registro que se cerró antes de tiempo
10:05 Mónica preguntó por el Registro Único de Damnificados. Fixonder no pudo asegurar que todas las familias de Pueblo Rico hubieran quedado inscritas, y señaló que en Risaralda hay muchas que quedaron por fuera. 11:19 Según sus cifras, en Pueblo Rico hay más de mil personas afectadas y en Pereira y Dosquebradas más de 18.000 familias. Su llamado fue a reabrir el registro «para que los verdaderos damnificados puedan hacer parte de la reparación».
12:19 Y dejó una advertencia que atraviesa todo el programa: «Este tipo de situaciones se presta para intereses no sociales, sino particulares».
¿Dónde está el Fondo Milagro?
12:26 Andrés hizo la pregunta del título del episodio: ¿han visto en el territorio alguna obra, algún adelanto, algún aviso del llamado Fondo Milagro?
«No es por cuestionar al Gobierno nacional, me disculpan, pero lo que ha hecho hasta el momento son unas visitas, y no ha traído soluciones inmediatas. El último momento fue la llegada de la primera dama, que vino a inaugurar una valla de cómo van a quedar las posibles casas futuras, y trajo consigo cinco supuestas viviendas para algunas familias. Y estamos hablando de decenas de miles de afectados. Eso fue en Dosquebradas.»
«Hasta el momento yo digo que no ha habido nada. Todo está en cero.»
Fixonder Hiupa · minutos 12:43 a 13:56
13:34 Fixonder recordó también una visita previa del presidente en la que, dijo, el alcalde de Dosquebradas, Roberto Jiménez, le planteó que tenía miles de damnificados y apenas un puñado de soluciones de vivienda que ni siquiera estaban construidas. 14:11 Mónica añadió que vio al presidente entregarle una llave de cartón a un damnificado que, a juzgar por su cara, no estaba muy contento.
14:44 Para Fixonder, los subsidios de arriendo prometidos tampoco han llegado a la mayoría, y todo se ha convertido en «un show mediático de promesas sin argumento, como bien lo han denominado ellos: un milagro». 15:15 Y contó que en la propia Asamblea de Risaralda, un diputado liberal, «que no es afín a la izquierda», y la corporación en pleno le preguntaron al Gobierno lo mismo: ¿cuál es el plan real para la reconstrucción? 16:13 ¿A 30, 60, 90 días? ¿De dónde va a salir la mano de obra para reconstruir Pereira y Dosquebradas? ¿Cómo va el apoyo psicológico y la reparación a las víctimas?
Fixonder Hiupa · Líder emberá chamí
Las críticas documentadas: Transparencia Colombia emitió alertas por riesgos de falta de transparencia en el Fondo. El decreto enumera diez fuentes de financiación sin precisar montos. El gerente del Fondo no respondió preguntas de la prensa, citando una directiva que prohíbe a los funcionarios hablar con medios. Las donaciones de grandes grupos empresariales, de más de un billón de pesos, avanzan por fuera del Fondo. En el Chocó, a mediados de octubre, solo el 17 % de las familias registradas había recibido subsidio de arriendo o bono. La gobernadora del Chocó, en cambio, consideró prudente el tiempo que tomó crear el Fondo.
Paratebueno: el contraste
22:13 Cuando Andrés le preguntó por qué cree que la Gobernación ha sido distante, Fixonder respondió con un ejemplo de otra región: el sismo de Paratebueno, en Cundinamarca, en 2025. Allí, según él, el gobierno nacional de entonces atendió la emergencia de forma más diligente.
«Hubo un terremoto en Paratebueno y lo atendió la administración del expresidente Gustavo Petro. Para la reconstrucción de las viviendas consultaron con la comunidad, porque es la gente la que va a vivir ahí. Se sentó la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y les preguntó: ¿cómo desean o cómo necesitan sus viviendas, qué condiciones deben tener? Y bajo esas consultas se diseñaron y se construyeron.»
Fixonder Hiupa · minuto 22:34
23:42 El problema que describió es conocido en todas las reconstrucciones: los diseños se encargan a ingenieros y arquitectos «del centro», que no tienen en cuenta el clima, el suelo, los vientos ni las condiciones de las familias, y las comunidades terminan obligadas a aceptar lo que les llega. «El damnificado y la víctima es uno. Yo quiero volver a tener mi hogar como lo tenía antes.» En un territorio indígena, añadimos, esa consulta no es un gesto de cortesía: es un derecho reconocido.
Pueblo Rico, el municipio que nadie visita
31:42 La segunda mitad del programa se convirtió en algo que no estaba planeado: un recorrido por Pueblo Rico. Andrés planteó la pregunta del turista que va al Eje Cafetero y solo pasa por Manizales, Pereira y Armenia. ¿Qué le diría a esa persona para que se desvíe hacia Pueblo Rico?
31:55 La respuesta de Fixonder fue la de alguien orgulloso de su tierra. Es el único municipio del departamento que reúne a la vez a indígenas, comunidades negras, mestizos y campesinos, con lo que eso trae en gastronomía, danza, pintura, música y lenguas. Buena parte de su territorio está protegido. Tiene piscinas naturales sin intervención humana en las zonas de las comunidades negras, cerca del Chocó. 32:55 Y tiene el avistamiento de aves, con especies que, según dijo, solo se ven allí.
38:55 Hubo espacio para el humor: a Pueblo Rico le dicen «el pueblo de las tres mentiras, que no es ni pueblo ni es rico». Fixonder lo corrigió con cariño: es rico en agua, en medio ambiente y en diversidad étnica y cultural. Y Mónica, que lo visitó una vez buscando a Fixonder —y él no estaba—, recordó un pueblo pintoresco en un alto, rodeado de montañas por todos lados.
El «genocidio estadístico»
43:43 El recuerdo del censo de 2018, en el que Mónica y Fixonder trabajaron juntos —ella en territorio, él como coordinador de transporte—, sacó a relucir una denuncia de fondo. 44:13 Fixonder lo llamó «un genocidio estadístico» desde el DANE: 44:49 según él, Pueblo Rico aparecía en las cifras oficiales con unas cuatro mil personas, mientras los censos autónomos internos de las comunidades contaban ocho mil, y solo con esos censos se logró actualizar el dato.
26:45 Sobre otros riesgos, Fixonder fue claro: en el territorio hay barequeo artesanal, pero no minería ilegal ni a gran escala. 27:50 El municipio ha sido corredor de grupos armados por su salida al Pacífico, aunque hoy describe el orden público como estable. 20:10 Y recordó un proyecto hidroeléctrico que lleva décadas rondando la zona y que, según entiende, sigue vigente: «Nosotros no queremos que eso suceda».
«Que se hagan los milagros, pero reales»
46:14 Para cerrar, Andrés le preguntó qué le pediría al presidente si este programa llegara a sus oídos. La respuesta fue la más contundente de la noche.
«Que se hagan los milagros, pero los milagros reales. Que deje a un lado el tema de los shows y que se ponga la camiseta de presidente, que es una responsabilidad supremamente alta para toda la sociedad colombiana. Indistintamente de si apoyamos o no este gobierno —que no lo apoyamos, obviamente—, que se ponga al frente del proceso, pero de verdad.»
«El presidente tiene que volverse más serio, más responsable, y decirle a los damnificados: señor, usted perdió su vivienda, perdió su negocio, el Gobierno nacional le va a ayudar con esto. Así de sencillo.»
Fixonder Hiupa · minutos 46:26 a 49:00
47:29 En esa misma respuesta metió la reforma tributaria que el Gobierno acaba de radicar. Para él, hay «un genocidio hacia el campo», primero por los recortes presupuestales y luego porque no se valora el trabajo de los campesinos. 47:57 «Cuando le quieren meter impuesto a la cebolla, a la papa, a la yuca, que a veces uno le compra al campesino y le pide rebaja… ¿quién va a comprar una yuca de diez mil pesos?».
49:17 Sobre la primera dama fue cuidadoso, pero no se calló: la fundación se prestó para captar dineros a partir de una tragedia, y está bien la voluntad de ayudar, «pero uno le reclama: ¿cuánto fue el ingreso, cuáles son las ayudas que llegaron?». 49:33 Y cuando lo pregunta, dijo, le salen «los abelardistas a tirarle piedra». Su punto es simple: entre los damnificados no hay colores políticos.
«Si no cumplen, salimos»
52:56 El cierre fue una advertencia que vale la pena leer con atención, porque no es partidista. El pueblo colombiano, dijo, soporta, aguanta y asume su dolor, hasta que un día sale. «Nosotros lo hicimos con Petro. Petro dejó unas promesas con las comunidades indígenas, dos, tres mingas, y nos tuvimos que salir, así fuera en su último mandato, porque tampoco íbamos a ser alcahuetes». Con este gobierno, aseguró, será igual: primero el diálogo y el respeto, y si no cumplen, la movilización.
54:32 Y antes de despedirse compartió la historia que explica por qué confía en lo propio. Las comunidades intentaron llegar a la Alcaldía de Pueblo Rico varias veces: dos veces, según él, «nos robaron», otras perdieron, y a la quinta y a la sexta lo lograron. El primer alcalde indígena, dijo, fue de los mejores evaluados de la región. 55:35 Hoy hay caminos anchos y vías hasta las veredas: las ambulancias y los bomberos pueden entrar al territorio, cuando antes había que sacar a los enfermos a lomo de mula o cargados, y «se nos morían en el camino».
Fixonder Hiupa · Sobre lo que cambió con los alcaldes indígenas
- 10 de agostoTerremoto de magnitud 7,4 con epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó.
- 4 de septiembreSe cierra el Registro Único de Damnificados, antes de terminar las evaluaciones técnicas.
- 9 de septiembreSe publica el decreto que crea el Fondo Milagro.
- 5 de octubreLa Procuraduría pide reabrir el registro y garantizar un enfoque diferencial para los territorios étnicos.
- 7 de octubreEl Fondo Milagro empieza a operar.
- 23 de octubreEn Pereira, el presidente presenta el balance del Fondo y la hoja de ruta de la reconstrucción.
- 29 de octubreSe radica la Ley de Rescate Económico, que sube el IVA a verduras, hortalizas y frutas.
- 3 de noviembreLa primera dama anuncia en Dosquebradas tres casas nuevas y dos mejoramientos financiados por su fundación.
¿Dónde está el milagro?
Hace 86 días, un terremoto de magnitud 7,4 dejó 335 muertos, casi medio millón de damnificados y más de 244.000 viviendas destruidas o averiadas. El Gobierno bautizó el instrumento de la reconstrucción con la misma palabra de su campaña: Milagro. No es una casualidad de estilo. Un milagro, por definición, es lo que se espera cuando no hay plan. Y lo que contó Fixonder Hiupa desde Pueblo Rico, en el filo de la cordillera, es exactamente eso: visitas, vallas y anuncios, pero no una fecha, no un nombre, no una cifra por familia. «No hay hora, no hay lugar, no hay fecha, no hay números.»
Hay que ser justos con lo que sí existe. El Fondo tiene un crédito del Banco Mundial de más de 600.000 millones de pesos, un convenio con la Federación de Cafeteros para miles de viviendas rurales y una hoja de ruta con cifras. Eso no es nada. Pero el Fondo tardó casi dos meses en empezar a operar —el de Armenia en 1999 se creó en menos de una semana—; el registro de damnificados se cerró antes de terminar las evaluaciones y la Procuraduría tuvo que pedir reabrirlo; Transparencia Colombia alertó sobre su opacidad; y las donaciones privadas más grandes, incluidos los más de 54.000 millones de la fundación de la primera dama, se manejan por fuera, sin una rendición de cuentas pública. Cuando la reconstrucción más visible de un departamento es una valla con cinco casas, el problema no es la falta de dinero: es que nadie puede seguir el dinero.
Y luego está lo que el país no ve desde Bogotá. En Pueblo Rico, un municipio de sexta categoría donde conviven indígenas, comunidades negras y campesinos, el sismo tumbó viviendas y escuelas en territorios donde el Estado ya llegaba tarde: sin acueducto, con un puesto de salud abandonado, con un censo que, según sus líderes, siempre los contó por debajo. La Procuraduría lo dijo en lenguaje técnico —«enfoque diferencial para los territorios étnicos»— y Fixonder lo dijo en el suyo: que consulten a la gente antes de diseñarle la casa, porque es ella la que va a vivir ahí. Es lo mínimo, y en territorio indígena es además un derecho.
Lo más valioso de este programa, sin embargo, es la autoridad con que habla quien pregunta. Fixonder no le pidió al presidente que renuncie ni que cambie de ideología. Le pidió que diga, a cada damnificado, qué perdió y con qué se le va a ayudar. Y advirtió que, si no cumple, las comunidades saldrán a la calle, como salieron contra Petro cuando él tampoco les cumplió. Esa independencia es lo que vuelve imposible descalificar su reclamo como oposición de turno. El milagro que pide no tiene nada de sobrenatural: un calendario, una lista y una cuenta pública. Si el Gobierno no puede ofrecer eso, el nombre del Fondo habrá sido, al final, la única promesa cumplida.
Cinco datos de este programa





















